Paulo Ramos: “A Cristiano Ronaldo le gusta invertir en el bien de la gente”

Fundó en 2009 el grupo portugués Insparya, con el que acaba de abrir una clínica capilar en Madrid, de la que es socio el jugador de la Juventus

Paulo Ramos, fundador de Insparya, durante un momento de la entrevista.
Paulo Ramos, fundador de Insparya, durante un momento de la entrevista.

Cuando estudiaba Económicas en la Universidad de Coimbra, Paulo Ramos (Düsseldorf, Alemania, 1967) empezó a sufrir alopecia, reconocida por la Organización Mundial de la Salud como enfermedad, y a tomar conciencia de la importancia de la imagen. Así fue como decidió crear en 2009 el grupo Saúde Viável, el germen de las clínicas Insparya, con cuatro centros de transplante capilar en Portugal y uno en Madrid de reciente apertura. En esta nueva aventura fuera de su país, un espacio de 2.500 metros cuadrados con 18 quirofanos, cuenta con el respaldo mediático y financiero de Cristiano Ronaldo. El jugador de la Juventus ha invertido, a través de la sociedad CR7 Unipessoal, el 50% de los tres millones de euros de inversión inicial.

Todo comienza con una preocupación suya.

Estaba estudiando en Coimbra, tenía 20 años y tenía muchos problemas con el cabello. Empezó a perder pelo a una edad muy temprana y eso me afectó a la autoestima. Me gasté mucho dinero en tratamientos, pero no resolvía el problema. Así que empecé a estudiar sobre el tema y encontré una técnica con la que resolver el problema, de esta manera fundé la empresa en 2009. Empecé con una doctora y una clínica en Lisboa, y año a año fuimos mejorando e investigando hasta llegar a aquí. Ahora mismo llegamos a hacer 4.000 unidades foliculares por sesión. Además, el mejor aval es la satisfacción de nuestros clientes, entre los que contamos con el apoyo de más de un centenar de figuras públicas relevantes.

Y ha conseguido que Cristiano Ronaldo entré en el accionariado del grupo y abran una clínica en Madrid.

La madre de Cristiano Ronaldo tuvo un problema y se hizo las cejas con nosotros, además tenemos a jugadores de la selección de futbol de Portugal entre los clientes. Cristiano vio los resultados, nos conoció, analizó el tema y decidió invertir. Es una persona que además de invertir su dinero quiere hacer el bien a las personas. Vio que gente cercana a él mejoraba la autoestima y decidió colaborar para mejorar el bienestar de otros. Él no tiene problemas capilares, pero utiliza los productos que desarrollamos en la clínica.

Buscar un socio debe ser una tarea difícil, más allá de la repercusión mediática que pueda obtener.

Con Cristiano comparto los mismos principios y valores, es una persona que se preocupa por los demás. Tiene una vida de dedicación al deporte, de ambición y de superación, y es una persona que da visibilidad al negocio, pero detrás de los tratamientos no está él. Hay un equipo con un nivel muy alto, una trayectoria de diez años detrás y mucho trabajo. Cristiano no nos ha puesto ninguna condición, confía plenamente en el trabajo que hacemos. También se ha involucrado en el proyecto su mujer [la española Georgina Rodríguez].

¿Hacerse un implante capilar es una buena inversión?

Sí, porque no es un problema estético. La caída de cabello, la alopecia, es una enfermedad, que afecta al 50% de los hombres y a cerca del 30% de las mujeres en todo el mundo, y si se ataja se previenen otras dolencias que pueden originarse a raíz de esa falta de autoestima. Y todo ello repercute sobre todo en el éxito social que puede llegar a tener esa persona. Para nosotros es una buena inversión también, porque contribuimos a crear técnicas para resolver este tipo de problemas, trabajamos con células madre para clonar unidades foliculares. Un tratamiento completo de 4.000 unidades foliculares, unos 10.000 pelos, cuesta entre 6.000 y 7.000 euros.

¿Le ha sido difícil abrir una clínica fuera de su país?

Nada es fácil. Tardamos un año en hacerlo, porque aquí en España hay más burocracia que en Portugal. Se necesitan demasiados trámites y licencias para poder abrir un negocio. En cuando a los profesionales, contamos con el apoyo de las clínicas que ya tenemos abiertas, aunque no nos fue complicado encontrar médicos y enfermeros. Ahora mismo tenemos ocho médicos y 20 personas de enfermería, aunque nuestro objetivo es crear unos 150 puestos de empleo en Madrid.

¿Cuál es el secreto del éxito de su empresa?

El secreto está en que hemos desarrollado tecnología propia, con diagnóstico de por imagen con tecnología digital avanzada e inteligencia artificial, que hace que la identificación y extracción de las unidades foliculares capilares se haga de la manera más rápida. Siempre estamos mejorando nuestros métodos de trabajo y nuestra tecnología. Para ello estamos constantemente invirtiendo en tecnología, pero también en tener a los mejores profesionales especializados. La investigación y desarrollo que realizamos es pionera, e invertimos cada año un millón de euros en este tema. Queremos convertir Madrid en un destino para trasplantes capilares, porque hay muchas clínicas, pero no trabajan con la seguridad con la que trabajamos nosotros.

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