Las aerolíneas advierten de que un 'brexit' duro acabaría con los vuelos entre España y Reino Unido

IATA estima que en el peor escenario las conexiones entre ambos países podrían caer un 95%

La organización urge un acuerdo que mantenga el actual 'statu quo' entre Reino Unido y la UE

Alexandre de Juniac, director general ejecutivo de IATA.
Alexandre de Juniac, director general ejecutivo de IATA.

Las aerolíneas urgen acuerdos que garanticen la conectividad entre la Europa continental y Reino Unido incluso en un contexto de brexit duro. Y España es de los países que más se juega, a ojos de la asociación IATA, teniendo en riesgo los puentes con su principal mercado emisor de turistas. El peor escenario habla de un bloqueo de facto del espacio aéreo.

Esta influyente agrupación sectorial, que sirve de paraguas para 290 aerolíneas de perfil internacional, ha exigido a través de un informe hecho público esta tarde una planificación de emergencia que consiga mantener en pie las comunicaciones aéreas. Al mismo tiempo, demanda a la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) que mantenga a Reino Unido como miembro y alcance un acuerdo con el organismo británico de Aviación Civil (CAA por sus siglas en inglés) que asiente un marco claro de relaciones, especialmente en lo que toca a políticas fronterizas.

“Los riesgos de no abordar estos problemas podrían derivar en el caos para pasajeros y cadenas de suministro”, advierte Alexandre de Juniac, director general de IATA. El sector está alarmando sobre efectos graves tanto económicos como sociales si no se arroja claridad para la industria aérea. Se trata de añadir presión en un momento clave para la resolución de la salida de Reino Unido de la UE.

IATA alarma sobre efectos graves económicos y sociales si no se arroja claridad para la industria aérea. Añade presión en un momento clave para la resolución de la salida de Reino Unido de la UE

Si finalmente no hay entendimiento, refleja IATA en el citado informe, los vuelos entre España y el país británico se reduciría un 95% respecto a las actuales operaciones entre ambos países. El colectivo dibuja la peor situación posible, en la que cada país de la UE tuviera que negociar su relación de forma individual. En este caso, la organización plantea la posibilidad de que se lleguen a acuerdos de buena fe o se pierda la buena voluntad y sea imposible establecer ententes bilaterales.

La IATA compara este último escenario con la relación actual existente entre Rusia y la mayor parte de los países de la Europa occidental, y recuerda los límites existentes en el tráfico aéreo. Si estas barreras se aplicaran a todas las rutas entre la UE y Reino Unido, una decena de países recortarían la frecuencia en un mínimo de 1.000 vuelos semanales. Y, en el caso de España, podría suceder que se operaran menos del 5% de las rutas de hoy en día. 

IATA enseña los dientes

Esta es la ocasión en que IATA ha sido más agresiva en su análisis de una situación que ya había valorado como crítica. Grupos aéreos como IAG o las dos mayores low cost del continente, las citadas Ryanair y Easyjet, vienen defendiendo la liberalización de los cielos europeos como anexo al acuerdo del brexit. También entendían como mal menor un periodo transitorio de dos años en el que se mantuviera el actual statu quo, en lo que toca al sector aéreo, entre las islas británicas y la Europa continental.

La IATA subraya que una falta de acuerdo para el brexit supondría un caos para los viajeros y una pesadilla para los aeropuertos. "El 1 de abril, seremos las aerolíneas las que tengamos que gestionar una situación de millones de pasajeros en tierra incapaces de tomar un vuelo... Sería terrorífico para los aeropuertos europeos y británicos", ha alertado De Juniac.

Empresas directamente afectadas

Además del peso del viajero británico en el mix turístico que visita España cada ejercicio, el efecto de un brexit duro se dejaría sentir en las cuentas del gestor aeroportuario Aena, que tiene esta cuestión entre sus factores de mayor riesgo, y tocaría de lleno al negocio de importantes grupos como IAG, Easyjet y Ryanair, entre otros.

Aena, IAG, Easyjet y Ryanair figuran entre las principales afectadas por un escenario de aislamiento de las islas británicas

La empresa pública española ha supeditado sus previsiones de tráfico a la conclusión de las negociaciones entre la UE y el país de salida. En cuanto a las aerolíneas, se han apresurado a hacerse con licencias de operador fuera de Reino Unido. Y también han advertido a sus accionistas británicos que podrían ser expulsados, o privados de sus derechos políticos, para garantizar que más del 51% del capital sigue en manos de inversores comunitarios.

IATA explica que incluso en el caso de una salida pactada, con prórroga incluida, el brexit genera una incertidumbre que pone en jaque los servicios aéreos con las islas británicas.

"La UE y Reino Unido son responsables ante millones de sus ciudadanos que dependen de un transporte aéreo estable”, ha afirmado De Juniac. El objetivo que marca IATA es el de lograr un marco de acuerdo en lo que toca a los servicios aéreos que sirva para mantener los actuales grados de conectividad. Las aerolíneas creen que volver la espalda a Reino Unido, y viceversa, comprometería la seguridad en la aviación y la agilidad en el paso entre fronteras.

Un problema que se agudiza, según IATA, en el caso de las mercancías al carecerse de visibilidad sobre la futura política aduanera.

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