Los retos futuros del mercado laboral

En un mundo que cambia de velocidad tan rápidamente, la Universidad debería jugar un papel decisivo y cohesionador

El informe emitido por el World Economic Forum en 2018 acerca del futuro de los trabajos resultaban destacables dos afirmaciones acerca del futuro del mercado laboral en el mundo: la primera, que cerca del 50% de las empresas espera automatizar muchas de sus funciones antes de 2022, lo que supondrá un importante recorte en los empleos.

La segunda, que el dominio de las nuevas tecnologías será, en 2022, sólo una parte de los conocimientos y habilidades que se requerirá a los nuevos empleados, a los que además se les valorará su capacidad creativa, originalidad y la iniciativa. Además, el pensamiento crítico, la persuasión y la negociación también mantendrán o aumentarán su valor, al igual que la atención al detalle, la resiliencia, flexibilidad y resolución de problemas complejos. La inteligencia emocional, el liderazgo y la influencia social, así como la orientación al servicio, también experimentarán un gran aumento de la demanda en relación con su importancia actual.

Por otro lado, los informes acerca de las nuevas generaciones de jóvenes, la importancia que le otorgan a los valores que promueven las empresas en las que quieren trabajar y la relevancia que en sus vidas tienen factores como el tiempo y el bienestar personal, me lleva a la cuestión de cómo podemos coordinar las disfunciones que a veces hay entre ambos mundos.

Por último, y para complicar aún más el escenario al que nos enfrentaremos progresivamente en el próximo lustro, se desdibujan las fronteras y los mercados. Un mercado cada vez más global, el desarrollo de las nuevas tecnologías y la digitalización facilitan y promueven trabajos sin fronteras, en el más amplio sentido de la palabra.

En un mundo que cambia de velocidad tan rápidamente, la Universidad debería jugar un papel decisivo y cohesionador que recoja, por un lado, los intereses y necesidades de las empresas para reflexionar y, en su caso, ajustar su oferta educativa a ella; y a su vez, ofrecerles innovación y conocimiento acerca de las necesidades de los jóvenes. El permanecer en contacto constante con las empresas nos permite a la Universidad conocer de primera mano las nuevas necesidades que surgen en los mercados, la evolución de los mismos y, por lo tanto, reflexionar hacia dónde dirigir nuestros esfuerzos docentes. Y a las empresas les aporta un conocimiento más creativo, expansivo y disruptivo.

Retener el talento y crear valor es una responsabilidad de la sociedad, de las empresas, de los medios de comunicación y, por supuesto, de la Universidad. Pero es una misión para la que debemos trabajar en equipo todos los agentes implicados, abrir puentes de diálogo constante, generar relaciones más estrechas y sólidas que nos permitan diseñar un futuro común y una sociedad rica, en el más amplio sentido de la palabra.

Cuanto más cerca estemos y colaboremos, más beneficios podremos obtener todos. Debemos actuar ya como nos exigirá el futuro: ser creativos, innovar y trabajar en equipos transversales y multidisciplinares formados por representantes de las empresas, de la Universidad, de los medios de comunicación y de las instituciones públicas. Sólo creando un esfuerzo común podremos adaptarnos a los futuros retos que plantea el mercado laboral.

José Millet es Vicerrector de Empleo y Emprendimiento de la UPV

 

Normas