Jean Lous Scandella, responsable de renta variable de Ostrum

“Desconfío de empresas que prevén crecer más del 30% a medio plazo”

L’Oréal y ASML son dos de sus principales apuestas

“Desconfío de empresas que prevén crecer más del 30% a medio plazo”

Licenciado en Políticas y con un máster en Historia Antigua, Jean- Louis Scandella comenzó su carrera como traductor de informes de analistas. Su interés por la economía y el ahorro le llevó a dar su salto a la gestión y en la actualidad es responsable de renta variable de Ostrum, la principal gestora de Natixis. En la actualidad Natixis y sus filiales están en el punto de mira de los inversores después de las dudas de liquidez despertadas por algunos fondos de la gestora H2O. No obstante, desde la entidad aseguran que “el modelo de gestión de activos de Natixis IM se apoya en 25 sociedades gestoras, independientes entre sí y autónomas en sus políticas de inversión”. Desde H2O afirman haber solucionado la situación tras la venta de los activos puestos en cuestión. Scandella se muestra optimista con el mercado y asegurar que la renta variable es la única alternativa para el inversor.

¿En qué cosiste su estrategia de inversión?

Lo que me interesa son las compañías. No miro el mercado, ni la situación macroeconómica tan solo me centro en los fundamentales de las empresas porque considero que el comportamiento final del mercado depende en esencia de la evolución del negocio de las cotizadas.

¿Qué tipo de empresas integran su cartera?

Nuestro foco de atención está puesto en dos puntos. El primero de ellos es el crecimiento de la compañía. La pregunta que realizo a mi equipo de análisis antes de invertir es cuál es el crecimiento esperado de los ingresos de cada firma en los próximos cuatro años. Si este es menor del 10% no estoy interesado y si es mayor del 30% no me lo creo. El siguiente aspecto es la calidad de la compañía en donde la gestión ocupa un papel destacado. Esto hace que nos movamos en una parte muy reducida del mercado que abarca a aproximadamente el 25%. El resultado es que conozco muy bien las empresas que forman parte de mi cartera así como su capacidad de crecimiento, pero no cuál va a ser la evolución final del mercado.

¿Qué empresas tienen en cartera?

Un ejemplo representativo es L’Oréal, una empresa de calidad y fuerte crecimiento. Tiene una gestión fantástica. Es una firma de corte familiar, con balance saneado y un crecimiento esperado de los ingresos netos del 10% en los próximos cinco años. En otro ámbito de actuación nos gusta la holandesa ASML. La principal característica que nos lleva a elegirla es que carece de competidores. Se dedica a la fabricación de semiconductores que con tamaño de seis nanómetros frente a los rivales más directos en los que el tamaño alcanza los 15 nanómetros. Para ASML esperamos crecimientos del 20% los próximos años.

¿Y algún banco?

No. La principal razón que nos lleva a descartarlos es precisamente su capacidad limitada para elevar márgenes en un entorno de tipos cero. Esto hace que su negocio sea muy pobre. Con unos crecimientos tan limitados de sus ingresos, no considero que sean unas compañías con calidad.

¿Tienen cotizas españolas en su cartera?

No tengo muchas, pero entre ellas destacan Amadeus e Inditex. En realidad son españolas porque su sede está en España, pero en realidad su ámbito de actuación es internacional. Encarnan las características de elevado crecimiento, buena gestión y balance saneado.

¿Cree exagerado el rally experimentado por las tecnológicas estadounidenses? ¿Le gustan estas compañías?

Soy muy positivo con empresas como Facebook, Google o Amazon. En la era de la digitalización son las que están mejor posicionadas. No considero que estén sobrevaloradas. Google y Facebook son dos ejemplos de negocios extraordinarios. El crecimiento esperado para los próximos años ronda el 25%.

¿Para cuándo esperan una recesión?

No es algo que me importe. Empresas como L’Oréal seguirán vendiendo sus productos haya o no recesión. Es cierto que sus ventas pueden caer del 10% al 8%, pero esto no cambia en exceso la esencia del negocio. Esa es precisamente la definición de calidad, haya o no recesión, los ingresos no se ponen en cuestión.

¿Le preocupa la guerra comercial? ¿Su impacto en sectores europeos como el automovilístico?

No vemos una amenaza especial, al menos para las compañías que integran la cartera. En el sector del automóvil la única compañía que tengo en cartera es Ferrari. El coste de un Ferrari alcanza los dos millones de euros. La aplicación de aranceles lo podría elevar a 2,2 millones y seamos sinceros, al que puede permitirse un coche dos millones, no le supondrá un trastorno pagar 2,2.

El mercado tiene puesta toda su atención en la política monetaria. ¿Qué espera del BCE y de la Fed?

En las Bolsa lo que considero fundamental además del crecimiento esperado de las compañías son los tipos de interés. Si subieran, tendría que reordenar mi cartera porque estaría cara. Sin embargo, preguntando a mis compañeros cuáles son las expectativas para los próximos años, ellos me responden que las tasas no cambiarán en 10 años. Los tipos de interés están manipulados pues si estos subieran, muchos países, entre ellos España e Italia, se verían comprometidos por sus abultados niveles de endeudamiento. Mientras el precio del dinero permanezca bajo, las Bolsas subirán pues no tienen competencia. En un entorno de tipos cero, ¿qué es más rentable: invertir en bonos de Italia, que son los que ofrecen los rendimientos más atractivos en la zona euro, o en acciones de Nestlé? Para mí, la segunda opción.

Normas