“Samsung se enfrenta al fantasma de las tecnologías futuras

Los precios de los chips de memoria están bajando por el exceso de oferta

De izquierda a derecha, Samsung Galaxy S3, Nokia Lumia 820 y iPhone 4.
De izquierda a derecha, Samsung Galaxy S3, Nokia Lumia 820 y iPhone 4.

El heredero de Samsung se enfrenta al fantasma de las tecnologías futuras. Sus acciones han caído un cuarto en 2018, el peor resultado en más de diez años. Los precios de los chips de memoria están bajando por el exceso de oferta, y crece la incertidumbre sobre futuras fuentes de crecimiento.

Tiene múltiples frentes. Los chips semiconductores suponen tres cuartos de los beneficios de explotación anuales. El peso de Samsung en la economía surcoreana, dependiente de las exportaciones, lo hace vulnerable a la escalada de la guerra comercial y a los flujos de salida de los mercados emergentes. Además, su jefe, Jay Y. Lee, ha apelado una sentencia por soborno y otros cargos.

La presión para encontrar algo nuevo crece. Las apuestas tempranas del padre de Lee por las memorias NAND y DRAM, usadas en smartphones y servidores, llevaron a la firma a destronar a Intel como el principal fabricante de chips del mundo por ventas en 2017. Durante décadas, la empresa de EE UU estuvo a la vanguardia en la fabricación de microprocesadores para PC y portátiles, pero se perdió el boom de los móviles, que aprovechó Samsung.

Ahora la demanda de chips se ha enfriado. Los pedidos globales para smart­phones se contrajeron un 6% en el tercer trimestre, el cuarto seguido de caídas anuales, según IDC. Esto también pone en riesgo otros negocios de Samsung, como las pantallas y los propios móviles. La compañía está empezando a desarrollar componentes en áreas como el 5G, así como chips para aprendizaje de máquinas y coches autónomos. La competencia es feroz, por el rápido crecimiento de fabricantes de EE UU como Nvidia y Advanced Micro Devices.

Puede que Lee tenga que aprovechar sus reservas, que Bernstein calcula en 93.000 millones de euros para finales de 2019. Samsung ha evitado las grandes fusiones, pero hace dos años, en su mayor compra de siempre, pagó 7.000 millones por el fabricante de piezas Harman, apostando por el auge de los coches inteligentes. Es un buen primer paso, pero si Samsung no quiere repetir los errores de Intel, es posible que tenga que seguir poniéndole imaginación.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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