Crónica bursátil

El impuesto de las hipotecas cuesta 8.100 millones de capitalización a la banca

El selectivo cae un 0,96% y pone en peligro los 8.800 puntos

Sabadell y Bankia, las entidades más castigadas

El impuesto de las hipotecas cuesta 8.100 millones de capitalización a la banca

Intento fallido. Los inversores comenzaban la semana con ánimos renovados y dispuestos a decir adiós a las ventas. En los primeros compases de la jornada, los seis bancos del Ibex 35 registraban ascensos superiores al 2%. Pero la alegría pronto se transformó en pesimismo y el rojo volvió a instalarse en el parqué. Una jornada más la banca se situó en la diana de los inversores, arrastrando a su paso al Ibex 35 que concluyó la sesión con una caída del 0,96%.

La decisión del Tribunal Supremo de convocar al pleno el 5 de noviembre para aclarar quién debe asumir el impuesto de las hipotecas provocó un nuevo giro a la baja de las entidades, que en últimos tres días se dejan 8.100 millones de capitalización. “Se esperaba que el conflicto generado por la sentencia se aclarase esta semana. Pero habrá que esperar 15 días. Es decir, aumenta la incertidumbre y esta siempre cotiza a la baja”, afirma Ignacio Cantos, director de inversiones de atlCapital.

Esto fue suficiente para que las ganancias se esfumaran de golpe. Sabadell fue el banco más castigado con un descenso del 5,36% y 880 millones menos de capitalización en tres días, seguido por Bankia (-4,77%) que pierde 919 millones de valor bursátil desde la sentencia del Supremo del jueves. CaixaBank (-3,6% ayer) se deja 1.638 millones; BBVA (-2,13%) 1.249 millones; Santander (-0,59%) dice adiós a 2.622 millones y Bankinter (-1,43%) se despide de otros 483 millones en tres días. En el caso de la entidad que preside Ana Botín, el contrato de opciones se disparó ayer cuatro veces sobre la media de los últimos 20 días, según datos de Bloomberg. Fuera del selectivo, Unicaja y Liberbank se dejaron un 4,9% y 4,8%, respectivamente.

El Supremo aclaró que la sentencia del pasado jueves es firme respecto al caso juzgado, pero la incertidumbre es máxima en espera del veredicto del 5 de noviembre, que se prevé dé respuesta a cuestiones como si habrá retroactividad o no o si finalmente el Supremo sienta jurisprudencia y es el banco quien pasa a asumir el pago del impuesto.“Da la sensación de que si no hay retroactividad o de que si esta se limita a los últimos cuatro años el mercado se ha pasado de frenada y el castigo ha sido excesivo”, afirma Gonzalo Sánchez, gestor de renta variable de Gesconsult. El experto señala que calcular el impacto en las cuentas es muy complicado.

Miguel Momobela, analista de XTB, sostiene que “a raíz de las últimas correcciones el mercado está empezando a descontar un escenario adverso. Más optimista se muestra Nuria Álvarez, analista de Renta 4, que si bien considera que la volatilidad seguirá acompañando al sector, las dotaciones a las que tendrían que hacer frente las entidades serían puntuales pues no cree que la retroactividad sea superior a los últimos cuatro años. El problema según la experta radica en que la sentencia del Supremo generaría un incremento de los costes en un momento en el que el beneficio de las entidades estaba sostenido por los ajustes de los gastos. “El fallo se produce en un contexto en el que las entidades se habían enzarzado en un guerra de precios de las hipotecas para captar clientes ahora que la concesión de préstamos para la compra de vivienda se aceleraba”, remarca. La experta espera que las entidades reformulen sus ofertas para adaptarse al nuevo escenario.

Fuera del sector bancario, el otro damnificado de la sesión fue Dia, que retrocedió un 24,5% después de reformular las cuentas de 2017. Los descensos de la firma alcanzan ya el 84,56% en el año con sus acciones en los 0,66 euros.

En el resto de índices europeos también se impusieron las ventas. El Mib italiano cedió un 0,6%; el Dax alemán, un 0,26%; el Cac francés retrocedió un 0,62% y el FTSE británico un 0,10%. Las subida de inicio de sesión, que contaron con el impulso vividos en los mercados asiáticos tras las promesas del Gobierno chino de bajar los impuestos, se diluyeron en la recta final de la sesión. "Las causas del pesimismo descansan fundamentalmente en la inexactitud e incertidumbre a la que se ve sometido el inversor en un escenario de política monetaria europea ceñida a los resultados del Brexit y las posibles medidas arancelarias de EE UU contra Alemania, la situación de algunos sectores cíclicos como la banca o la construcción, o las expectativas un tanto negativas a nivel general sobre los próximos resultados esperados de las compañías del Ibex", explica Momobela.

En el ámbito internacional, la situación se mantiene tensa, especialmente en Italia. La rentabilidad de la deuda italiana a diez años echa el freno. Después del rally alcista que imperaba desde finales de septiembre, el bono con vencimiento en 2028 se mantiene estable en el 3,5% con la prima de riesgo en los 304 puntos. El viernes Moody’s rebajó la calificación a Baa3, un escalón por encima del bono basura. Pero el hecho de que la agencia sitúe la perspectiva en estable aleja los fantasmas de un nuevo recorte a corto plazo. La rentabilidad de la deuda española a diez años se mantiene al filo del 1,7% con la prima de riesgo en los 125 puntos básicos.

La tensiones entre Roma y Bruselas seguirán siendo una constante. La CE dispone de dos semanas para emitir un dictamen y solicitar un nuevo proyecto, si lo considera. El rifirrafe de Italia con las autoridades europeas a cuenta de los presupuestos -el Gobierno italiano ha afirmado que mantendrá intactos sus presupuestos- se dejará sentir en el euro, que volvió a perder los 1,15 dólares.

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