Indra prevé que la "movilidad como servicio" se imponga, tras triunfar el modelo en la industria del software

Desde una aplicación, el usuario podrá configurar su perfil, escoger distintos medios de transporte, pagar a fin de mes según el uso y acceder a “premios” por sus elecciones más sostenibles

La inteligencia artificial será clave para la conducción autónoma.
La inteligencia artificial será clave para la conducción autónoma.

Las tecnologías digitales marcarán el futuro de la movilidad, que será “personalizada, integrada, segura y sostenible”. Así lo asegura un informe sobre tendencias del sector transportes de Indra que explica que la inteligencia artificial, el marching learning, el cloud, el big data y la realidad aumentada permitirán desarrollos como la movilidad como servicio, la intermodalidad, la conducción autónoma o el mantenimiento predictivo, “que serán tendencias claves en la movilidad del futuro”.

Según este trabajo, que analiza el entorno geopolítico, regulatorio, social, organizacional y tecnológico del sector, los usuarios quieren tener el control de su viaje y pronto podrán disfrutar de un transporte “sin barreras tecnológicas, asistido con información en tiempo real, adaptado a sus preferencias y necesidades en cada momento, optimizado y con un menor coste”. Por ejemplo, detalla, desde una sola aplicación, el usuario podrá configurar su perfil, escoger sus distintos medios de transporte, acceder a cada uno de ellos indistintamente y pagar a fin de mes según el uso que haya hecho, además de acceder a “premios” por sus elecciones más sostenibles.

Gracias a las nuevas tecnologías, los operadores de transporte también podrán realizar una gestión “más inteligente, intermodal y optimizada de sus servicios”. El informe de Indra resalta la iniciativa europea Shift2Rail que busca, entre otros objetivos, crear un consorcio europeo ferroviario, que permitirá la interoperabilidad entre los ferrocarriles de todos los países de la Unión. El trabajo también destaca cómo en no mucho tiempo los operadores de autobuses, metro o trenes dispondrán de un sistema de gestión integrada de rutas, centralizado y conectado con información de los viajeros y del tráfico, en el que el machine learning y el big data facilitará redimensionar las rutas en tiempo real o generar rutas a medida para usuarios de otros medios de transporte.

En cuanto a los gestores de tráfico y concesionarias de autopistas, el informe señala que evolucionarán hacia un modelo de movilidad como servicio (MaaS) para los usuarios de coche, que incluirá soluciones de acceso a determinadas vías o tarificación modulable y pago en tiempo real según las condiciones de la carretera, el día u hora o la ocupación.

El trabajo de Indra recuerda que se trata de un modelo de negocio (as a service) que comenzó en la industria del software y después se traspasó a otros ámbitos como el de los dispositivos. "En el campo de la movilidad, este modelo resulta especialmente relevante. Para el operador, gestionar la obsolescencia de la tecnología ha resultado siempre un problema. Hoy, gracias a este nuevo modelo de negocio, se puede traspasar esa gestión a quien mejor la pueda asumir: las empresas tecnológicas, y ello ofrece una oportunidad para alcanzar una mayor optimización de los costes en gestión de la infraestructura".

El informe también señala que, desde la perspectiva del usuario final de una infraestructura o servicio de movilidad, es el mismo concepto: pagar en función del uso. "En todos los escenarios el punto clave es el mismo: pasar de un modelo de Capex a otro de Opex en el que todos los implicados (operadores, empresas tecnológicas y usuarios) perciban beneficios".

Indra prevé que la "movilidad como servicio" se imponga, tras triunfar el modelo en la industria del software

El coche conectado y/o autónomo, que avanza con el internet de las cosas (IoT), y las nuevas comunicaciones móviles seguras, también “cambiarán radicalmente la experiencia del usuario en sus viajes por autopista, accediendo a la máxima información y asistencia para una conducción más segura e, incluso, a contenidos de ocio o de otro tipo”, resalta.

El informe, que incluye entrevistas a actores relevantes del sector, también avanza cambios clave en el transporte de mercancías y en el mantenimiento de las infraestructuras, que será cada vez más predictivo gracias al big data y la inteligencia artificial que facilitarán la toma de decisiones. “La revisión mediante vehículos no tripulados y el uso de la realidad aumentada para la formación de operarios y asistencia remota en reparaciones delicadas transformarán estos servicios”.

Para Indra, que tiene una oferta específica para este sector (Indra Mova Solutions) “que cubre todo el ciclo de vida de los proyectos de transportes”, la optimización de costes en el mantenimiento de las infraestructuras, la trazabilidad de las mercancías y la optimización de la llamada “última milla”, son los principales retos para los propietarios de infraestructuras y los operadores logísticos, respectivamente. Estos últimos contarán con plataformas de gestión integrada de mercancías con trazabilidad total basada en blockchain y contratos inteligentes, conectadas con datos de tráfico en tiempo real y que faciliten el reparto con un menor impacto medioambiental y que optimizarán la carga en trenes y camiones.

Privacidad y seguridad, entre los retos

Muchos datos. En el sector del transporte la regulación va a afectar a la forma de plantear los proyectos futuros, según advierte el informe, pues en los nuevos escenarios que se plantea “el dato es un elemento esencial”. Así, el trabajo apunta, por ejemplo, que no se puede diseñar un sistema de pago “as you go” en el que no exista barrera ni presentación de tique, sin una identificación personal de cada usuario. “Y eso implicará la acumulación de datos sensibles de cada persona que utilice los distintos medios de transporte integrados: ubicación, trayectos, horarios, etc, además de los datos personales que se usen para la identificación (biométricos, imagen...)

Regulación. El informe recomienda enfocar la regulación actual de forma que los factores legales (como el GDPR) se trabajen en la fase de diseño de las nuevas soluciones. Y también cuidar la ciberseguridad.

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