Desmitificando a los gestores valor y los fondos de autor

Aunque se trate de buenos gestores, resulta arriesgado tener demasiada fe en ellos

Desmitificando a los gestores valor y los fondos de autor

Hay gestores que aportan valor con su gestión durante un tiempo más o menos largo, pero están muy lejos de tener el don de la infalibilidad. Si los inversores les creen capaces de hacer cosas extraordinarias de forma constante -si no cada año al menos por lo menos en el acumulado de dos o tres- o peor aún, creen que los gestores value protegen de caídas como norma general, me temo que se van acabar por decepcionar.

No nombramos fondos o gestores concretos porque sólo trato de desmitificar, no desmerecer. Y no quiero que nadie piense que tengo nada en contra de algún gestor o fondo en particular. Al oír hablar sobre estos gestores me parece que hay gente que los tiene idealizados y les atribuye habilidades que ni ellos mismos dicen tener. Para nada pienso que sean malos profesionales, simplemente pretendo advertir sobre los riesgos de tenerles demasiada fe.

Uno de los gestores más reconocido en España tiene un fondo con más de tres años de historia. En este tiempo no bate a la media de su categoría. Registró pérdidas en 2018 de gran consideración (superiores al 30%), ya decíamos anteriormente que los fondos de valor no protegen de caídas, pero yo nunca he oído decir a este tipo de gestores que lo fueran a hacer, recomiendan invertir a largo plazo no librarte de la volatilidad. Desde que gestiona este fondo, sus resultados se quedan por detrás del índice mundial en un 50%. Supongo que este comportamiento será doloroso para el inversor que no disfrutó de los años de éxito de este gestor en otra entidad. Este fondo acumula en el último año más de 50 millones de euros en reembolsos. Estos inversores no han aguantado los cinco años que recomienda como mínimo su folleto de inversión.

Otro ejemplo es un fondo que destacó muy positivamente en 2016 y también de gestores del mismo estilo y filosofía. Se lanza en octubre del 2015 y en 2016 el fondo gana más del 20% y lo extraordinario es que lo hace en un año en que la bolsa europea sube poco más del 3% y la bolsa mundial poco más del 10%. Pero además evita la brusca caída de los mercados en junio de ese año por el Brexit.

El fondo tiene un peso importante en sectores y acciones singulares, como algunas mineras de oro. Sin embargo, sus posiciones no le han ayudado a evitar las pérdidas ni en el último trimestre del 2018 y ni tampoco las del pasado mayo. Desde 2017, lo hace bastante peor que la bolsa mundial, pierde la ganancia extra que obtuvo en 2016. Aunque todavía no son relevantes en comparación a su patrimonio global (más de mil millones) el fondo sufre reembolsos de más de 20 millones en lo que va de año. El fondo no tiene ni cinco años por lo que, como en el caso anterior, ya hay inversores que no han aguantado ni el periodo mínimo recomendado en folleto.

El más difícil de desmitificar es Warren Buffet, conocido como el oráculo de Omaha; es uno de los padres de la gestión de valor, inspirador de los gestores españoles independientes más reconocidos (los de los ejemplos anteriores). Buffet gestiona Berkshire Hathaway desde 1965. Tiene fama merecida y sí se le podría considerar un semidios de la gestión. Hasta el 2008 obtiene el doble de rentabilidad anualizada que el índice de renta variable americana más seguido por los gestores, el S&P 500 (la diferencia en rentabilidad acumulada es mucho más). Sin embargo, en los últimos 10 años no bate a este indicador, se sitúa en torno a un 50% por detrás y aún así obtiene una fantástica rentabilidad. La tensión que tuvieron que pasar algunos años sus seguidores, por diferencia contra el índice, demuestra una templanza que no tienen todos los inversores.

Es el mismo Warren Buffet quien arremete contra la gestión más activa, la de los Hedge Funds. En 2007, apostó, sin dudar, un fondo indexado contra cinco fondos de fondos Hedge Funds que eligió un reputado selector profesional. A pesar del pésimo primer año de la apuesta, en 2008, donde el fondo indexado fue el peor, en 2016 el selector de Hedge Funds claudicó, y reconoció a Buffet como ganador. Todos los fondos de fondos perdieron menos en 2008, pero todos se quedaron claramente por detrás; tres de ellos, tras nueve años (y teniendo ventaja por evitar en buena medida las pérdidas de 2008) no acumulaban ni un 10% de rentabilidad. El índice superaba claramente el 80% (incluye el 2008).

Quien lea mis tribunas ya sabrá que no soy fan de los Hedge Funds, ni de fondos de gestión super flexible o muy concentrados en sesgos o sectores (salvo que los vaya a combinar). Defiendo la gestión activa con ciertos límites, en mercados no eficientes aporta valor, pero sin duda lo que recomiendo es un buen asesor. Porque de nada sirve pensar en un fondo si no se aplica una buena estrategia de inversión. A los que eligen gestión pasiva, poco les va a salvar el ahorro de comisiones de lo que, en realidad, es el mayor coste para su rentabilidad: vender mal.

 Marta Diaz-Bajo es Directora Análisis de fondo de atl Capital

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