Infraestructuras

Atlantia y ACS acuerdan la vía del arbitraje en Suiza para resolver posibles conflictos en Abertis

Crean un consejo con cinco puestos en el que Fernández Verdes mantiene la presidencia y entra Castellucci

El actual consejero ejecutivo, José Aljaro, será reelegido en la junta de diciembre

El consejero delegado de Atlantia, Giovanni Castellucci, el presidente de ACS, Florentino Pérez, y el consejero delegado de la constructora, Marcelino Fernández Verdes.
El consejero delegado de Atlantia, Giovanni Castellucci, el presidente de ACS, Florentino Pérez, y el consejero delegado de la constructora, Marcelino Fernández Verdes.

La familia Benetton, accionista de control de la concesionaria italiana Atlantia, ha colocado a dos de sus hombres fuertes en el reducido consejo de administración de Abertis. Entran Giovanni Castellucci, consejero delegado de la citada Atlantia y figura que llevó las riendas de la opa sobre el grupo catalán, y Carlo Bertazzo, consejero de la propia Atlantia y CEO de la instrumental Edizione, brazo inversor de los Benetton.

Los dos ejecutivos italianos compartirán órgano de administración con dos figuras de la máxima confianza del presidente de ACS, Florentino Pérez. Son Marcelino Fernández Verdes, consejero delegado del grupo constructor, y Pedro López Jiménez, consejero del mismo y hombre al que recurre Pérez como representante en las mayores filiales de ACS.

Rompe esta paridad José Aljaro, quien se mantendrá en el puesto de consejero ejecutivo a propuesta de Atlantia. Fernández Verdes, por su parte, seguirá ocupando la presidencia no ejecutiva. Tal y como estaba previsto, los nuevos accionistas de Abertis han puesto a sus principales figuras para dar inicio a su aventura compartiendo la mayor concesionaria de carreteras de pago del mundo.

José Aljaro, consejero ejecutivo de Abertis.
José Aljaro, consejero ejecutivo de Abertis.

Además de reducir el consejo, que pierde los sillones independientes como derivada de la exclusión bursátil, Abertis modificará sus estatutos en la junta fijada para el 10 de diciembre. Entre las principales novedades figura la inclusión de un título sobre arbitraje en el que quedan asentada esta vía para la resolución de conflictos entre accionistas.

La entidad a la que deben elevarse las posibles controversias es la Cámara de Comercio Internacional, y el lugar elegido es Ginebra (Suiza), donde actuarían tres árbitros.

ACS y Atlantia también se obligan a conciliar sus opiniones en lo que toca a decisiones de calado. Los acuerdos en la junta se aprueban por mayoría absoluta, salvo que la Ley de Sociedades de Capital prevea una mayoría superior para determinadas cuestiones. Y se establecen "materias reservadas" para las que la aprobación dependerá de contar con un mínimo del 65% de los votos más una acción. En el listado entran cuestiones clave como la modificación de los estatutos, la emisión de valores, acuerdos de fusión o venta de activos, una potencial salida a Bolsa de Abertis o cualquiera de sus filiales, o decisiones sobre la política de dividendos.

Al cierre de la opa, Abertis quedó excluida de la Bolsa y su capital se reparte entre Atlantia, con el 50% más una acción, ACS, que cuenta con un 30%, y su filial alemana Hochtief, que se reservó un 20% menos una acción.

 

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