Automóvil

El consejero delegado de Audi, detenido por la policía alemana

Es el ejecutivo de mayor rango arrestado por el caso de las emisiones

Le sustituye en el cargo de forma temporal el vicepresidente de ventas y marketing Bram Schot

Fotografía de archivo de Rupert Stadler, consejero delegado de Audi.
Fotografía de archivo de Rupert Stadler, consejero delegado de Audi. AFP

El consejero delegado de Audi, Rupert Stadler, ha sido detenido esta mañana. Según la fiscalía alemana, los investigadores sobre el fraude de las emisiones apreciaron riesgo de destrucción de pruebas. "El juez ha decretado que se mantenga bajo custodia", según el comunicado oficial. La semana pasada la investigación sobre el Dieselgate se extendió a Audi, con Stadler incluido entre los sospechosos. Se trata de la detención de mayor rango desde que estalló el escándalo. Según informa la agencia Reuters, su sustituto en el cargo de forma "interina" es Bram Schot, vicepresidente mundial de marketing y ventas de la marca.

La fiscalía alemana incluyó la semana pasada al presidente de la firma entre los sospechosos acusados de fraude y publicidad falsa por el escándalo de las emisiones de vehículos diésel del grupo Volkswagen. Además, registró el apartamento de Stadler y aseguró que está investigando a 20 sospechosos, entre los cuales también se encuentra otro miembro actual de la junta directiva de Audi.

Los fiscales alemanes aseguraron que los nuevos sospechosos están siendo investigados por presunto fraude y publicidad falsa y por su papel en ayudar a comercializar vehículos con software ilegal en el mercado europeo. La empresa se limitó a afirmar que se debe aplicar la presunción de inocencia.

Stadler, detenido en su casa en Ingolstadt, forma parte de los planes del consejero delegado del grupo, Herbert Diess, para reestructurar la cúpula del gigante del automóvil. Según fuentes de la fiscalía, la detención no obedece a una petición de Estados Unidos. La Justicia estadounidense ha presentado cargos penales contra el ex consejero delegado del grupo Volkswagen, Martin Winterkorn, pero es difícil que llegue a ser arrestado, puesto que Alemania no extradita a EE UU ciudadanos con su nacionalidad.

También la semana pasada la empesa aceptó una multa de 1.000 millones por sus malas prácticas en este escándalo. A resultas de la investigación de la fiscalía de Braunschweig (Alemania), las autoridades impusieron una sanción de cinco millones de euros más otros 995 en devolución de beneficios ilícitos. La empresa decidió no recurrir la sanción. 

La Justicia alemana considera probado que desde mediados de 2007 y hasta 2015, se produjeron incumplimientos que permitieron que Volkswagen equipara 10,7 millones de vehículos de motor diesel con una función de software ilegal, que se vendieran y que entraran en circulación.

Normas