Alejandro Blanco: “Madrid debe preguntar a los ciudadanos si quieren unos Juegos”

Preside el COE desde 2005 y dejará el cargo a la vuelta de Tokio 2020

coe
Alejandro Blanco, presidente del COE.

Tres días en el cargo le bastaron al nuevo alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, para soltar la liebre de albergar los Juegos Olímpicos en la ciudad, de cara a la candidatura de 2032. Para muchos, un déjà vu que llega tras tres candidaturas fracasadas y una inversión millonaria. Para otros, la vuelta del sueño olímpico, con medio camino ya recorrido para organizar la gran cita deportiva. Alejandro Blanco (Orense, 1950), presidente del Comité Olímpico Español (COE) desde 2005, se encuentra en el segundo grupo. Y aunque su mandato termina a la vuelta de Tokio 2020 y ya no optará al cargo, se muestra entusiasmado ante el posible proyecto. “El Comité Olímpico Internacional [COI] tiene una deuda con Madrid”, asegura.

¿Es razonable que vuelva a sonar Madrid para una cita olímpica?

Es razonable y en cierta forma justo. Es una deuda que tenemos con nosotros mismos y que el COI tiene con la ciudad. En septiembre de 2013 perdimos en Buenos Aires la candidatura de cara a 2020. Pero es que en diciembre de ese año se aprobó la Agenda 2020, un documento que en el tema de organización de eventos deportivos reflejaba justamente todo lo que Madrid decía. Definíamos un modelo de Juegos adaptado a la realidad social y económica del mundo y del lugar en el que se celebraban. Por eso, en base a esa línea que defendimos, creo que no hay ciudad en el mundo más preparada que Madrid, tanto por nivel organizativo como deportivo.

Es de suponer que todas las candidatas defienden su proyecto como el mejor.

Lo primero es que nosotros tenemos que defender lo nuestro, porque esto también es una competición. Pero, además, en la candidatura de 2020 la comisión de evaluación del COI le dio más puntos a Madrid. Estamos preparados para hacer todo en la misma ciudad, salvo el piragüismo, el remo o la vela. Y eso no todas las ciudades pueden decirlo.

Cuando se habla de sueño olímpico, ¿quién es el que sueña?

Estoy convencido de que toda la sociedad madrileña, y también la española. En los años de la crisis, cuando nos echaban del euro, cuando nos despertábamos con la prima de riesgo todas las mañanas, explicamos ante la sociedad lo que eran unos Juegos. Había que mejorar la imagen de España, tener un retorno económico con una buena gestión y crear puestos de trabajo. Con esas tres premisas conseguimos tener una aceptación del 95%, según un sondeo propio y según otro del propio COI. Si tú explicas bien las cosas, y si la gente confía en ti para llevar a cabo esa gestión, no hay ningún problema. Si no es así, la propia sociedad te va a decir que no, pero yo no tengo ninguna duda del apoyo de la sociedad de Madrid y de España.

Han pasado varios años ya. ¿Sería comprensible preguntar a la ciudad si quiere adentrarse en este proyecto otra vez?

No solo comprensible, es algo que debería ser obligatorio. No debería afrontarse una iniciativa de esta envergadura sin la seguridad de que la sociedad la respalda. Los ciudadanos deben estar informados y entender el proyecto y sus implicaciones antes de empezarlo. Por eso, Madrid debería preguntar a los ciudadanos si quieren los Juegos. Y si no hay respaldo, no debería perderse ni un minuto más en esta historia.

En la candidatura de 2020 hubo algún escándalo. También es difícil saber cuánto dinero se gastó en total. ¿Por qué?

No tengo ese dato, pero si no recuerdo mal no llegamos a los 17 millones de euros, y se hizo un trabajo de expansión de la imagen de España durante mucho tiempo. Es una inversión con un retorno positivo, porque no hay que verlo como gasto, sino como un posicionamiento del país, ganes o no la candidatura.

¿Los Juegos dejan siempre dinero?

Dejan dinero siempre y cuando haya un control y un ajuste. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que los Juegos no duran solo 17 días, sino que todo lo que se construye tiene que tener utilidad cuando la cita ha terminado, y creo que España eso lo tiene bien estudiado. Unos Juegos aquí serían un gran éxito organizativo, económico y deportivo.

¿Qué inversión necesitaría Madrid y a cuánto podrían ascender los beneficios?

No tengo esos datos, habría que estudiar todo. Pero hay que recordar que teníamos casi el 80% de las instalaciones terminadas. Algunas han cambiado su cometido, como el Wanda Metropolitano, por lo que habría que hacer alguna inversión más. Pero es mínima en comparación con lo que había antes. Madrid ya goza de una gran cantidad de instalaciones. La ciudad está preparada y con un gasto mínimo se pueden hacer unos grandísimos Juegos con un buen retorno.

Aún no hay Gobierno en España, pero ¿qué tendría que tener en cuenta un futuro ejecutivo en materia deportiva?

Sería muy importante entender el deporte como lo que es, y sé que el presidente del Gobierno sí lo entiende. Porque bien entendido se le puede dar la trascendencia que tiene. Si solo apostamos por deporte y resultado, cuando no salen los resultados nos quedamos vacíos. Entender el deporte es hacer campañas de educación en valores, es hacer campañas de hábitos saludables, de sostenibilidad y respeto por el medio ambiente, es convertirlo en embajador del país, en asociarse con investigadores y empresas punteras del sector, es entenderlo como un creador de empleo… Ahí es cuando se comprende esta industria. Y hay que defender ese modelo del deporte.

¿Cómo se consigue algo así y qué consecuencias tendría en la sociedad?

Se ha creado un borrador para cambiar la Ley del Deporte y creo que debería recoger la importancia de esta industria más allá de los resultados. En temas de sostenibilidad o de impulso del deporte femenino tendría consecuencias muy positivas. Lo que sabemos es que, según las últimas estadísticas, en España practica algún tipo de deporte más del 60% de la población, unos 26 millones de personas. A los Juegos van algo más de 300 deportistas, y en España otros pocos cientos pueden vivir de esta práctica. De alguna forma nos estamos dejando fuera a casi 26 millones de personas para las que el deporte es importante en su vida. Es una de las consecuencias de esta visión de los resultados, como también lo es la falta de financiación de muchos deportes o la brecha de género. Es lo que hay que cambiar.

Normas