Entrevista

Joaquín Garralda (Spainsif): “No está muy claro que todos los bonos verdes de las eléctricas lo sean”

El presidente de Spainsif señala que la inversión responsable no renta mucho más, pero sí supone menos riesgos

Joaquín Garralda, presidente de Spainsif
Joaquín Garralda, presidente de Spainsif

Preside desde esta primavera Spainsif, la asociación de entidades que promueve la inversión socialmente responsable (ISR) en España y que calcula que el 46% de los activos totales se gestionan bajo esos criterios en nuestro país, cifra que otras fuentes rebajan drásticamente. “Queremos unir más el conocimiento para que la ISR no solo se quede en palabras. Que haya argumentos de peso, que no solo haya una intención filantrópica, sino también una pragmática”, resume Joaquín Garralda.

¿En unos años toda la inversión será socialmente responsable?

Los analistas, que son los que toman decisiones de inversión, antes no tenían en cuenta factores ASG (ambientales, sociales y de buen gobierno) y ahora sí. De hecho esa G de buena gobernanza la consideran todos: si en el consejo de administración no hay independientes o no hay mujeres es un dato que incluyen en sus fórmulas para tomar la decisión de si invertir o no en una compañía.

BBVA ya ha admitido que su imputación en el caso Villarejo ha afectado a su repu­tación; ¿cree que el inversor español tiene en cuenta este tipo de cuestiones a la hora de invertir?

El impacto reputacional tendrá un reflejo en los indicadores de gobernanza, pero siempre desde una valoración técnica, cuando haya desenlaces legales que lo avalen, más allá de la resonancia mediática que pueda tener este tema. Por tanto, creo que no es oportuno adelantar juicios de valor en este momento.

La UE está impulsando un Plan de Acción sobre las Finanzas Sostenibles.

Busca la ayuda del capital privado, porque solo con los Estados y su capacidad de inversión no es suficiente. Están muy centrados en el cambio climático, en la transición a una economía baja en carbono y en hacer una clasificación o taxonomía sobre lo que es o no es ISR. Pronto, cuando el pequeño inversor sea consciente de que no resta rendimiento en absoluto, dirá que a igual rentabilidad, prefiere que no se carguen el medio ambiente. Eso puede mover mucho capital privado que influirá en la toma de decisión de empresas.

"Pronto el pequeño inversor dirá que a igual rendimiento, prefiere que no se carguen el medio ambiente”

¿Cuáles son las claves de esta clasificación que están elaborando en Bruselas?

Es complejo, porque podemos denominar verde a un molino de viento, pero también a una reducción de emisiones. De lo que se trata es de establecer actividades que, según ciertos criterios, sí se pueden considerar así. No está muy claro en los bonos denominados verdes que emiten muchas empresas eléctricas, tanto en España como fuera. ¿Es realmente tanto el ahorro de emisiones que hacen como para poder ponerse la etiqueta de verdes y, por lo tanto, beneficiarse de ese atractivo?

¿Nos han estado dando gato por liebre con las emisiones de bonos verdes?

No, pero lo importante son los detalles. Hasta ahora no estaba muy claro que en algunas inversiones hubiera una mejora sustancial de las condiciones. Siempre ha habido ecopostureo y eso ha impedido que quienes lo hacen bien tengan su reconocimiento. Pero con la clasificación de la UE ya no vale solo decirlo para quedar bien, hay que cumplirlo.

Los criterios ASG, ¿restan, añaden o no influyen en la rentabilidad?

Es la eterna pregunta. Lo que sí se ha demostrado en muchos estudios es que sí existe una relación entre temas ASG y rentabilidad. Si logras convencer de que las medidas ASG reducen el riesgo de la empresa, tendrás menos coste financiero. Hablamos de cifras pequeñas, pero es verdad que ahora se gana tan poco dinero con el tipo de interés tan bajo y la inflación tan corta que hasta esas pequeñas variaciones son relevantes. Se ha demostrado que no es negativo y que desde el punto de vista del riesgo los mercados sí aprecian una disminución, pero no podemos decir que si inviertes en ASG ganas mucho más que los demás, no.

¿Quién debe dar el impulso a la ISR? ¿El inversor exigiendo buenas prácticas o las gestoras ofreciendo nuevos vehículos que contemplen esos aspectos ASG?

El que tira del carro es el regulador, porque el ciudadano a veces actúa de boquilla. Se rebela si ve que respetar el medio ambiente o apoyar causas sociales sube los impuestos. Lo hemos visto en los chalecos amarillos de Francia. En la medida que el regulador obliga a la transparencia, que las entidades que suministran esa información lo puntúan y hacen ratings, responden los gestores y las empresas.

En cuanto al caso español, según datos de VDOS solo el 0,81% de los fondos de inversión se guiaban en 2018 por criterios ASG. Estamos muy lejos de Europa.

De nuevo hay que ver bien la metodología. La zona donde más hay es Francia, pero porque el regulador lleva mucho tiempo, desde 2006, exigiendo transparencia y es más fácil considerar responsable o no una inversión si la empresa está obligada a informar sobre cuestiones medioambientales o sociales. Eso hace que Francia pueda estar entre el 2% o el 3% y el Reino Unido parecido. Pero la metodología para calcularlo es muy variable. En Alemania, por ejemplo, las empresas son tan responsables y los inversores tan sensibles que quizá ni siquiera dicen que es ISR, consideran que es lo normal.

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