El fondo de 100.000 millones para I+D que propone la UE rasca donde no pica

Europa se queda atrás en financiar las últimas fases: debería centrarse más en los mercados de capital líquido

Ursula von der Leyen, presidenta electa de la Comisión Europea.
Ursula von der Leyen, presidenta electa de la Comisión Europea.

A Bruselas le gusta pensar a lo grande: va a lanzar un fondo de inversión en tecnología de 100.000 millones, según el FT y Politico. Como muchas de sus ideas visionarias, está mal enfocado.

Tiene motivos para preocuparse. De las 10 mayores cotizadas del mundo, 7 son gigantes del internet de consumo, y ninguna tiene su sede en Europa. Cuentan con los presupuestos de investigación necesarios para dominar tecnologías prometedoras como la IA.

La UE espera que esos 100.000 millones, en parte procedentes de los actuales presupuestos de capital riesgo y de subvenciones al I+D, fomenten la creación de abanderados nacionales. La historia no es alentadora. Por ejemplo, el sistema actual de financiación de tecnologías estratégicas, los denominados Proyectos Importantes de Interés Común Europeo, es lo contrario a rápido. Pasaron cuatro años hasta conseguir que el primer proyecto, de chips de ordenador, saliera delante. Se supone que ningún país se lleva más de lo que le toca, pero la mayor parte de los 1.800 millones fueron a empresas francesas y alemanas.

Y más importante: la falta de dinero no es lo que frena la creación de nuevas tecnológicas europeas. El capital riesgo invirtió 21.000 millones en el bloque el año pasado, según Atomico, frente a los 4.500 millones de 2013. Está muy por debajo de los 120.000 millones de euros de EE UU, pero la brecha se está cerrando. La valoración acumulada de los unicornios europeos creció un 28% en 2018, frente al 20% de los de EE UU.

Mientras, los Gobiernos de la UE ya financian el I+D más que nadie: solo el 55% de su I+D total se originó en las empresas en 2015, según el Centro de Estrategia Política Europea (EPSC), frente al 78% de Japón y el 64% de América.

El EPSC dice que Europa se queda atrás en financiar las últimas fases, así que debería centrarse más en los mercados de capital líquido que en el inicial. Es un problema, dados los 27 diferentes sistemas regulatorios y judiciales de la UE que han impedido los intentos de establecer un mercado único digital y de capital, un problema que no tienen en China y EE UU. El fondo propuesto ahora rascaría la picazón equivocada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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