Una catalana para tender puentes con la nueva Generalitat

Sánchez vuelve a confiar en Meritxell Batet para tratar de normalizar las relaciones con la Generalitat

Deberá lidiar además con las comunidades que se niegan a mitigar la solidaridad de las regiones más ricas

Fotografía de archivo de la diputada del PSOE, Meritxell Batet, en la Comisión de Reglamento en el Congreso de los Diputados.
Fotografía de archivo de la diputada del PSOE, Meritxell Batet, en la Comisión de Reglamento en el Congreso de los Diputados. EFE

La diputada del PSC Meritxell Batet dirigirá el Ministerio para la Administración territorial en el Gobierno de Pedro Sánchez, según confirmaron fuentes socialistas. Batet, política vinculada a Sánchez desde su anterior mandato como secretario general del PSOE y que fue su número dos en la lista por Madrid en las elecciones generales de 2015, tendrá así un papel protagonista en la búsqueda de una solución para la crisis catalana.

Nacida en Barcelona en 1973, es profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Pompeu Fabra. Ha sido diputada del PSC por Barcelona en la VIII, IX y X legislaturas y diputada por Madrid por el PSOE en la XI legislatura.

Actualmente, es de nuevo diputada del PSC por la circunscripción de Barcelona. Es vocal de la Diputación Permanente del Congreso y portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Socialista.

Durante la frustrada XI legislatura, Batet formó parte del equipo negociador de Pedro Sánchez para la formación de Gobierno, negociaciones que fructificaron con un pacto con Ciudadanos, aunque la investidura no consiguió salir adelante.

Posteriormente y tras la abrupta marcha de Pedro Sánchez de la secretaría general del PSOE, fue una de los 15 diputados socialistas que votaron en contra de la investidura del candidato del PP, Mariano Rajoy, pese a la decisión adoptada por el comité federal.

Por ello, en noviembre de 2016, el grupo le abrió un procedimiento y perdió su puesto en la dirección del Grupo Socialista en el Congreso.

Tras la vuelta de Sánchez a la secretaría general del PSOE en mayo de 2017, Batet regresó a la dirección del Grupo Socialista como adjunta en la secretaría general del grupo y un mes después sumó el puesto de portavoz adjunta.

Además, desde octubre de ese año es una de las integrantes de la comisión no permanente para la modernización del Estado autonómico que preside el diputado socialista José Enrique Serrano.

Convencida federalista, el mayor y casi único reto que tiene por delante es tender puentes con el nuevo Govern de la Generalitat. Pedro Sánchez siempre creyó que la solución al problema de Cataluña sería política, de ahí que haya vuelto a confiar en Batet para tratar de recuperar el diálogo con las instituciones catalanas y normalizar las relaciones entre ambos Ejecutivos. Todo un gesto después del enfado que suscitó el lunes el nombramiento de Josep Borrell, azote del independentismo, como nuevo ministro de Asuntos Exteriores. Así, una de sus primeras misiones será coordinar el primer encuentro entre el nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La misión de reconducir el conflicto catalán se antoja de las más difíciles que tiene por delante el nuevo Ejecutivo, sobre todo después de que distintas fuentes hayan confirmado que la intención es no agotar la legislatura. Batet no solo tendrá que convencer al nuevo equipo al frente de la Generalitat de que es el momento de recuperar el diálogo y la negociación. Además, tendrá que lidiar con las distintas sensibilidades que existen sobre cómo abordar este conflicto dentro de su propio partido. Muchos barones ya han recordado a Sánchez que no permitirán que se realicen concesiones a los catalanes en detrimento de otras comunidades autónomas.

 

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