Subir o bajar tipos...la 'patata caliente' que le espera al sucesor de Draghi

El deterioro económico podría exigir nuevas medidas extraordinarias de política monetaria y para las que el futuro presidente del BCE deberá crear nuevos consensos

Mario Draghi, presidente del BCE
Mario Draghi, presidente del BCE Reuters

Definitivamente, Mario Draghi va a dejar la delicada tarea de decidir si la zona euro está lista para encajar una subida de tipos a su sucesor en la presidencia del BCE. Su mandato finaliza el próximo 31 de octubre y la institución confirmó este jueves que los tipos se mantendrán a cero hasta al menos durante el primer semestre del año próximo. Un año más de nula rentabilidad para el ahorro más conservador y de travesía en el desierto para la banca, como mínimo. Porque Draghi también reconoció este jueves que todas las opciones están abiertas ante el deterioro económico: desde una subida de tipos bien entrado 2020 a un cambio de rumbo que incluya retomar las compras de deuda o rebajar todavía más el tipo de la facilidad de depósito, ahora en el -0,4%.

El Consejo de Gobierno del BCE está inmerso en el debate de cómo responder al impacto económico de la imprevisible tensión geopolítica. Con frentes abiertos como el Brexit, Italia o el creciente proteccionismo desatado desde Estados Unidos –y que ya está haciendo mella en la actividad manufacturera de la zona euro–, el sucesor de Draghi se enfrentará al dilema de si ahondar más o no en el camino de las medidas extraordinarias de política monetaria abierto por el banquero italiano.

El actual presidente del BCE insiste en que la institución dispone de margen de maniobra para reaccionar ante nuevos obstáculos, a pesar de que los tipos de interés llevan al cero desde marzo de 2016 y de que las compras de deuda han disparado el balance de la institución a un máximo sin precedentes de 4,68 billones de euros.

Draghi ha logrado el consenso dentro del Consejo de Gobierno del BCE pero en los primeros tiempos de su mandato tuvo que sortear no pocas críticas internas a su política, encabezadas por Alemania, que podrían aflorar en el momento de su sucesión ante la complejidad del momento actual. “El relevo en el liderazgo del BCE constituye un factor que podría cambiar el panorama. El sucesor de Mario Draghi podría necesitar algo de tiempo para asentarse antes de poder crear una visión de consenso sobre las distintas opciones de política monetaria, lo que podría retrasar la respuesta política a acontecimientos desfavorables que pudieran surgir, con el riesgo de que el banco central pierda el paso”, advierten desde BNP Paribas.

En UBS señalan que la elección del futuro presidente del BCE debe tener en cuenta que el puesto “requiere más experiencia técnica y de gestión que nunca, porque las responsabilidades y la influencia de la institución han aumentado de forma sustancial desde 1999”, año de creación del euro.

El relevo de Draghi va a estar marcado por la disputa política por lograr los puestos de poder más influyentes en la UE

Draghi ha impreso un fuerte sello personal a la presidencia del BCE, con un hábil uso del discurso y de las expectativas de los inversores que de hecho ha convertido a la previsión sobre tipos de interés –la conocida como forward guidance– en un útil instrumento de política monetaria. Más aún cuando el BCE ha ido quemando numerosos cartuchos en el largo camino de salida de la crisis, sin que haya sido posible siquiera una subida de tipos con la que certificar la recuperación y sin haber alcanzado aún el mandato de aproximar la inflación de la zona euro al 2%, de forma sostenida y generalizada en la zona euro.

“El desafío más importante para el nuevo mandato del presidente del BCE es evitar que las expectativas de inflación se alejen por debajo del 2%”, afirma Andrew Bosomworth, director de la cartera alemana de Pimco. De hecho, la baja inflación amenaza con convertirse en estructural a pesar de los apabullantes estímulos monetarios y presionada por fenómenos como el envejecimiento de la población, la mecanización de procesos o la economía colaborativa.

“Corresponde a los legisladores definir nuestro mandato”, advirtió este jueves Draghi, a propósito del creciente debate sobre si la estabilidad de precios debería dejar de ser el objetivo prioritario de la política monetaria del BCE, en favor del crecimiento.

La tarea que aguarda al sucesor de Draghi será desafiante y va a estar además rodeada de una fuerte presión política. La renovación del Parlamento Europeo ha sido el primer paso para el reparto de poderes en la UE, donde la presidencia del BCE es uno de los puestos más disputados. Alemania y Francia aspiran a controlar la Comisión Europea y, como alternativa, el BCE. Así, el halcón Jens Weidmann, presidente del Bundesbank y muy crítico en su día con las compras de deuda, es uno de los principales candidatos, junto al gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, próximo a Draghi, y el finlandés Erkki Liikanen, de perfil más independiente y que podría despertar más consenso que el candidato alemán.

Los principales candidatos a suceder a Draghi

François Villeroy de Galhau. El gobernador del Banco de Francia es el gran favorito para suceder a Draghi, al que ha respaldado en su política. En contra tiene que el predecesor de Draghi, Jean-Claude Trichet, también es francés, lo que no propicia la alternancia de nacionalidades.

Jens Weidmann. La presidencia del BCE se le ha resistido por el momento a Alemania. Su baza es el actual presidente del Bundesbank, aunque sus duras críticas pasadas al programa de compras de deuda hacen dudar que logre el consenso necesario para el cargo.

Benoit Coeuré. Francés y miembro del comité ejecutivo del BCE, ha sido uno de los arquitectos del QE y despierta un amplio respeto por su sólido conocimiento técnico. Pero su mandato termina a final de año y hace muy díficil que ocupe la presidencia del BCE.

Erkki Liikanen. El exgobernador del Banco de Finlandia ha sido también ministro de finanzas de su país y comisario europeo, por el partido socialdemócrata. Es considerado un halcón moderado en polítca monetaria y es el aspirante más veterano por edad, 68 años.

Olli Rehn. Es el actual gobernador del Banco de Finlandia, cargo al que accedió en mayo de 2018. Tiene una larga trayectoria política ya que fue el comisario europeo de asuntos económicos en los tiempos más duros de la crisis, en los que fue un firme defensor de la disciplina fiscal.

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