El golpe a BNP pone sobre aviso al resto de bancos europeos

La caída de sus ingresos apunta a unas perspectivas más sombrías para el sector

El CEO del banco BNP Paribas, Jean-Laurent Bonnafe, presenta los resultados anuales de la entidad durante la rueda de prensa celebrada este miércoles en París.
El CEO del banco BNP Paribas, Jean-Laurent Bonnafe, presenta los resultados anuales de la entidad durante la rueda de prensa celebrada este miércoles en París.

Los banqueros europeos se quejan habitualmente de que la fuerte caída del sector –el índice de referencia Eurostoxx Banks ha bajado un tercio en los últimos 12 meses– simplemente no se justifica por las perspectivas económicas. BNP Paribas, el mayor banco por activos de la zona euro, dio ayer una convincente refutación a ese optimismo con una caída de un décimo en los beneficios antes de impuestos. La caída de la línea superior del banco parisino apunta a unas perspectivas de ingresos más sombrías para el sector.

Dado que BNP es probablemente lo más cercano en Europa a un banco barómetro, la preocupación de los inversores parece totalmente justificada. La caída del 1,5% anual de los ingresos se vio agravada por unos gastos superiores a los previstos y un rendimiento mísero en la banca de inversión. En esta última, los traders de BNP registraron unas pérdidas antes de impuestos de 225 millones de euros en el volátil cuarto trimestre, arrastradas por una caída interanual del 70% en los ingresos de renta variable, con un rendimiento inferior incluso a la nulidad perenne de Deutsche Bank.

Como resultado, BNP redujo su objetivo de rendimiento de capital tangible para 2020 en un punto porcentual hasta el 10,5% basándose en una reducción proyectada del 1,5% en el incremento anual de los ingresos.

Eso es simplemente reconocer la realidad. Para alcanzar la meta original habría sido necesario que BNP duplicara su objetivo original de crecimiento de ingresos al 5% anual y mantuviera la inflación de los gastos al 1%, de acuerdo con nuestros cálculos, algo que no ha podido lograr dado que los gastos se comieron el 72% de los ingresos, lo que representa un salto de casi tres puntos porcentuales.

Potencialmente más preocupante es que el plan original de BNP para 2020 se consideraba relativamente poco arriesgado, especialmente en su proyección de que los tipos de interés difícilmente se elevarían durante el período.

El hecho de que el volumen de préstamos haya aumentado un 4% a lo largo del año, pero los ingresos hayan caído, sugiere que los bajos tipos de interés han reducido los márgenes de crédito aún más que las hipótesis conservadoras de BNP Paribas.

El mercado parece estar cocinando un empeoramiento mayor: las acciones de BNP cotizan con un descuento de casi el 40% sobre el valor contable tangible. Esto parece riguroso dado que el banco dirigido por el consejero delegado Jean-Laurent Bonnafé ha conseguido un rendimiento suficiente del 9,6% sobre el capital tangible, en línea con su coste de capital probable y mejor que el de la mayoría de sus homólogos de la Unión Europea.

En este sentido, BNP Paribas puede quejarse justificadamente de trato severo. Una perspectiva de ingresos reducida significa que los rivales europeos podrían no tener esa excusa.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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