Hacienda quiere recaudar con la ‘tasa Tobin’ un 500% más de lo que ingresa BME

El gestor de la Bolsa factura por renta variable unos 140 millones

Todos los brókeres españoles suman 695 millones de comisiones al año

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. EFE

El Gobierno prevé recaudar unos 850 millones anuales con el impuesto de nueva creación sobre las transacciones financieras (ITF, por sus siglas o tasa Tobin, coloquialmente). Así consta en el borrador del proyecto de ley que está sometido a información pública. Pero las fuentes financieras consultadas señalan que esta previsión es muy optimista.

La cifra supera el importe de las comisiones por compraventa de valores de todas las empresas de servicios de inversión (agencias y sociedades de valores) y los bancos registrados en España por operaciones en Bolsa. Esta cantidad sumó el año pasado 695 millones, según los datos recogidos en un documento de la CNMV.

La comparación sale incluso peor parada respecto a las cifras que revela Bolsas y Mercados Españoles (BME), el gestor del mercado oficial español. Este ingresó el año pasado en el área de renta variable 144,5 millones de euros.

El cálculo de recaudación del Ministerio de Hacienda casi multiplica por seis o, lo que es lo mismo, es un 500% superior, a lo que ingresa por las transacciones en Bolsa la empresa que se dedica a su gestión.

Es más, BME ha recaudado en renta variable 97,1 millones de euros en los nueve primeros meses de este año, un 11,4% menos que en el mismo periodo de 2017. Y en octubre de este año se negociaron además en BME acciones por 54.023 millones de euros, lo que supone un descenso del 16,5% respecto al mismo mes del año pasado.

Hacienda calcula un impuesto del 0,2% sobre cada transacción siempre y cuando no se abra y se cierre en el mismo día. Es decir, una compra de 1.000 acciones de Telefónica y una venta en el mismo día por el mismo cliente no tributará nada. Que las operaciones intradía fueran gravadas fue completamente desaconsejado por la CNMV, debido a la dificultad de su aplicación y porque daría un golpe de muerte a la liquidez del mercado español.

El Ministerio de Hacienda esgrime una previsión de la Agencia Tributaria. “La información ha sido obtenida del modelo de operaciones financieras en particular de la adquisición de acciones en un mercado secundario oficial de valores en España) y del listado de las empresas con capitalización superior a 1.000 millones de euros”, explica.

En teoría, que no tributen la operaciones intradía ha sido objeto de corrección a la baja. Pero fuentes del mercado avisan de que una gran parte del volumen habitual también quedará exento del pago. Así, no estarán sujetas al pago del impuesto las operaciones ejecutadas por los creadores de mercado. Es decir, los intermediarios que proporcionan liquidez a un determinado valor.

También quedan exentas las operaciones amparadas por los contratos de liquidez. “Esta práctica de mercado contribuye al eficiente funcionamiento de los mercados”, reconoce el ministerio en el proyecto de ley. Tampoco estarán sujetas al impuesto las operaciones realizadas en el mercado primario; por ejemplo, en la puesta a la venta en una salida a Bolsa, ya sea de acciones existentes (OPV) o de títulos nuevos que suponen una ampliación de capital (OPS).

En total, la norma embrionaria incluye 10 excepciones en las que el impuesto no se aplicará.
Por si fuera poco, el borrador reconoce que este gravamen “aumentará los costes de transacción, lo cual podría producir una reducción del volumen global negociado en acciones españolas sujetas al impuesto”.

En Francia, en vigor desde 2012, se ha experimentado un descenso del volumen del entorno del 20%. En ese país, la recaudación del tributo ha ido creciendo con el paso de los años. En el primer ejercicio ingresó 245 millones de euros, pero el año pasado alcanzó los 1.450 si bien el tributó se elevó desde el 0,2% inicial hasta el 0,3% en 2017.

Riesgo de dañar el mercado español


La posición del supervisor. “Es un tema sobre el que la Comisión ha tenido una posición muy clara; se empezó a hablar de él a nivel europeo hace casi 10 años, y la CNMV considera que solo tendría sentido hacerlo de manera coordinada”, ha asegurado Sebastián Albella, presidente del organismo supervisor.
Muchos agujeros. El texto asegura que el recaudador del impuesto será el intermediario, si bien en la práctica será el depositario central de valores quien en nombre y por cuenta del intermediario efectúe la declaración y el ingreso de la deuda tributaria. En España es Iberclear, sometido al control de la Agencia Tributaria. Pero no sucede lo mismo con los otros 23 depositarios que están conectados al sistema Target 2 Securities (T2S). La posibilidad de que los grandes inversores se salen el pago es elevada.

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