Erwin: “Los clientes ricos ya tienen el 90% de sus inversiones en gestión pasiva”

La firma recomienda subir la exposición a renta variable de EE UU

Clayton Erwin, responsable de Bolsa de JP Morgan Banca Privada.
Clayton Erwin, responsable de Bolsa de JP Morgan Banca Privada.

La visión de mercado de JP Morgan Banca Privada ha cambiado de forma drástica en poco tiempo. Si en noviembre recomendaban a sus clientes reducir riesgo y prepararse ante una incipiente recesión, ahora vuelven a apostar por tener un mayor peso en Bolsa. Clay Erwin, jefe de inversión bursátil de la firma, basado en Nueva York y con responsabilidad sobre un equipo de 50 banqueros, explica cómo se ha producido este cambio de criterio. Su trabajo es asesorar a inversores privados con más de un millón de euros de patrimonio líquido.

¿Cómo han gestionado el cambio de tono del mercado entre finales de 2018 y principios de este año?

En noviembre de 2018 advertimos a los clientes sobre el riesgo de recesión de la economía de Estados Unidos en 2020. La estrategia de cartera se basó en cambios defensivos: extendiendo duraciones, buscando compañías de más calidad…, preparándonos para la recesión. Pensábamos que la guerra comercial iba a precipitar esa recesión, junto una subida agresiva de tipos por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, estas dos amenazas han cambiado mucho. Parece que hay un principio de solución entre Estados Unidos y China, y que la Fed ha frenado el ritmo de subida de tipos.

Cambiaron de criterio en poco tiempo...

Sí, porque las caídas de diciembre fueron muy fuertes y vimos que esa corrección había llevado a las acciones de Estados Unidos a precios muy atractivos. Por eso empezamos a recomendar asumir más riesgo.

En el caso de la Fed, ¿fue una profecía autocumplida?

Sí. La Bolsa se desplomó por datos débiles de ingresos de compañías y por la guerra comercial, lo que empezó a hacer saltar algunas alarmas de empeoramiento de datos macroeconómicos. La Fed se asustó y decidió tomar una pausa en la normalización monetaria, que permitirá extender el ciclo económico algo más.

¿Cuál es el nivel de riesgo que están recomendando ahora asumir a sus clientes?

Digamos que estamos en unos niveles neutros, o algo superiores, con un mayor nivel de Bolsa estadounidense de lo habitual. También con algo de exposición a renta variable europea, pero por debajo de los niveles de referencia. Vemos que, en general, los mercados están en la línea de sus precios históricos. La Bolsa de Estados Unidos ofrecerá un 6% adicional de retorno y acabará el año con una subida cercana al 15%.

¿Qué sectores les gustan más?

Nos gusta especialmente el de salud, algunas compañías de alto dividendo y también el sector tecnológico. Aunque lo ha hecho muy bien en los últimos años, creemos que en estos momentos de fin de ciclo es un segmento que puede seguir subiendo. En deuda corporativa continuamos invirtiendo de forma conservadora. En cuanto empiece a haber nuevos datos positivos, la Reserva Federal va a retomar la subida de tipos. En renta fija hay que comprar duración, porque lo normal es que las tasas vayan a caer, y de alta calidad; sobre todo, de alta calidad.

¿Cuándo empezará la próxima recesión?

En junio se van a cumplir 10 años de expansión económica en Estados Unidos. Será el ciclo más largo de la historia moderna. Ha sido tan largo porque las tasas de crecimiento han sido bajas, de poco más del 2%. Es difícil predecir cuándo será la próxima recesión. Probablemente sea en 2021 más que en 2020. Pero nuestro trabajo, más que tratar de buscar cuál va a ser la causa de la siguiente recesión, es identificar potenciales burbujas se están formando. Lo normal es que, tras un periodo tan largo de crecimiento, se pudieran apreciar burbujas.

¿Dónde creen que hay burbujas?

No es nada obvio, pero uno de los mercados que más nos preocupa es el de crédito. Tanto por el tamaño como por su estructura. Los bancos de inversión ya no tienen la capacidad de compra que tenían antes, lo que puede agudizar los momentos de volatilidad, porque no habrá nadie al otro lado para comprar en los desplomes. Ha entrado mucho dinero de inversores minoristas que, cuando quiera salir, puede que provoque caídas muy severas.

¿Qué parte de gestión pasiva tienen sus clientes de banca privada?

Hace dos años tenían menos del 10%, pero ahora es más del 90%. Nosotros operamos con la gama JP Morgan Smart-Beta ETF. El 10% que no está en fondos cotizados o fondos índice es el que debe buscar oportunidades que den una rentabilidad adicional. Las carteras de clientes europeos también van aumentando poco a poco el peso de la gestión pasiva.

¿Cuál es la ventaja de este tipo de inversión?

Acceder a muchos mercados con bajos costes. En nuestro caso, no se trata simplemente de seguir índices bursátiles, sino que los clientes acceden a fondos cotizados muy especializados. Pueden invertir en el sector de semiconductores asiáticos, pero con precios muy bajos. Desde luego, si pagas a alguien por la gestión activa, debe demostrar que puede batir a su índice. Sin embargo, históricamente solo el 5% de los gestores ha sido capaz de batir al índice con el que se comparaba de forma sistemática.

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