Mejorar el turismo es cosa de todos

Es el momento para que las empresas del sector se vuelvan más sensibles con la economía local

Viajeros transitan por la terminal 4 del aeropuerto de Barajas al inicio de las vacaciones del mes de agosto, el miércoles.
Viajeros transitan por la terminal 4 del aeropuerto de Barajas al inicio de las vacaciones del mes de agosto, el miércoles.

El sector del turismo es uno de los pilares vertebradores de la economía española. Los últimos datos aportados por el antiguo Ministerio de Energía y Turismo situaban España como segundo país receptor de turistas con 82 millones de visitantes extranjeros a lo largo de 2017. España crecía un 8,9% respecto al año anterior, desbancando a EE UU, y siguiendo de cerca a Francia. Estos datos demuestran que las administraciones públicas y los operadores privados hacen una gran labor a la hora de atraer a turistas, que es al fin y al cabo una estrategia de atraer inversión y dinamizar la economía local.

España, y algunas de sus ciudades más que otras, ya recibe turistas; ahora se trata de elegir quién viene y quién no. O, más bien, qué perfil nos interesa para convencer y retener a estos viajeros. La masificación de los últimos años dejó claro que algunos prefieren aprovecharse de los beneficios del sector sin tener en cuenta los efectos a terceros de la comunidad local. Estamos ante un escenario de responsabilidad compartida entre instituciones públicas y compañías privadas, por lo que debemos actuar de forma conjunta.

Durante los últimos años, ciudadanos y profesionales del turismo de muchas ciudades han notado que el sector y los turistas sobreutilizaban recursos públicos, contribuyendo menos a la ciudad de destino en comparación con lo que esta les da. Cabe destacar que hay un punto de inflexión y que “con tal de no morir de éxito” muchos emprendedores del sector colaboran mano a mano con las administraciones públicas locales y regionales. El turismo representa un 11,2% del PIB en España, llegando hasta un 15% en ciudades como Barcelona. Ahora es el momento de incrementar los esfuerzos y convertir al visitante en un ciudadano más, porque el ciudadano será a su vez un visitante en algún momento de su vida.

Las compañías que operamos en el sector del alquiler turístico debemos utilizar la seguridad jurídica que nos aportan las administraciones públicas para mejorar el servicio para todas las partes interesadas, como son las 9.600 licencias de alquiler turístico que hay en Barcelona. Las compañías privadas debemos ser un actor que proporcione equilibrio, ofreciendo seguridad y coexistencia entre vecinos y visitantes, y profesionalización en este nuevo sector del mercado. Porque la administración no podrá controlar el día a día de un apartamento, pero sí hay profesionales capacitados que lo podrán hacer.

Además de ofrecer supervisión y contribuir a la coexistencia, juntos podemos fomentar la economía de los barrios y ciudades. Debemos tener claro que somos un actor local y no podemos actuar como si estuviéramos únicamente de paso. Es importante comunicar problemas a las entidades locales y ayuntamientos, así como conseguir que esto sea un acto recíproco, es decir, que hagan lo mismo con nosotros. ¿Por qué? Para crear una estrategia que haga del impacto económico del turismo algo permeable en los distintos barrios y distritos, más allá de las grandes atracciones turísticas masificadas. Barcelona, Madrid y otras ciudades son mucho más que sus monumentos. En ellas hay ciudadanos, empresas, cultura e historia. Estos elementos, presentes en todos los barrios, se deben preservar y gestionar con cuidado.

El compromiso con la comunidad local tiene que ir de la mano también con el compromiso socio-laboral. Siempre he pensado que la mejor inversión que una compañía puede hacer es promocionar el talento para que nuestros profesionales se sientan parte del proyecto. Una de las mejores herramientas para fomentar su compromiso es ofrecer equidad a nuestros profesionales. Si consideramos el turismo como la joya de la corona, debemos tratar cada una de sus partículas como tal.

España, y en particular Madrid y Barcelona, son un punto de encuentro entre un talento profesionalizado, un ecosistema start-up robusto y un sector turístico afianzado. La colaboración público-privada es la base de un buen funcionamiento sincronizado de la economía, especialmente ahora con el surgimiento de la digitalización. Es el momento de que las administraciones regulen conjuntamente con el sector y sus principales agentes. Y es el momento para que las empresas que operan en el sector del turismo se vuelvan más sensibles con la economía local. Mejorar el turismo es un deber de todos.

Nakul Sharma es fundador y CEO de Hostmaker

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