Revalorizar las pensiones costará 230 millones por cada décima que el IPC supere el 1,6%

El pacto entre Hacienda y Podemos podría derivar en una compensación que se pagaría en enero de 2019

Actualizar las pensiones costaría 700 millones si el IPC termina el año en 1,9%

Pensiones pulsa en la foto

Si en algo parecen estar de acuerdo el Gobierno del PSOE y Podemos es en volver a revalorizar las pensiones con el IPC. Tras el acuerdo presupuestario alcanzado entre el anterior Gobierno del PP y el PNV, la mayoría de las pensiones han crecido un 1,6% este año, salvo las pensiones mínimas y las no contributivas que han aumentado un 3%. Pero para el Gobierno y Podemos este incremento no es suficiente y el miércoles acordaron compensar a los pensionistas si la inflación de 2018 quedara por encima de ese 1,6% que ya han subido la mayoría de las prestaciones.

¿Cuánto costará esta compensación al erario público? Al cierre del ejercicio presupuestario de 2017 se gastaron 122.706 millones en pensiones contributivas. A esta cantidad se le restan 7.000 millones de euros, que es lo que se destina a pagar pensiones mínimas, que ya han subido un 3% y que, por lo tanto, no deberán actualizarse con el IPC de 2018, porque con toda seguridad la inflación quedará por debajo de dicha cifra. Por tanto, tras esa resta queda que el coste de revalorizar la mayoría de las pensiones sería de unos 115 millones por cada décima que el IPC se desvíe por encima del 1,6%.

Sin embargo, esta paga compensatoria --que se abonará en enero de 2019-- se quedaría consolidada el próximo año en la nómina de las pensiones y las próximas subidas y revalorizaciones se harían sobre dicha nómina ampliada. Por este motivo, los 115 millones que costaría cada décima se tienen que multiplicar por dos debido a su consolidación. En total, la revalorización pactada entre el Ejecutivo y Podemos costará unos 230 millones por cada décima que el IPC supere el 1,6%.

La siguiente cuestión clave para concretar este coste será qué IPC acuerden utilizar para actualizar las pensiones. La fórmula más ecuánime sería, según los expertos consultados, usar el dato de inflación medio de los doce meses del año.

No obstante, fuentes socialistas consideran que se debería volver a la fórmula previa a 2013, cuando las pensiones se revalorizaban con el IPC interanual del mes de noviembre. Equipos técnicos mixtos de ambas partes definirán desde hoy la letra pequeña del acuerdo pero también Podemos apostaba ayer por volver al sistema original, según fuentes del partido.

Así, si la referencia escogida es la inflación media y el IPC termina por ejemplo en el 1,7% en promedio anual, tal y como prevé el consenso del panel de previsiones de los principales servicios de estudios que elabora Funcas, el coste de la revalorización serían 230 millones de euros. Pero si, como parece, se actualiza con el nivel de precios de noviembre, este se elevaría al 1,9%, según Funcas. Entonces costaría casi 700 millones, incluyendo la consolidación

Y lo mismo ocurriría y con un coste parecido, con la revalorización de las pensiones en 2019, para la que hay previsto otra subida del 1,6%, si un acuerdo en el Pacto de Toledo no fija otra cosa.

Dicho todo esto, algo que también habrá que aclarar es cómo se paga este desvío en el caso de que se produzca. Todo apunta a que, en ausencia de medidas urgentes que aumenten los ingresos de la Seguridad Social, el déficit del sistema podría elevarse a unos 19.500 millones de euros y llegar a los 22.000 en 2019.

Esto podría obligar al Gobierno a tener que agotar el fondo de reserva de las pensiones o a pedir una ampliación del crédito al Tesoro, que ya asciende a 15.200 millones. En principio, los más de 1.600 millones que ha costado la última subida por encima del 0,25% se pagan con impuestos. Pero un grupo de expertos de la Universidad de Valencia alerta de que pasado el primer año y una vez estas cuantías se consolidan en la nómina de los pensionistas -durante un tiempo medio de cobro de la pensión de más de 21 años- pasan a imputarse en la cuenta de las cotizaciones sociales, lo que denominan como “efecto olvido”. 

¿Cómo se pagaría?

Paga en enero. De prosperar el principio de acuerdo entre Hacienda y Unidos Podemos, y si el incremento del IPC hace necesario compensar a los pensionistas por la pérdida de poder adquisitivo al cierre de 2018, el ingreso se realizaría mediante una paga extraordinaria en enero de 2019. Costear esta nueva subida, así como comenzar a sanear el agujero contable de la Seguridad Social e incrementar el gasto social dependerá de la batería de impuestos que logre sacar adelante el nuevo Gobierno.

Nuevos impuestos. El Ejecutivo y Podemos, su principal socio parlamentario, coinciden en señalar que hay que financiar el sistema de pensiones vía impuestos. De momento, en todo caso, el único nuevo tributo finalista que se ha planteado para costear las pensiones es un impuesto a la banca, a priori del 8% sobre sus beneficios, que apenas recaudaría unos 1.000 millones al año. Por eso, Podemos insiste también en destopar las cotizaciones máximas a la Seguridad Social, para recaudar 4.400 millones de euros, algo que Hacienda estudió pero luego descartó. Más allá, la formación morada aspira a elevar el IRPF para rentas altas (2.000 millones), lo que el Gobierno está estudiando. Finalmente, se impulsará una tasa a las tecnológicas (1.500 millones), gravar más el diésel (600 millones) y establecer un tipo mínimo del 15% para sociedades (4.000 millones). Un paquete que el Ejecutivo prevé tener en marcha para el 1 de enero para financiar la revalorización de las pensiones y el resto de su agenda social. Está por ver cuáles de sus propuestas prosperan.

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