Coimbra, corazón cultural de Portugal

Es una de las ciudades más bellas y antiguas del país

La universidad aporta vitalidad y conserva las tradiciones

Coimbra
Panorámica de la ciudad desde la parte alta.

A medio camino entre las dos grandes metrópolis lusas, a 150 kilómetros de Oporto y algo más de 200 de Lisboa, Coimbra, la tercera ciudad de Portugal, brilla con luz propia y se afana por ocupar el lugar que por su historia y belleza le corresponde: fue capital hasta 1255, varios de sus reyes nacieron aquí y su universidad, del siglo XIII, la primera del país, le sigue aportando hoy vitalidad y una intensa vida cultural. Esta es la carta de presentación de Coimbra, una de las ciudades más bellas y antiguas de Portugal.

Situada en un cerro a orillas del río Mondego, iniciamos la visita a la capital de la región central de Portugal en la parte alta, coronada por la silueta de la torre de la universidad. Aquí se respira el ambiente de la vida académica y estudiantil y se conservan algunas de las construcciones más antiguas de la ciudad, como el criptopórtico romano, la catedral vieja o la iglesia de San Antonio de los Olivares.

Solo la universidad merece el esfuerzo de subir las empinadas calles que la rodean. Suspendida sobre núcleo urbano, esta institución ha marcado buena parte de la arquitectura, las tradiciones y el urbanismo de Coimbra. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y acoge más de 20.000 estudiantes en sus ocho facultades.

Imprescindible visitar la biblioteca Joanina, una extravagante joya barroca del siglo XVI que forma parte del campus. Sus estanterías de madera cubiertas de pan de oro acogen más de 250.00 volúmenes, entre los que destaca una magnífica colección de obras de entre los siglos XVI y XVIII. Una curiosidad de esta biblioteca es la colonia de murciélagos que habita entre los libros y que mantienen a raya a los insectos que podrían ponerlos en peligro. Todos los días, antes del cierre, se protegen los estantes con mantas de cuero con el fin de evitar que los excrementos de los murciélagos deterioren los libros.

Descendiendo por las callejuelas empedradas que rodean la universidad, sale al paso del viajero otro interesante monumento histórico de Coimbra, la catedral Vieja, un templo de la segunda mitad del siglo XII con influencias románicas, islámicas, góticas y renacentistas.

Coimbra
Casco antiguo de Coimbra. Getty Images

El encuentro entre la parte alta y baja de la ciudad se produce en la torre de Almedina, que tenía como función vigilar y defender la puerta de acceso al interior de la muralla. En la actualidad, aquí se encuentra el centro de interpretación donde se da a conocer la historia de la muralla y de la villa en la Edad Media. También entre las cuestas adoquinadas, las placitas, los recovecos y los arcos se esconden sorprendentes comercios de toda la vida.

En la parte baja, la ciudad extramuros se convirtió en los siglos XVIII y XIX en el núcleo burgués y comercial de Coimbra. Aquí pueden contemplarse todavía edificios construidos en la época medieval y es el lugar donde proliferan comercios, mercados, bares y restaurantes. Los puntos de referencia son la plaza del Comercio, la ribera del río Mondego y la plaza Ocho de Mayo, que sirve de acceso a la parte norte de la ciudad y alberga uno de los monumentos más notables, el Monasterio de Santa Cruz.

Las amplias zonas verdes de las riberas del Mondego son las preferidas por los habitantes de Coimbra para pasear o practicar deporte.

El fado, siempre

La escalinata de la catedral Vieja (Sé Velha) es escenario de serenatas entonadas por estudiantes. Ataviados con capas negras, cantan el tradicional fado de Coimbra, especialmente al final del curso académico. Escuchar fado en Coimbra es una experiencia que no debe perderse, de la que se puede disfrutar en algunos bares de la ciudad. Fado ao Centro (Rua Quebra Costas, 7) es uno de ellos, un lugar mágico donde el fado, en su versión más tradicional y genuina, está presente cada día.

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