Trump da a Pekín una excusa para dejar que se desplome el yuan

Marca una escalada en la guerra comercial, pero también es una adaptación tardía a la realidad económica

Billetes de dólar y yuan entre banderas de EE UU y China.
Billetes de dólar y yuan entre banderas de EE UU y China.

Trump ha dado a China la excusa perfecta para dejar que su moneda se desplome. Pekín llevaba mucho tiempo defendiendo el umbral de 7 por dólar, que ayer se traspasó por fin. Marca una escalada en la guerra comercial, pero también es una adaptación tardía a la realidad económica.

A los políticos de EE UU les gusta castigar a China por mantener débil su moneda para hacer más competitivas las exportaciones. En la última década, empero, los brotes de debilidad del yuan han sido más un obstáculo. Hubo un pequeño desplome en 2010, en la crisis de deuda griega, y luego una larga y lenta implosión en 2014-16. En ambos casos se generaron fugas de capitales que distorsionaron el comercio y drenaron liquidez, lo que dificultó el apoyo de la política monetaria a la inversión en la economía real.

En reacción, Pekín apuntaló la moneda utilizando una mezcla de controles de capital y compras por parte de bancos estatales. Eso desalentó las salidas y contradijo las acusaciones de EE UU. Pero la amenaza de Trump de imponer nuevos aranceles ha eliminado una de las últimas razones diplomáticas para seguir fingiendo.

La depreciación amortigua el impacto de los aranceles, pero también es el comienzo de un reequilibrio, y permite al mercado reevaluar el tipo de cambio. El yuan se ha mantenido relativamente estable desde mayo, pero los indicadores económicos han empeorado constantemente desde entonces. Eso podría provocar un recorte de los tipos, lo que aumentaría la presión sobre el yuan.

A algunos funcionarios les preocupará que cruzar la línea psicológica de los 7 pueda conducir a una huida de los activos domésticos. Pekín tuvo que gastar un billón de dólares de las reservas de divisas para defender la moneda en 2015. Pero las contramedidas adoptadas entonces siguen vigentes. Una caída del 10% puede incluso atraer a los cazadores de gangas foráneos hacia las acciones y los bonos chinos, lo que ayudaría a poner un suelo a un posible colapso de la moneda. China se ha burlado de Trump desa­tando las fuerzas del mercado. Para los reguladores, esta nube diplomática es un rayo de esperanza.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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