Ecos de España en Santa Fe

La capital del estado de Nuevo México fue fundada en 1610

Es un ejemplo vivo de la cultura hispana en Estados Unidos

Imagen del pueblo Taos.
Imagen del pueblo Taos.

En la segunda ciudad más antigua de Estados Unidos se percibe un ambiente especial que cautiva. Es el estilo singular de Santa Fe. La capital del estado norteamericano de Nuevo México, la más elevada del país –2.200 metros sobre el nivel del mar–, es una pequeña urbe caracterizada por sus edificios de adobe, sus numerosas galerías de arte, museos y boutiques, amén de festivales y ferias donde probar una gastronomía de sabores intensos.

Nuevo México es hogar de muchos descendientes de los hispanos originales que llegaron a Estados Unidos, aquellos aventureros que transitaron por el Camino Real, que unía Ciudad de México con Santa Fe, cuando España controlaba estos territorios, y también forma parte de la Nación Navajo, que se extiende por territorios de Arizona y Utah. Por eso, en esta tierra existe una profunda sensación de pertenecer a varios mundos: al español, pero también al de los pobladores originales y al angloamericano, el último en llegar. Sus múltiples culturas aportan al estado una rica tradición y un carácter distintivo. Y esto se percibe de manera especial en Santa Fe, una pequeña joya repleta de historia, arte y cultura.

Todo comenzó cuando el español Francisco Vázquez de Coronado se aventuró hacia el norte, desde México, con el señuelo de alcanzar las míticas siete ciudades de Cíbola, supuestamente cubiertas de oro. La decepción fue monumental. Solo encontraron asentamientos nativos de adobe, pero fue el inicio de la colonización española del suroeste de Estados Unidos.

Hoy, Santa Fe, fundada en 1610 en las faldas de las montañas Sangre de Cristo, es un ejemplo vivo de la cultura hispana en este país. Con una combinación de estilo español e indígena, buena parte de la villa mantiene el aspecto que tenía hace siglos: sus calles angostas se entrelazan para desembocar en su antigua y hermosa plaza, el centro urbano.

Ambiente en un calle de Santa Fe, con la catedral al fondo.
Ambiente en un calle de Santa Fe, con la catedral al fondo.

El palacio del Gobernador, construido en 1610, es el edificio público en uso más antiguo de Estados Unidos, es la sede del Gobierno del Estado. En los bulliciosos soportales de este palacio, los indios nativos venden sus piezas de artesanía, auténticas maravillas de plata y turquesa.

El Museo de Arte tiene una colección permanente y varias temporales en las que se muestran piezas de arte tradicional y contemporáneo de la región. También es muy atrayente el Museo Georgia ­O’Keff, con obras de la pintora estadounidense, que vivió gran parte de su vida en Nuevo México, enamorada de los paisajes que plasmó en sus cuadros. Un paseo por Canyon Road brinda la oportunidad de visitar alguna de las más de 200 galerías de arte que tiene Santa Fe; una caja de sorpresas. ¡Dicen que es la ciudad con más galerías por metro cuadrado del mundo…!

Otros edificios históricos de interés son la catedral de San Francisco; la capilla de Loreto, con su escalera circular, o la misión de San Miguel, que aún sigue abierta al culto.

Los taos

Ecos de España en Santa Fe


Situación. A poco más de una hora de Santa Fe, Taos guarda una potente historia como pueblo indio. Una visita a esta localidad milenaria nos puede hacer comprender por qué algunos indígenas escogieron vivir como sus antepasados en casas de adobe, sin electricidad ni agua, de una sencillez pasmosa. A finales de los años ochenta del siglo pasado, los más ancianos del lugar todavía se expresaban en un singular castellano antiguo, reminiscencias del paso de los españoles. Hoy, los taos esperan a los turistas para venderles su artesanía.

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