La batalla para que los monos de laboratorio puedan viajar en avión

"Obstaculizan la investigación" al negarse a transportar animales de laboratorio, aseguran universidades como Harvard

Un avión de British Airways -una de las empresas denunciadas por discriminación- espera para despegar, mientras que el otro ya ha despegado.
Un avión de British Airways -una de las empresas denunciadas por discriminación- espera para despegar, mientras que el otro ya ha despegado.

De un lado, científicos. Del otro, aerolíneas. Y en el medio, monos de laboratorio. Instituciones como la Universidad de Harvard denuncian por "discriminación" a algunas de las compañías aéreas más grandes del mundo debido a que no dejan viajar a monos y otros animales de  laboratorio en sus vuelos.

La Asociación Nacional de Investigaciones Biomédicas de Estados Unidos (NABR, por sus siglas en inglés) ha presentado una queja ante el Departamento de Transportes de EE UU en la que acusa a las aerolíneas International Airlines Group (IAG) -dueña de Iberia-, China Southern Airlines, United Airlines y Qatar Airways de negarse "de manera ilegal" a transportar a los animales. 

Las distintas instituciones y las personas particulares tienen tiempo de presentar sus opiniones hasta este jueves, según ha establecido el Departamento de Transportes. Hasta el momento, el organismo del Gobierno de EE UU ha recibido 20.000 comentarios. 

"Esa política está obstaculizando la investigación vital necesaria para desarrollar medicamentos y tratamientos que salvan vidas y curan enfermedades", enfatiza la NABR en un documento respaldado, entre otras, por las multinacionales farmacéuticas Novartis y Pfizer.  

Matthew Bailey, presidente de la NABR, agrega que la cantidad de transportistas aéreos dispuestos a transportar animales de investigación se ha reducido hasta el punto de que la investigación biomédica en todo el mundo se está quedando sin opciones. El organismo presidido por Bailey representa a 350 compañías farmacéuticas, universidades e institutos de investigación.

La NABR, además, define como contradictoria la postura de las empresas. Según afirma, "los mismos tipos de animales son aceptados para volar por la mayoría de las grandes líneas aéreas si son transportadas por razones que no sean de investigación, como las mascotas personales o para tenerlos cautivos en los zoológicos".

Pero las cuatro aerolíneas se defienden: consideran que esta política que implementan se trata de una respuesta razonable al aumento de la "presión" de personas preocupadas por el bienestar animal. Las compañías aseguran que han sido atacadas por grupos que defienden los derechos de los animales, lo que ha causado inconvenientes a los pasajeros.

"Además de presentar riesgos potenciales para la seguridad de los pasajeros, las protestas pueden afectar las operaciones y funciones comerciales de las aerolíneas", han dicho en su defensa ante el Departamento de Transporte. Y han remarcado que la ley de EE UU permite a las empresas transportistas elegir qué tipo de carga transportan.

Los laboratorios de EE UU han mantenido hasta 76.000 monos de laboratorio el año pasado, según el Departamento de Agricultura estadounidense. Muchos de los animales procedían de China, el principal proveedor de la especie macaco cangrejero, uno de los más utilizados para las investigaciones.

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