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Emprendedor: sonreír te dará beneficios (y no requiere inversión)

No trabajar intangibles como la empatía puede llevar al fracaso. Cuatro emprendedores nos explican su caso

Emprendedor: sonreír te dará beneficios (y no requiere inversión)

Dar los buenos días y las gracias, escuchar activamente o empatizar deben ser grandes activos intangibles de tu empresa; y no invertir en ellos pueden llevarte al fracaso. Lo afirman numerosos expertos en comunicación y emprendeduría, que advierten que la confianza, la autoestima, la empatía, no se enseñan en la escuelas de negocios o en la facultad de empresariales y económicas. Hay quien, incluso, se ha animado a emprender creando su empresa de formación de emprendedores en habilidades sociales.

Vanessa Marrero

Emprendedora, economista- educadora financiera, mentora de emprendedores y creadora del sistema de Educación Financiera Emocional, que consiste No trabajar intangibles como la empatía puede llevar al fracaso Cuatro emprendedores nos explican su caso en aprender a gestionar la economía mientras se crece emocionalmente. Acaba de publicar el libro Duerme tranquila, emprendedora. “La parte emocional, como cualquier cosa que hacemos en la vida, es fundamental y en el emprendimiento no podía ser de otra manera”, asegura. “En el colegio, el instituto o la universidad no nos enseñan a controlar nuestras emociones, es importante que el emprendedor tenga habilidades y capacidades como la confianza, la autoestima y la motivación. Son cualidades que se aprenden y se deben entrenar. Pero para mí, la condición fundamental es la pasión,”. Y concluye que “las mujeres deben adaptarse además emocionalmente a esas situaciones de desigualdad que aún existen”.

José Carlos Pérez

Desde su propio proyecto empresarial Equilibrium- Team, desarrolla las competencias, habilidades, destrezas y capacidades en los líderes y ejecutivos desde la Inteligencia Social y el Marketing Personal. “En estos tiempos, si no sabes comunicar, si no sabes sociabilizar es muy difícil que puedas colocarte en el mercado. El talento social hay que desarrollarlo”, explica Pérez. “Hay que aprender a usar la escucha activa, la asertividad y la empatía. Es fundamental tener un propio protocolo personal, que tiene que ver con cómo te vistes, cómo saludas, cómo hablas, la etiqueta de tu propia marca. Trabajar la persuasión como elemento de comunicación con los clientes”. Y concluye: “No sonreír o no ser empático puede determinar una venta”.

Emprendedor: sonreír te dará beneficios (y no requiere inversión)

Juan Ferrer

Es consultor, speaker, formador y coach ejecutivo. Especializado en la Gestión del Cambio a través de las personas en las organizaciones. Además de las cualidades, supuestamente obvias, que debe tener todo emprendedor como la creatividad, la iniciativa, la constancia y la flexibilidad, Ferrer entiende que, para triunfar en un mundo tan competitivo es fundamental el networking, es decir, “la capacidad de relacionarse para lograr objetivos”. Y añade que “hay muchos emprendedores que son creativos, trabajadores y sacrificados, pero el último eslabón es poner el producto o servicio en el consumidor final, y ello pasa por saber venderlo en el momento clave”.

Lidia Monzón

Mentora de emprendedores, comunicadora inspiracional y escritora. “Cuando me inicié en este nuevo camino de la mentorización era una pequeña lucecita en un mundo masculino, pero no me tiró para atrás porque sabía que una voz femenina en este campo podía aportar mucho”, puntualiza Lidia Monzón. “Lo cierto es que hay habilidades sociales que no se enseñan y que resultan ser el principal escollo con el que se encuentran los emprendedores. Pueden tener un plan de negocio rentable, un producto con versión beta… pero se atascan en las competencias que tienen que ver con el ser. Una parte interna que aprendieron (o no) de niños y que debemos entrenar”, explica. “Entre ellas están la comunicación eficaz, la gestión del tiempo, evitar los miedos, creencias limitantes, etc. Y a veces, algo tan básico como dar los buenos días que, en ocasiones, responde a una excesiva timidez. Por eso, les digo que debe ser osados”, concluye.

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