Banca

Ballabriga (BBVA) asegura que “la sostenibilidad es rentable” para las empresas y la banca

“Es el momento de que las entidades den un paso definitivo” en finanzas verdes, declara el responsable de banca sostenible del banco

Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA
Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA

BBVA ha sido la primera entidad financiera española (febrero de 2018) en anunciar su estrategia de cambio climático y desarrollo sostenible para contribuir a la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidad y alineada con el Acuerdo de París sobre el clima, el Compromiso 2025, basada en tres pilares; financiar, gestionar e involucrar. Con ello se comprometía a movilizar 100.000 de euros en financiación verde, infraestructura sostenibles, emprendimiento social e inclusión financiera. Desde entonces hasta junio de este año ya ha movilizado 21.800 millones de euros.

El director global de negocio responsable de BBVA y copresidente del comité directivo de UNEP FI ( la alianza de Naciones Unidas para el sector financiero para promover las finanzas sostenibles), Antoni Ballabriga, defiende que desde el punto de vista empresarial “la sostenibilidad es rentable. Los datos así lo avalan. Según el Global Sustainable Investment Review de 2018, la inversión sostenible ha crecido hasta 30 billones de dólares”.

Asegura que los inversores se interesan cada vez más por el desempeño de las empresas en sostenibilidad. “Basta recordar las cartas anuales de BlackRock, en las que se apunta la necesidad de que las compañías se orienten a largo plazo a la transición hacia las finanzas sostenibles y la lucha contra la emergencia climática”.

Considera que el gran cambio en la banca en relación al cambio climático se producirá “cuando se incorpore la sostenibilidad en soluciones para los clientes, tanto para las grandes empresas, como para los particulares y las pymes”. Y añade “las nuevas generaciones están exigiendo soluciones ya”.
Está convencido de que las finanzas sostenibles van a ganar peso progresivamente en la estrategia de las entidades financieras. “Sin duda. Es el momento de que el sector privado, en nuestro caso el sector financiero de un definitivo paso adelante. La agenda global implica a los estados y a las empresas. Al sector financiero y por supuesto a las sociedades en su conjunto. Lo que dice el Acuerdo de París en su artículo 2 es que “el sector financiero, en concreto, debería regular los flujos de una manera conducente a un mundo sostenible”.

El directivo de BBVA recuerda que la Comisión Europea ya ha emitido un mandato a la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) para que evalúe cómo los bancos van a abordar este reto. El Banco Central Europeo ya ha anunciado que habrá test de estrés vinculado a la emergencia climática.

Ballabriga reconoce que los retos en el sector financiero relativos al cambio climático aparecerán en la implementación de la taxonomía. “Mientras que la información no financiera sobre esta emergencia climática no sea obligatoria para las empresas, no va a ser nada fácil que los bancos, los inversores y las aseguradoras puedan utilizarla para la gestión de los riesgos climatológicos”.
La taxonomía es como un diccionario que permite definir qué actividades son sostenibles. Su uso no va a ser obligatorio para los bancos, “pero es cierto que va a ser el diccionario de referencia que se va a utilizar para informar al mercado, los inversores y a los supervisores sobre la actividad de finanzas sostenibles desarrollada”, explica el directivo de BBVA.

Para facilitar su implementación voluntaria “hemos iniciado en UNEP FI y la Federación Europea Bancaria el proyecto de una guía para ayudar a los bancos a aplicar la taxonomía y así poder disponer de unos criterios comunes para toda la industria. Una guía que esperamos publicar en el primer semestre de 2020”, declara Ballabriga, quien recuerda que la banca, y en concreto BBVA, ha avanzado “en soluciones sostenibles para los clientes particulares como nuestro crédito promotor sostenible así como el crédito verde para vehículos eléctricos e híbridos lanzados recientemente”.

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