Bolsa

Wall Street se juega con la Fed la prolongación de sus máximos históricos

Crece el número de expertos que cree que el potencial de los índices se agota

Wall Street pulsa en la foto

Wall Street no encuentra techo. Las turbulencias vividas por el mercado a finales de 2018 hicieron pensar a muchos que la época dorada de la Bolsa estadounidense había llegado a su fin. Después de haber pulverizado los récords en reiteradas ocasiones a lo largo del pasado ejercicio muchos inversores empezaron a prepararse para la corrección.

Sin embargo, con la llegada de 2019 y la moderación del lenguaje por parte de los bancos centrales, una nueva ventana se abrió en el mercado. Las caídas dieron paso a los ascensos y a punto de finalizar julio, los tres índices de referencia de Wall Street han vuelto a revalidar sus máximos históricos. “En este ejercicio se ha vivido uno de los mejores inicios de año desde 2009-2010”, afirma Lucía Gutiérrez, subdirectora de JP Morgan AM para España y Portugal. La diferencia es que hace 10 años EE UU comenzaba a salir de la crisis y las valoraciones de los activos eran mucho menos exigentes. A día de hoy el panorama es muy distinto. A unas valoraciones que dan vértigo se suma las dudas sobre el ciclo económico.

“La Bolsa de EE UU se encuentra en subida libre y después de revalidar en reiteradas ocasiones los máximos históricos, los inversores se han quedado sin referencias para saber si el ciclo expansivo está próximo a su fin”, explica Javier Molina, portavoz de eToro para España. El experto defiende que a día de hoy no existe un techo en el mercado. “Seguimos en tendencia alcista y en este contexto es lógico pensar que quien está invertido se mantendrá mientras que el que no haya entrado no lo hará porque es más lo que puede perder que lo que pueda ganar”, matiza.

Esta semana los inversores tienen una nueva oportunidad para testar si la Bolsa sigue teniendo recorrido alcista o si por el contrario, empieza a mostrar signos de agotamiento. Con el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq subiendo entre un 16% y un 24% en lo que va de año, el mercado se enfrenta el miércoles a una nueva prueba de fuego: la reunión de la Reserva Federal. Los inversores seguirán a pies juntillas los mensajes que lance su presidente, Jerome Powell. En las últimas semanas el mercado ha empezado a descontar una rebaja de los tipos y a tres días de conocer la decisión la probabilidad de que el banco central acometa este mes el primer recorte de las tasas desde 2008 asciende al 85%. Una decepción de las expectativas puede ser vista como la oportunidad perfecta para recoger beneficios.

Resultados empresariales

Junto a la reunión de política monetaria, el otro termómetro para medir la temperatura son los resultados empresariales. Los expertos de Macroyield afirman que hasta la fecha han publicado sus cuentas el 42,2% de las compañías del S&P 500 “con un índice de sorpresas positivas en beneficio por acción elevado (77,3% frente a la media histórica del 71,6%) y que está dando soporte a las cotizaciones a pesar de que en la línea de ventas las sorpresas están por debajo de la media histórica (43,8 frente a 49,4%)”. A esto se suma que desde que comenzó la campaña de resultados los analistas han revisado al alza las expectativas de beneficio por acción para este trimestre, aunque muy ligeramente. “En el inicio de campaña los analistas prevían que este trimestre los beneficios por acción podrían caer un 1,58% y ahora las estimaciones apuntan a una caída del 1,53%”, subrayan. Los expertos defiende que aunque la campaña de resultados seguirá generando noticias positivas “no tendrá fuerza suficiente por sí sola para hacer traspasar al S&P 500 los máximos históricos que ya está encarando, con el índice por encima de los 3.000 puntos”. Para afianzar las subidas consideran imprescindible que se despejen las dudas sobre la guerra comercial y sobre la política monetaria.

Más optimistas se muestran desde JP Morgan. Aunque la firma mantiene un posicionamiento ligeramente infraponderado en renta variable frente a la renta fija, escoge a la Bolsa de EE UU como su opción preferida. De hecho, es la única región en la que recomiendan sobreponderar. En un informe elaborado por el departamento de análisis del banco estadounidense, los expertos creen que la Bolsa estadounidense tiene un potencial del 15% en los próximos 12 meses.

Esta confianza contrasta con el pesimismo que muestra Morgan Stanley. Los expertos de la entidad que consideran que las estimaciones de beneficio son demasiado elevadas para el entorno de débil crecimiento que empieza a abrirse hueco. La entidad rebaja la recomendación a infraponderar, la más baja en los últimos cinco ejercicios. Asimismo creen que existen una gran cantidad de riesgos a medio plazo y entre ellos destacan la afirmación de que los inversores que quieran obtener rendimientos solo lo conseguirán si entran en la renta variable. En Morgan Stanley creen que los inversores están siendo demasiado confiados con la capacidad de la Fed para impulsar el crecimiento.

La lucha por el billón de dólares

Son tres las cotizadas que pelean día a día por hacerse con el billón de dólares de capitalización. Las tres lo han conseguido en reiteradas ocasiones, pero a día de hoy solo una lo conserva.

Microsoft, que lidera las subidas del Dow Jones, es a día de hoy la única empresa que conserva que consigue la cifra mágica. En el año 2000 se convirtió en la compañía más grande del mundo y 19 años después vuelve a recuperar la medalla. En lo que va de año sus acciones suben un 39%.

Muy próximo a ella se sitúa Amazon, el líder de la distribución online, que en lo que va de 2019 se revaloriza cerca de un 30% y eleva capitalización a los 960.000 millones de dólares. El 25 de julio divulgó sus cuentas del segundo trimestre y aunque logró la segunda mejor cifra en ventas de su historia (63.400 millones, un 20% más que en 2018), el beneficio se situó en los 6.186 millones. Aunque positivas, las cuentas se están por debajo de las previsiones de los analistas.
Con una alza del 32%, Apple ocupa el tercer puesto con una capitalización de 957.000 millones. Mañana la compañía publicará los resultados. “Hay mucha probabilidad de que decepcionen por los vientos de cola a los que la compañía está teniendo que hacer frente en el contexto económico actual. Pero pensamos que cualquier caída debe considerarse como una oportunidad de compra”, explican en Investing.com.

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