Las empresas exportadoras alertan sobre el impacto negativo del alza del petróleo

El 59,8% consideran que es el principal problema en el segundo trimestre

El barril de Brent se mantiene por encima de los 71 dólares, el máximo en tres años

Trabajador en un yacimiento de petróleo en Azerbaiyán.
Trabajador en un yacimiento de petróleo en Azerbaiyán.

El barril de Brent, de referencia en Europa, superó la pasada semana la cota de los 72 dólares, situándose en máximos desde hace tres años. Un problema especialmente llamativo en aquellos países como España, que no producen petróleo y cuya actividad depende de las importaciones. Los cálculos del Ministerio de Economía fijan que por cada euro que se encarezca el barril de crudo el coste en aumento de importaciones es de 500 millones de euros.

Una preocupación que ya se ha hecho patente entre las empresas exportadoras. La encuesta de coyuntura trimestral que realiza el Ministerio de Economía refleja que el precio de las materias primas, y especialmente del petróleo, sigue siendo el factor que tiene una influencia más negativa en la actividad exportadora. El 57,2% de las 1.909 firmas encuestadas apunta a las materias primas como el principal obstáculo y el 43% se refiere específicamente al precio del petróleo.

Pese a ello, las perspectivas de las empresas para el segundo trimestre y para el conjunto del año son muy positivas. España ya cerró el pasado ejercicio con un máximo histórico de exportaciones (277.216 millones de euros) y las ventas al exterior en enero continuaron creciendo a un ritmo anual del 6,5%. Las previsiones para el segundo trimestre siguen ese patrón. El 37,7% de las encuestadas prevé que crecerá su cartera de pedidos, el 53,6% augura que se mantendrá estable y solo el 7,8% avanza posibles caídas. Si el plazo se amplía a los doce próximos meses (marzo de 2018 a marzo de 2019), el 42,9% estima que sus exportaciones crecerán y solo el 5,7% que bajarán.

Esta encuesta, realizada entre el 18 y el 29 de febrero, no hace ninguna mención respecto a la guerra comercial desatada por EE UU contra un gran número de naciones con la imposición de aranceles, ya que se realizó con anterioridad a su inicio. Pero sí presenta un repliegue de las compañías hacia la Unión Europea, donde el impacto negativo de una posible guerra de divisas o de aranceles se diluye. Buena prueba de ello es la futura concentración geográfica de las exportaciones españolas en países europeas. El 46,8% de las empresas encuestadas augura que su primer destino de exportación será Francia, seguido por Alemania (41,7%), Italia (23,9%), Portugal (22,5%) y Reino Unido (21,7%). EE UU es el primer destino fuera de la UE, con un 20,5% de las respuestas.

Coface: la guerra comercial afectará a los resultados empresariales en EE UU

La guerra de aranceles iniciada por EE UU y contestada por China está afectando a la confianza empresarial. Esa es la principal conclusión de un informe elaborado por la aseguradora de crédito francesa Coface, en el que señala que la fiebre proteccionista desde la elección de Donald Trump explica el deterioro de esa confianza. “Está previsto que continúe anunciando medidas proteccionistas antes de las elecciones de noviembre de 2018, lo que podría afectar a los resultados empresariales”, remarca el estudio. Coface prevé que la imposición cruzada de aranceles no tendrá un impacto significativo sobre la economía real o la fluidez del comercio mundial en el corto plazo, aunque augura que si podría tenerlo a largo en sectores como las tecnologías de la información.

 

 

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