Banca

Gortázar (CaixaBank) asegura que el crédito hipotecario no crecerá hasta 2022

Mantiene que la banca necesita diversificar su actividad para lograr ser rentable en un entorno de tipos negativos, que "ha minado el modelo tradicional de la banca"

Gonzalo Gortázar
Gonzalo Gortázar

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, considera que en un entorno de bajos tipos de interés que presionan los ingresos, el sector bancario debe adoptar un modelo financiero más diversificado, en el que las entidades puedan ofrecer a los clientes más productos y servicios. Esta recomendación también ha sido repetida en varias ocasiones por el Banco de España.

Entre los productos que puede ofrecer la banca frente a los tradicionales, Gortázar destacó el de seguros, que en el caso de CaixaBank, aporta ya un 40 % al beneficio.

"La fórmula es tener un modelo más amplio del estrictamente bancario", ha añadido Gortázar durante un encuentro organizado por APD, en el que ha hecho un repaso a la situación de la banca española. 

El ejecutivo considera que la banca tiene futuro, pese a la fuerte competencia que sufre, no solo entre las propias entidades financieras, sino de otros sectores que también han encontrado un hueco de negocio en lo que hasta hace muy poco tiempo era exclusivo de los bancos, caso de los medios de pago, crédito al consumo o ahora la banca privada.

Gortázar ha advertido, no obstante, que el sector debe hacer frente cada vez a más retos, como la mejora de la rentabilidad, la transformación digital o la recuperación de la reputación.

Sobre la rentabilidad indicó que el negocio tradicional se encuentra presionado por los bajos tipos de interés. Y como ejemplo aseguró que mientras que la economía ha logrado crecer en términos reales un 15% en los últimos años (a ritmos del 3% anual), el crédito ha caído en paralelo un 16%.

Los tipos de interés llevan cinco años en negativo, lo que implica unas pérdidas para las entidades ya que gestionan depósitos de clientes sin aplicarles el coste y “los mercados de futuros indican que, al menos, nos quedan otros dos o tres años más en tipos negativos”. Esto supone, añade el banquero, una presión que “ha minado el modelo tradicional de la banca” y va a continuar porque ni ve factible aplicar el coste a los ahorros en depósitos de clientes, ni augura un retorno rápido al crecimiento del negocio crediticio.

Gortázar descarta un próximo crecimiento del crédito hipotecario, y lo aplaza para dentro de dos ejercicios, 2021. “El crédito hipotecario volverá a crecer, pero no este año”. Considera que la “producción de crédito hipotecario mejora y está a punto de converger”, pero aún hay un volumen de préstamos antiguos que supera a la nueva producción. Las amortizaciones, así, siguen siendo más de 10 años después de iniciarse la crisis financiera superiores a las nuevas concesiones de créditos hipotecarios.

Sus palabras se alínean con las del Banco de España, que, pese a las especulaciones del mercado que apuntarían a una nueva burbuja inmobiliaria, insiste en que el crecimiento que se está detectando en el volumen de los préstamos para la compra de viviendas como su precio no es preocupante. Aunque seguirán vigilando su evolución.

Para Gortázar, como para todo el sector, uno de los grandes retos de la banca sigue siendo la rentabilidad y la consolidación de la banca, ante lo que es clave reducir costes. “Es lógico que haya consolidación, aunque nuestro tamaño es grande y ahora no estamos en ese juego” ha explicado, para matizar, pero  “si surge alguna oportunidad siempre se estudia”.

"Tenemos que ser muy disciplinados", ha recalcado Gortázar en relación a la rentabilidad y recorte de costes. Se ha referido, en este sentido, al ERE que CaixaBank tiene en marcha en la actualidad, y que afecta a 2.023 empleados, según el pacto alcanzado con los sindicatos. "Este acuerdo nos permitirá seguir apostando por el futuro y reducir la base de costes, debido a que necesitamos no solo un modelo de ingresos potentes, sino también muy eficiente", ha subrayado. "Mayores ingresos y máxima eficiencia en costes. Este es nuestro secreto", ha remarcado.

Gonzalo Gortázar ha reconocido también que el sector se ha equivocado y ha cometido errores durante los últimos años, al tiempo que ha pedido abordar el problema de la mala reputación, ya que considera que pone en riesgo la sostenibilidad del negocio. 

"La reputación no es buena, si bien es importante que el sector deje de quejarse y empiece a ser consciente de cómo abordar el problema, asegurándonos de que la población perciba que hay un cambio", ha indicado.

El ejecutivo ha admitido que al sector bancario aún se le ve como culpable de haber costado dinero a los contribuyentes en una crisis que se recuerda "dura y de la que aún perduran sus efectos", así como de no haber cuidado lo suficiente al cliente. "Ha habido prácticas que no se deberían de haber producido, como la comercialización de preferentes o las cláusulas suelo. El bancario es un negocio en el que se han cometido muchos errores", ha asumido. 

No obstante, el banquero ha remarcado que la mayoría de lo que se percibe que se ha hecho mal está relacionado con entidades que ya no existen o que ahora están integradas y gestionadas por otras personas. De hecho, ha subrayado que más que el problema, los bancos de hoy han sido parte de la solución. Tal y como ha señalado, a los accionistas de CaixaBank la crisis les ha costado más de 4.400 millones de euros en aportaciones a la Sareb o al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob).

En su opinión, son los bancos tradicionales los que lo tienen más complicado y ha reiterado que "no es nada fácil" articular una solución al respecto, estando también expuestos a condenas judiciales o a una mayor normativa y regulación. "Estamos dejando a los nuevos competidores empezar un partido a 3-0", ha subrayado.

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