La aldea gallega que recomendó Gwyneth Paltrow ya tiene comprador

Una pareja de holandeses ha reservado el pueblo de Lugo, de 150.000 euros

Vista de la aldea de Lugo, con algunas de sus propiedades.
Vista de la aldea de Lugo, con algunas de sus propiedades.

La pequeña aldea gallega abandonada que recomendó comprar Gwyneth Paltrow ya está reservada. A finales del pasado mes de noviembre, Goop, un portal digital que pertenece a la oscarizada actriz y que difunde diferentes contenidos de estilo de vida, incluyó a este diminuto pueblo del norte de Lugo en su lista de recomendaciones de regalos originales de Navidad. Durante días, la aldea, con un precio de venta que rondaba los 150.000 euros, dio la vuelta al mundo, y la inmobiliaria que gestiona su transacción, Aldeas Abandonadas Real Estate, recibió un aluvión de llamadas de interesados de todos los rincones.

“En las primeras semanas nos contactaron posibles compradores, tanto de España como de otros países europeos”, explica Elvira Fafián, gerente de la firma. Algo más de un mes después el pueblo ya tiene compradores. Un matrimonio de jubilados holandeses, de entre 60 y 65 años y con una renta alta, ha reservado la propiedad, y los trámites para formalizar la venta ya están avanzándose, con vistas a que la transacción se cierre después de Navidad. La inmobiliaria, por ahora, quiere mantener en el anonimato tanto el nombre de la aldea como el de los compradores. El precio pactado no varía respecto al que estaba fijado desde un comienzo: 149.550 euros, a los que se tendrán que sumar los destinados a la rehabilitación y reforma.

Queda por ver qué será de la propiedad tras el proceso. “Muchas de estas aldeas y pueblos acaban convertidos en negocios rurales, otros pasan a ser la residencia habitual de unos compradores que buscan una vuelta a los orígenes o dar un impulso a las zonas rurales deshabitadas”, prosigue Fafián. En el caso de la aldea de Lugo, parece que el objetivo de los nuevos dueños es transformarla en residencia privada ocasional para varias familias o parejas, ya que, aunque todos los edificios precisan de una reforma casi integral, la disposición de la propiedad es idónea para este fin.

El poblado, en el término municipal de Riotorto, cuenta con una gran vivienda principal de dos alturas que dispone de casi 400 metros cuadrados útiles, la que en mejores condiciones se encuentra. Se le suman cinco pequeñas casas de piedra, algunos hórreos, una bodega, un horno de pan y varios alpendres, término gallego que hace referencia a una especie de granero con cobertizo típico de la zona, pensado para guardar la leña y las herramientas del campo. A esto se le añade una finca de 13.000 metros cuadrados rodeada de bosque con acceso a uno de los afluentes del valle del Eo. La aldea se encuentra en una zona de caza y pesca, con buena cobertura móvil y con un acceso casi totalmente asfaltado, a excepción de los últimos 200 metros, en los que hay un camino de tierra.

La aldea gallega que recomendó Gwyneth Paltrow ya tiene comprador

Estas son las cuestiones, resalta Fafián, que más intranquilizan a los posibles compradores de estas propiedades. “Les preocupa la calidad y el acceso al agua potable, además de la disponibilidad de red eléctrica y de cobertura móvil”. En este caso, matiza Fafián, todo está controlado, ya que el pueblo cuenta con pozo y con un canal de agua. En todas las transacciones, los clientes se suelen poner en contacto con los ayuntamientos a los que pertenecen las aldeas o casas, “sobre todo para cerciorarse de cuáles son las necesidades de cada zona, cuáles son las oportunidades de negocio o qué tipo de ayudas o apoyo van a recibir”. En la mayoría de ocasiones, lo único que demandan es que el consistorio se encargue de desbrozar y mantener los accesos y carreteras.

Otro de los asuntos importantes para los compradores es el tema tributario y fiscal. “Quieren tener la seguridad de que la propiedad puede adquirirse de forma íntegra, sin tener que preocuparse de temas de herencias, de propiedades compartidas o de cargas o pagos pendientes”. La aldea de Lugo, añade Fafián, abandonada desde hace ya cerca de 30 años, pertenece a una única persona, el nieto de sus dos últimos habitantes, quienes compraron las propiedades a unos vecinos que poco a poco emigraban a Alemania y Argentina.

La aldea gallega que recomendó Gwyneth Paltrow ya tiene comprador

Gracias al estruendo provocado por la publicación de Gwyneth Paltrow otros interesados se han puesto en contacto con Aldeas Abandonadas Real Estate y con otras inmobiliarias de la zona. “Además, en los últimos años, hemos notado un repunte del interés hacia todas estas zonas, tanto por parte de inversores privados como de particulares que tienen el objetivo de combatir la despoblación y el abandono rural”, explican desde la Xunta de Galicia, una de las zonas de España más castigadas por el éxodo rural, junto a Teruel, Soria, Guadalajara, Extremadura o Asturias.

Según los últimos datos del INE, publicados este 1 de enero, Galicia ha perdido casi 50.000 habitantes desde 2014. La región, además, ya tiene casi 2.000 aldeas, pequeños núcleos de población o casas diseminadas abandonadas, según los datos del nomenclátor del INE. Para combatir esta sangría, la Xunta, al igual que otras comunidades, ha anunciado diferentes medidas a tomar. La última, lanzada hace tres meses, pretende apoyar con hasta 10.800 euros a los jóvenes que quieran comprar una vivienda rural. El problema de todas estas políticas, señala Fafián, es que no siempre llegan a buen puerto, y es que hay muchos supuestos que la Administración no contempla. “No suelen valer para todas las zonas rurales, cambian en función de si se quiere montar un negocio o una vivienda, hay modificaciones si la residencia es ocasional o habitual y los plazos no siempre se cumplen”, lamenta la experta.

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