Informe de Axesor

Desde 1990 la representatividad femenina en la creación de empresas nunca ha llegado al 27%

En los últimos 30 años, hay 858.700 mujeres que han asumido cargos de representación en las nuevas empresas, frente a los 2,38 millones de hombres.

Desde 1990 la representatividad femenina en la creación de empresas nunca ha llegado al 27%

La agencia de rating Axesor ha analizado la representatividad de las mujeres en el emprendimiento empresarial en España durante los últimos 30 años para concluir que éste permanece estacando y prácticamente no ha evolucionado durante todo estos años. Para ello, el Gabinete de Estudios Económicos de la Agencia de Rating Axesor ha procesado los datos de cuántas mujeres ostentan cargos de representación en las nuevas empresas creadas. Cuando se da de alta una sociedad mercantil es preciso inscribir como mínimo un representante de la empresa, si bien pueden ser más; dicho representante puede ser tanto una persona física como jurídica.

La conclusión es que si en 1990 el porcentaje de mujeres ocupando dichos cargos era un 23,8%, en 2018 fue idéntico: 23,8%. En el primer mes de 2019 apenas varía la tendencia, con un 24,0%. Durante estas tres décadas, la representatividad apenas ha variado y ha oscilado principalmente entre el 25% y el 26%, llegando a alcanzar su máximo en 2012, con un 26,8%. Es decir, nunca ha llegado ni siquiera al 27%.

El peso de los hombres ha ido descendiendo paulatinamente, pero no en beneficio de las mujeres, sino por el progresivo avance de las personalidades jurídicas (empresas que ejercen de representantes de otras empresas), que ha pasado de un 2,5% en 1990 a prácticamente un 8% en la actualidad (7,8% al cierre de 2018).

Así, la representatividad másculina era del 73,7% en 1990, en 2018 cerró en el 68,4% y ha comenzado 2019 en el 68,1%. El peso de los hombres cayó por debajo del 70% en 2007 y nunca más ha vuelto a ese nivel, pero se ha mantenido muy cerca, siempre por encima del 68%.

El análisis por sectores también revela tendencias que se mantienen estacandas con el paso de las décadas. El único sector capaz de alcanzar de manera consistente una cuota femenina superior al 40% en los cargos de representación de las nuevas empresas es el de otros servicios, pero esta categoría supone menos del 2% de las empresas creadas.

Los dos sectores importantes en el tejido empresarial donde hay mayor preponderancia de mujeres asumiendo la representación de las empresas que se crean son hoy los mismos que en 1990: actividades sanitarias (41,1%) y educación (36,7%).

El peso de las mujeres en el segmento de actividades sanitarias era en 1990 del 31,1%, a mediados de la década de los noventa dio un salto que le llevó a situarse en 1995 en el 38,8%. Durante los 25 años siguientes la repeesentatividad ha fluctuado entre el 37% y el máximo del 42,2% alcanzado en 2017. En 2018 concluyó en el 41,1% y en los primeros compases de 2019 ha bajado al 38,8%, si bien al haber transcurrido tan poco tiempo, las cifras del presente ejercicio aún no son indicativas de que haya una tendencia bajista en este sector.

La educación es la otra gran rama del emprendimiento femenino por excelencia, con una representatividad que fue del 36,7% en 2018 y sube al 37,3% en el comienzo de 2019. El peso de las mujeres en la creación de empresas del sector de educación era del 33,8% en 1990 y se mantuvo estable en dichos niveles hasta finales de siglo. El sector comenzó los años 2000 con rangos del 35% al 36%, para alcanzar el 40,4% en 2007.

Sin embargo, en el año 2009 bajó al 36,8% y desde entonces no ha vuelto a tocar el 40%, manteniéndose muy estable. Solo hay otra actividad donde sea frecuente ver la cuota femenina por encima del 30%: el segmento de otras actividades empresariales. Pero esta rama no tiene la menor trascendencia, puesto que no supone ni el 0,1% de las empresas creadas. En el resto de actividades, la norma es que las mujeres estén por debajo del 30%. Así era en 1990 y así sigue siendo 30 años después.

Por ejemplo, en el sector del comercio, que es en el que más empresas se crean en España (un 20% del total), la representatividad femenina fue en 2018 del 23,4% (el mismo porcentaje en el primer mes de 2019), la más baja de los últimos 30 años, si bien a lo máximo a lo que se ha llegado en este sector es al 27%. El segundo sector más importante en el emprendimiento en España es el de la construcción, que abarca el 14,5% de todas las sociedades creadas. Pues en este caso, las mujeres ocuparon en 2018 el 18,2% de los cargos de representación. No es el nivel mínimo para la construcción, en 2016 se bajó al 16,8%. En 1990 el peso femenino en los cargos de representación de nuevas empresas era en las constructoras del 19,1% y lo máximo que se ha logrado, es el 23,1% (año 2012), el promedio de estos 30 años es del 20%.

El sector donde menos cuentan las mujeres a la hora de ocupar cargos de representación es en el de suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, con un 9,2%. Aquí sí que ha tenido lugar una evolución, aunque en sentido negativo: en 1990 la representatividad era del 21,1% y en 1991 llegó a ser del 25,6%. Desde entonces, la cuota se mantuvo consistente cerca del 20% durante más de 25 años, pero en 2017 cayó al 12,8%, para caer a mínimos en 2018, un porcentaje que mejoró una décima en enero pasado.

Una mujer por cada 2,77 hombres

En lo que se refiere al número absoluto de cargos, el ejercicio 2018 cerró con 25.158 mujeres ocupando cargos de representación, frente a 8.301 entes o personalidades jurídicas y 72.416 hombres. El número de mujeres ocupan cargos de representación es el más bajo desde el año 2011. En el periodo comprendido desde 1990 hasta enero de 2019, el número total de mujeres en cargos de representación se eleva a 858.709, mientras que el de hombres llega a 2,383 millones. Un resultado que arroja una proporción de una mujer por cada 2,77 hombres.

El año 1990 se saldó con 15.371 mujeres en cargos de representatividad. Al año siguiente se alcanzó la cifra de 20.291 y, desde entonces, todos los ejercicios se han saldado con más de 20.000 mujeres. Pero las cifras actuales están muy lejos de los máximos. Todos los años comprendidos entre 1998 y 2008 se completaron con más de 30.000 mujeres, alcanzando el récord en el apogeo de la burbuja inmobiliaria, ya que en 2006 se llegó a 42.078 (también entonces se alcanzó el máximo de hombres, con 120.081). A partir de 2009, la cifra siempre ha sido inferior a 30.000.

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