Las empresas se arriman al deporte femenino, pero la brecha persiste

Las compañías quieren acabar con la desigualdad creando un círculo vicioso positivo gracias al patrocinio

Entrenamiento de la selección femenina de fútbol.
Entrenamiento de la selección femenina de fútbol.

Las expectativas creadas en torno al Mundial femenino de fútbol son solo la punta de lanza de una rueda que echó a rodar hace tiempo. El deporte femenino, arropado por una audiencia que crece cada día, vive su mejor época, y cada vez son más las marcas que intentan asociarse con clubes, federaciones o individualidades. Sin embargo, explica Mar Mas, presidenta de la Asociación para Mujeres en el Deporte Profesional, la igualdad sigue estando muy lejos, y “a las profesionales no siempre les llega el dinero que las instituciones deportivas y las compañías distribuyen”.

Lo cierto es que no es fácil saber a ciencia cierta las cuantías que las empresas destinan a estas áreas. Iberdrola, una de las compañías más vinculadas al patrocinio femenino, asigna cerca de 5 millones de euros a 16 federaciones gracias al Programa Universo Mujer del Consejo Superior de Deportes, pero no desgrana cómo se divide esta cantidad. Seat, tras varios años vinculada al mundo del fútbol, ha entrado este ejercicio en el patrocinio femenino. “Las cifras no se comparten, pero el dinero destinado a esponsorización representa un esfuerzo importante, y la mayoría va al fútbol”, explica Víctor Sarasola, director de marketing de Seat.

Algo parecido sucede con Caixabank, vinculada desde 2013 a la Federación Española de Baloncesto y asociada a la de fútbol en 2018: “Desconocemos cuánto se destina al patrocinio femenino, porque cuando cerramos un acuerdo lo hacemos de manera global, y por tanto, la inversión no está desagregada por sexo”, cuentan desde la dirección ejecutiva de comunicación, relaciones institucionales, marca y RSC. Lo mismo ocurre con Herbalife Nutrition, una de las últimas marcas en firmar con un club, en este caso con el Atlético de Madrid femenino: “Hablamos de una suma considerable dentro del presupuesto de la empresa. Creemos que nuestra ayuda ha fomentado la visibilidad del club en particular y del fútbol femenino en general”, prosigue Tara López, directora general de Herbalife Nutrition España. Walt Disney, Renfe o Siemens Gamesa son otros de los grupos vinculados a este sector.

El problema, continúa Mas, es que todas estas cantidades no son suficientes para solucionar un problema endémico del deporte femenino. Por una parte, apunta, estas categorías parten de un nivel presupuestario tan bajo que prácticamente cualquier cuantía adicional parece suficiente. Por otra, “las futbolistas siguen sin convenio, seguimos debatiendo si tienen que tener o no un contrato y en algunos casos, si una deportista se queda embarazada, el empleo ligado a una federación llega a su fin”. Mar Mas también pone el foco en las cuotas de pantalla, al menos en lo que se refiere a la radiotelevisión pública: “Reclamamos un reparto equitativo, del 50%, y solo estamos en un 6%”. Y también en el grueso del sector que sostiene a las deportistas de élite: “Masajistas, preparadoras, dietistas, equipos técnicos... son las grandes olvidadas”.

Las organizaciones son conscientes de esta brecha. “Queremos ayudar a dar visibilidad a las profesionales, porque en comparación con sus compañeros siguen sin tener ese reconocimiento”, añade Víctor Sarasola. Pero también son conscientes de sus limitaciones y del esfuerzo que hay que invertir: “Reducir la brecha de género es un proceso a largo plazo. Si las empresas ven visibilidad, patrocinarán más, y con más fondos las deportistas tendrán la posibilidad de dedicar a su deporte todo el tiempo necesario. Así obtendrán mejores resultados, creándose un círculo virtuoso que con suerte acabará con la desigualdad”, cuenta Tara López.

Por la misma línea se sitúan en Caixabank: “Los éxitos deportivos femeninos son consecuencias del esfuerzo de ellas. Gracias a esos éxitos han tenido más presencia en los medios y más seguimiento popular, lo que ha incrementado el interés de las marcas”, cuentan desde el grupo. Ese interés, añaden, les está ayudando a obtener mejores resultados, porque tienen más recursos para entrenar y para centrarse en su deporte. Lo que es seguro, dicen desde la entidad financiera, “es que el patrocinio puede ayudar a reducir la brecha en su justa medida”. Sin éxitos y sin ayudas públicas para el fomento y desarrollo de la base, “no habrá avances”. También lo creen en Iberdrola: “Es innegable esa diferencia, pero las federaciones y empresas estamos dando pasos para reducirla. Eso sí, ahora estamos en un momento en el que con cada cosa nueva que pasa se superan las expectativas”, señala Elisa Yarte, responsable de patrocinio de la eléctrica.

Las compañías adelantan a la FIFA

Mundial. La brecha de género más notable es la que parte de instituciones deportivas como la FIFA. El dinero total destinado al Mundial de Francia se sitúa en 44,4 millones, frente a los 703 millones fijados para el Mundial de Rusia del pasado año. Para ellos, el premio se fijó en 33,7 millones, por los 3,5 millones de ellas.

VISA da más peso al femenino. La compañía de servicios de pago es una de las que ha tomado la delantera. “Tenemos el mismo compromiso con los hombres que con las mujeres, pero como parten de situaciones distintas, ahora estamos dando más dinero a las mujeres”, explica Jackie Willcox, directora de marketing de VISA en el Sur de Europa. Otras compañías, como Caixabank, destinan los mismos importes para ambas categorías. En el caso de VISA, prosigue Willcox, la razón está clara: “Hay un círculo vicioso que dice que el fútbol femenino es más débil y que por eso no hay inversión. Pero creemos que si es más débil es precisamente por esa falta de dinero, por esa falta de seguimiento y de ayudas para que las mujeres puedan dedicarse plenamente a su trabajo”. En este sentido, cuanto más ingresos y apoyo haya, antes se reducirá la desigualdad.

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