Economía

S&P pide reformas estructurales en España pero teme que la fragmentación política las obstaculice

La agencia de calificación cree que las empresas españolas están mucho mejor preparadas que antes de la crisis

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, acompañado por el presidente del Círculo de Economía, Juan José Bruguera.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, acompañado por el presidente del Círculo de Economía, Juan José Bruguera. EFE

A pesar de la buena marcha de la economía española, S&P Global Ratings considera que el país todavía debe seguir con la senda de reformas estructurales, pero alerta de que la gran fragmentación parlamentaria resultante del 28A puede obstaculizar mucho la adopción de nuevas medidas. Así lo sostiene la agencia de calificación crediticia en un informe publicado este miércoles en el que celebra, eso sí, que el tejido empresarial español se encuentre hoy mucho más preparado que antes de la crisis para afrontar la desaceleración económica y otros posibles shocks. 

El importante número de reformas estructurales adoptadas en España durante la crisis ha permitido, según valora S&P, apuntalar la resiliencia de la economía del país, algo que se observa tanto en el vigoroso ritmo de crecimiento del PIB desde 2014, como en las previsiones para los próximos años, que superan con creces a las de la eurozona.

No obstante, para seguir sustentando una fuerte creación de empleo y una sólida demanda interna -dos de los principales motores de la buena marcha económica-, la agencia crediticia cree que aún se necesitan reformas en profundidad del mercado laboral, un cometido que puede verse abocado al fracaso dada la ausencia de la una mayoría absoluta, de la que sí gozó el PP. 

"La fragmentación política tras las elecciones generales de abril hace que sea poco probable que se puedan resolver en el corto plazo los desafíos económicos que afronta España, entre ellos el elevado paro estructural y el importante déficit de la Seguridad Social", sostiene el informe. Si bien esta división parlamentaria no debería suponer un riesgo a corto plazo, S&P advierte de que, en el medio y largo plazo, "la incapacidad reiterada del Ejecutivo" de resolver estas cuestiones, sí podría afectar negativamente al crecimiento del PIB.

Con todo, la agencia no cree que el PSOE vaya a derogar las reformas emprendidas en los últimos años por los populares, aunque sí destaca que será menos probable que continúe con una senda de medidas "necesaria para conseguir que los niveles de productividad sigan aumentando". 

A pesar de este panorama más fragmentado, S&P celebra que las empresas españolas hayan aprovechado estos años para reforzar su posición y poder así sortear mucho mejor la desaceleración económica tanto interna como del resto de países vecinos. "Las compañías españolas han forjado su recuperación en la última década sobre la base de una reducción significativa de su apalancamiento, unos márgenes de beneficios por encima de la media de la eurozona, y un modelo de negocio mucho más competitivo", destaca la agencia. Por todo ello, sostiene que el tejido empresarial de España es ahora mucho menos vulnerable a shocks externos que antes de la crisis, y les augura un crecimiento más sostenible. 

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