Mapfre: “Decir que queremos privatizar las pensiones públicas es falaz”

Reconoce que es una mala noticia que no se vaya a aplicar todavía el factor de sostenibilidad

Pide al Gobierno que envíe a los mayores de 50 la carta con la estimación de pensión que van a cobrar

Juan Fernández Palacios, consejero delegado de Mapfre Vida.
Juan Fernández Palacios, consejero delegado de Mapfre Vida.

El Pacto de Toledo vive días convulsos. Esta comisión del Congreso de los Diputados se creó hace 23 años para sacar el debate de las pensiones de la refriega política. Sin embargo, en los últimos meses los jubilados se han echado a la calle para reclamar al Gobierno que actualizara las pensiones por encima del IPC, la oposición se ha subido al carro de las protestas y Mariano Rajoy ha cedido, a pesar de que hace cinco años se acordó una revisión de las pensiones que tuviese en cuenta factores demográficos y económicos.

Juan Fernández Palacios (Talavera de la Reina, Toledo, 1957) observa con atención cómo evoluciona el debate. El consejero delegado de Mapfre Vida considera que el sector asegurador, por su vocación de invertir a largo plazo, tiene mucho que aportar. Reclama que se aborde una reforma integral del modelo de pensiones, que fomente el ahorro privado, y pide al Ejecutivo que envíe a los trabajadores una carta informando sobre qué pensión cobrarán, algo que está previsto por ley.

¿Cómo valora la decisión del Gobierno de retrasar la aplicación del factor de sostenibilidad y subir las pensiones más de lo previsto?

Es una decisión política.

¿Le preocupa que suponga desviar las cifras de déficit público?

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha explicado que hay recursos suficientes para financiar este impacto sobre el sistema de pensiones. Desde el punto de vista estrictamente macroeconómico, hay que reconocer que el retraso no es una buena noticia.

¿No es negativo que hace cinco años se pactaran unas medidas de reforma del modelo de pensiones y que esas medidas ya se hayan obviado?

No esperábamos que se fuera a retrasar aún más la entrada en vigor del factor de sostenibilidad. Pero hay que entender la preocupación de los jubilados, que temen perder poder adquisitivo. El trabajo del comité de expertos del Pacto de Toledo fue muy válido, y la reforma propuesta tiene bastante sentido.

¿Se han politizado las protestas de los jubilados?

Todos los colectivos están legitimados para defender lo que es justo. Pero hay que recordar que los pensionistas apenas han perdido poder adquisitivo durante la crisis, algo que no ha ocurrido con el resto de trabajadores. Sí que hay algo de politización en su protesta.

¿Cómo debería evolucionar el sistema público de pensiones?

El modelo debe ser sostenible y, a la vez, garantizar que los jubilados van a tener unas rentas suficientes. Creemos que para lograrlo hay que fomentar que haya varias fuentes de ingresos para los pensionistas. Los ingresos procedentes del ahorro privado tendrían que tener mayor protagonismo, como ocurre en la inmensa mayoría de países. Además, el Gobierno debería poner en marcha el envío de una carta que informe a los mayores de 50 años de cuál será la pensión pública estimada que van a cobrar. Así podrán tomar las decisiones oportunas con mayor conocimiento.

¿Y cómo se puede fomentar el ahorro privado?

Defendemos que haya una afiliación a automática a planes privados vinculados a la relación laboral. Un sistema que hace que cuando alguien es contratado por una empresa, se le incorpore a un sistema de previsión complementaria. Solo si pide expresamente salirse, se desenganchará del sistema. Este mecanismo aumentaría la sensibilidad sobre la necesidad de ahorrar a largo plazo.

¿Perciben buena sintonía entre las fuerzas políticas a estas propuestas?

El Pacto de Toledo es un foro político, con un buen nivel de debate técnico. Debería recuperarse el espíritu inicial, que buscaba sacar el debate sobre las pensiones de la batalla política. Es cierto que hoy estamos lejos de ese escenario. El contexto político actual es el menos idóneo para analizar este asunto con la calma necesaria. Eso es lo que está provocando el bloqueo del Pacto de Toledo. Es una pena, porque el tema de las pensiones no se puede abordar con criterios cortoplacistas.

¿Las aseguradoras y los bancos quieren privatizar las pensiones públicas?

En absoluto. Esa percepción es totalmente falaz y malintencionada. Mapfre es partidaria de un sistema público de pensiones que pague las prestaciones más altas que pueda pagar, y que sea sostenible. Hay que pensar en las pensiones que se pagarán en el futuro. Lo que ocurre es que la evolución económica, demográfica y en el mercado laboral, nos dice que va a ser necesario completar en el futuro la pensión pública con pensiones privadas, si queremos que los jubilados tengan un nivel de vida adecuado. Además, esos ingresos suficientes también son básicos para que se mantenga la actividad económica, en una sociedad donde los jubilados van a ser un colectivo mayoritario.

Hay visiones que aseguran que la banca y las aseguradoras dibujan un panorama demasiado catastrofista sobre el futuro de las pensiones…

Para tratar de ser objetivos se puede acudir a la visión de organismos internacionales. Tanto el Banco Mundial, como la OCDE o la Comisión Europea recomiendan el desarrollo de previsión complementaria porque las previsiones demográficas, económicas y del mercado laboral indican que hay que ser cautos. Hay mucha unanimidad, de organismos imparciales. Por prudencia, ya estaría justificado el fomento de las pensiones privadas. Un aumento previo del ahorro no sería malo, aun cuando las tendencias demográficas cambien, o aparezca algún fenómeno inesperado y positivo.

¿Las aseguradoras sostienen una visión determinada porque quieren vender más planes de pensiones?

Nuestra voluntad de participar en este debate sobre el futuro de las pensiones no tiene mucho que ver con la intención de aumentar nuestros beneficios. Estos planes privados no creemos que vayan a ser una palanca de ganancias muy importante. Sí que creemos que los jubilados deben tener una adecuada capacidad de compra. Y nosotros estaremos encantados de venderles seguros de hogar o para el coche.

¿La gente ahorra poco en España?

No. Eso es un mito. Lo que sí que es cierto es que no se ahorra en los instrumentos adecuados. Varias generaciones han ahorrado solo en vivienda, lo que denota una falta de conocimientos financieros básicos. Primero, porque no se diversifica, sino que se concentra todo en el ladrillo. Segundo, porque tiene problemas de liquidez ya que no es fácil de vender. Tercero, porque es un activo cuyo valor fluctúa, y no va siempre hacia arriba. Y por último, porque si esa vivienda es la habitual, la persona no puede desprenderse de ella.

¿Son poco rentables los planes de pensiones?

Para nada. Lo importante es ver la rentabilidad en el medio y largo plazo. Las coyunturas de baja rentabilidad hay que admitirlas como normales. Las comisiones son aceptables. Son similares a las que tienen los fondos de inversión. Podrían ser más bajas si la industria fuera más grande.

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