La valoración de las acciones de Dimas Gimeno, clave para su salida de El Corte Inglés

El presidente se remite a la valoración hecha en 2015 con la entrada de Primefin

No da validez a una propuesta oral para convocar el consejo que trate su cese

Dimas Gimeno, presidente de El Corte Inglés, y Cristina Álvarez, consejera de la compañía, en una imagen de archivo.
Dimas Gimeno, presidente de El Corte Inglés, y Cristina Álvarez, consejera de la compañía, en una imagen de archivo.

La salida de Dimas Gimeno de la presidencia de El Corte Inglés es un hecho, ya sea a través de una negociación o por decisión del consejo de administración. El sobrino del fundador del grupo, Isidoro Álvarez, apura sus últimas semanas y en ningún caso llegará a la junta de agosto.

La vía de la salida pactada está abierta. Según admiten a CincoDías fuentes cercanas al consejo de administración, existe una negociación abierta para la compra, por parte de las hermanas Marta y Cristina Álvarez Guil, del 7% de las acciones de El Corte Inglés que posee Dimas Gimeno junto a su madre y su tío, indirectamente, a través de la sociedad Cartera de Valores IASA, donde las partes tienen sus acciones.

Este se remite a la valoración que se realizó de las acciones en 2015, cuando el jeque Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani, a través de la sociedad Primefin, adquirió el 10% de la compañía por 1.000 millones de euros. Una estimación que la otra parte considera sobrevalorada. En estos momentos, el tira y afloja es el que dilata la salida negociada de Gimeno, que fuentes cercanas a El Corte Inglés consideran el mejor final para todas las partes. Desde la compañía desconocen que exista una negociación que, en todo caso, se desarrolla en otra sociedad.

La alternativa es la salida a la fuerza del presidente no ejecutivo a través de un consejo extraordinario. Para ello, un tercio de los consejeros tienen que transmitirle la propuesta de convocatoria al presidente del mismo, Dimas Gimeno, quien, una vez recibida la solicitud, tiene 30 días para fijar una fecha. Y así sucedió el pasado viernes 4 de mayo.

Ese día, cuatro de los consejeros de El Corte Inglés trasladaron la propuesta a Gimeno de forma oral a través de Antonio Hernández-Gil, secretario del consejo. Entre ellos no se encontraban las hermanas Álvarez Guil. La petición procedía de Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa, consejeros delegados, y de los consejeros Florencio Lasaga y Carlos Martínez Echavarría.

Sin embargo, Dimas Gimeno no da como válida esa comunicación, y no reconoce que esos 30 días empezaran a contar desde esa fecha. El consejo sí lo da por bueno. Fuentes jurídicas consultadas por este periódico indican que no existe en la Ley de Sociedades de Capital ninguna exigencia de que este tipo de peticiones tenga que hacerse por escrito. Y Dimas Gimeno lo pide por escrito porque, según fuentes cercanas al presidente de El Corte Inglés, no puede dar carta de naturaleza a una comunicación meramente oral ya que no conoce fehacientemente las opiniones oficiales de los consejeros aludidos. Sobre el papel parece un mero formalismo menor, pero de cara a una posible batalla jurídica los pasos a dar ahora en esta batalla son muy importantes en previsión de futuras impugnaciones de actos societarios.

Según las fuentes consultadas, la solución de este conflicto familiar, que ya salpica a la imagen de El Corte Inglés, pasa por una salida pactada, algo a lo que Gimeno públicamente se resiste.
El único consejo convocado es el del 30 de mayo, en el que se tratarán y aprobarán las cuentas del último ejercicio. El cambio del orden del día solo puede ser modificado por Gimeno.
De no llegar a ningún acuerdo, y por la valoración de los expertos jurídicos consultados, este deberá fijar una fecha para un consejo extraordinario, como tarde, el 5 de junio. Si no, el día siguiente será el propio consejo el que lo fije.

Y Gimeno, según las fuentes que lo asesoran, "no solo lucha por la presidencia de El Corte Inglés. Lucha también por saber que va a pasar el día después de que él eventualmente deje la presidencia. Quiere conocer el plan de empresa. Si todo se mantiene igual, sabe que la viabilidad del grupo estaría seriamente amenazada. Necesita saber como y cuando se afrontará el futuro de la empresa para tomar una decisión que eventualmente, si la solución le satisface, podría llevarle a allanarse y ceder la presidencia sin mas". 

"No es una lucha por más o menos dinero, por poner en valor su participación. Es una lucha tenaz por mantener el legado que le cedió su tio, Isidoro Álvarez, legado del que se siente depositario". explican

¿Quién es quién en el conflicto?

Marta y Cristina Álvarez. Hijas del histórico presidente de El Corte Inglés, Isidoro Álvarez. Tienen el plácet del patronato de la Fundación Ramón Areces, primer accionista de El Corte Inglés con el 37,39%, y controlan el 69% de IASA, sociedad de cartera que, a su vez, posee el 22% de las acciones del grupo. Su participación en esta equivale al 15% del total de El Corte Inglés.

Dimas Gimeno. Fue el heredero de la gestión de la distribuidora, elegido por Isidoro Álvarez como sucesor pero, a nivel accionarial, en franca minoría. Junto a su madre, María Antonia Álvarez, y su tío César Álvarez posee el 31% de IASA, equivalente al 7% de El Corte Inglés de manera indirecta.

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