Astilleros españoles triunfan en Groenlandia para renovar su flota pesquera

Suman 6 pedidos por 300 millones para pescar gamba en el Ártico

Buque de la compañía Royal Greenland, encargado y construido por astilleros españoles.
Buque de la compañía Royal Greenland, encargado y construido por astilleros españoles.

Los astilleros privados españoles han encontrado en las aguas heladas de Groenlandia un buen aliado. Tanto es así que la apuesta de los principales armadores groenlandeses por la incorporación de buques de última generación a su flota pesquera, está contribuyendo a la buena evolución del sector de construcción naval español, en dura competencia con astilleros holandeses y asiáticos.

La experiencia de los astilleros españoles en la construcción a medida, de unidades de elevado valor añadido, les ha granjeado la confianza de las grandes compañías pesqueras groenlandesas para llevar a buen puerto la fabricación de sus buques más sofisticados para la captura de gamba y fletán, entre otras especies.

El primer contrato con armadores groenlandeses se suscribió en 2016. Gracias a esa buena experiencia se han ido aumentando los contratos hasta la actualidad.

Así, compañías como Royal Greenland (perteneciente al Gobierno de Groenlandia), Niisa Trawl Aps, Polar Seafood o Qajak Trawl A/S han confiado en el buen hacer de los astilleros españoles, que han incorporado a su cartera de pedidos 6 grandes buques pesqueros congeladores por valor de 300 millones de euros, que dotan de una carga de trabajo de 1,8 millones de horas a los astilleros españoles y a su industria auxiliar. El último barco se entregará en 2021. No es descartable que se suscriban más contratos próximamente, informan a Cinco Días en fuentes de Pymar, la asociación que aglutina a los 19 astilleros privados de España.

Buques con casco reforzado y mínimo impacto ambiental

Los buques encargados por la flota de Groenlandia conjugan dos aptitudes: elevan la competitividad de las empresas que los operan y dotan de mayor sostenibilidad medioambiental a su actividad pesquera.

Así, las mayores capacidades de carga (bodegas de entre 2.000 y 2.300 metros cúbicos) y autonomía permiten alcanzar los caladeros más alejados y reducen los tiempos de viaje. La capacidad de congelación también es destacable, de entre 50 y 120 toneladas de pescado al día.

Al mismo tiempo, se ha prestado atención en sus diseños a la reducción de su huella de carbono, posible gracias a la incorporación de estándares exigentes de eficiencia energética.

Pymar, 2.000 millones en cartera

Según los últimos datos de Pymar, este año está siendo bueno en la actividad general del conjunto de sus astilleros asociados en todas sus áreas de negocio. En los primeros meses se han formalizado, ocho nuevos pedidos, que elevan la cartera a más de 60 buques en construcción, por importe superior a 2.000 millones de euros y más de 13 millones de horas de trabajo. La mayoría de astilleros tienen asegurada su carga de trabajo, al menos, hasta mediados del año 2020.

19 asociados. Pertenecen a Pymar los Astilleros Canarios, Vulcano, Francisco Cardama, José Valiña, Nodosa, Metalships¬Docks, Freire, Hijos de J. Barreras, Gondán, Astilleros Armón-Vigo, Armón, Armón Gijón, Murueta, Astilleros de Mallorca, de Santander, de Zamakona, Balenciaga, La Naval y Zamakona-Pasaia.

“Los astilleros privados españoles son una referencia en el mercado internacional, por su complejidad y sofistificación. Para reforzar este liderazgo se ha de mantener la apuesta por la tecnología pero también continuar desarrollando los esquemas de financiación y garantías que han permitido acceder con éxito a este tipo de proyectos cada vez más exigentes”, añade a Cinco Días, Almudena López de Pozo, consejera delegada de Pymar.

Los sistemas mejorados de captura y procesado a bordo son ejemplo de cómo la integración de estas tecnologías facilitan la obtención de subproductos, como aceites o harinas de pescado, para el total aprovechamiento de la materia prima, según las mismas fuentes. Destinados a navegar en las duras condiciones de las heladas aguas groenlandesas, el refuerzo de sus cascos para la navegación entre hielos y el cumplimiento de elevados requerimientos para garantizar la seguridad de la tripulación en cualquier condición metereológica, son otros de los puntos fuertes de estos proyectos.

Cruceros y oceanógrafos
Los pesqueros de Groenlandia son una prueba de la capacidad de adaptación de los astilleros españoles en los últimos años. En 2011 casi la mitad (más del 40%) de la cartera de pedidos se concentraba en el segmento offshore (petroleros). Poco a poco han ido elevando la complejidad y el valor añadido hacia otras áreas de negocio como cruceros, ferrys, oceanográficos y grandes pesqueros. Estas nuevas unidades de negocio protagonizan hoy en día el 70% de las unidades en construcción. Y va en aumento.

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