Bonos para aprovechar la buena salud de Europa

Los ABS o bonos de titulizaciones de activos son una buena opción para carteras conservadoras

Bonos para aprovechar la buena salud de Europa

Los gestores de renta fija debemos exprimirnos la cabeza todos los días para ver cómo podemos ofrecer rentabilidad a nuestros partícipes controlando, a su vez, el riesgo. En un entorno de tipos negativos, no es tarea fácil cumplir con los dos objetivos principales que tiene la renta fija en una cartera: dar rentabilidad y aportar diversificación. En este momento, nos encontramos con un activo en el que el perfil de riesgo ha cambiado considerablemente, por lo que ya no es suficiente la idea de sentarse encima de un fondo de renta fija a cobrar el cupón.

En muchos artículos hemos defendido la importancia de ser flexible y activo en la parte conservadora de las carteras. Esa proactividad nos lleva a tener que buscar soluciones especializadas como es el caso de los bonos de titulizaciones de activos europeos (también conocidos como Asset Back Securities o ABS).

Los bonos de titulización de activos son bonos respaldados por una cartera de activos (prefijada) cuyos flujos sirven para atender los pagos de dicho bono. Los flujos suelen provenir de los pagos de los activos en cartera: hipotecas, préstamos, leasings, tarjetas de crédito etc.

Las titulizaciones se constituyeron como un instrumento destinado a captar financiación por parte de los bancos y como una vía para transferir, de forma parcial o total, riesgo de crédito fuera del sistema bancario mediante la transformación de un conjunto de activos en una serie de instrumentos negociables, líquidos y con unos flujos de pagos determinados.

Se trata de un activo desconocido para la mayoría del público general, pero la realidad es que compañías de seguros, planes de pensiones e inversores institucionales llevan muchos años invirtiendo en ellos. Además, uno de los principales inversores estos últimos años ha sido el Banco Central Europeo, que ha venido implementando un programa de compras de ABS desde octubre de 2014 para estimular el crédito en la zona euro.

Sin embargo, este tipo de activo no goza de muy buen nombre, ya que las titulizaciones de activos fueron uno de los mayores desencadenantes de la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos. Aquí hay que hacer una diferencia importante entre el mercado europeo y el estadounidense, dado que tienen perfiles de riesgo totalmente diferentes. En Europa, prácticamente no hemos tenido quiebras en estos bonos, mientras que en Estados Unidos las tasas de quiebra sí han sido mayores (próximas al 4%).

Desde un punto de vista de tamaño, se trata de un mercado líquido comparable al de la deuda corporativa europea, siendo la gran mayoría bonos con grado de inversión. El orden de prelación de cobro es importante, puesto que en este tipo de bonos titulizados hay diferentes emisiones denominadas “tranches”.

¿Por qué le vemos sentido en este momento? Hay tres motivos que nos llevan a estar positivos en este tipo de activo. Por un lado, es un activo con un perfil flotante, es decir, el inversor estaría protegido ante subidas en los tipos de interés. Por otro lado, se beneficia de la buena evolución macroeconómica en Europa. En un entorno de crecimiento económico y mejora en empleo como el actual, lo lógico es pensar que la gente repague sus deudas (hipotecas, tarjetas de crédito etc.). Por último, desde un punto de vista de valoración, sin estar baratos, sí pagan un diferencial mayor que los bonos corporativos de una calidad crediticia similar.

No son muchas las gestoras que tienen productos especializados en este tipo de activos. Se trata de un activo complejo que requiere muchos recursos de modelización para entender bien los flujos generados por los subyacentes en cartera. Por ello, se necesitan equipos grandes y con experiencia que, a su vez, puedan hacer una selección de los que consideran los mejores ABS: ya sea por tipo de subyacente, por área geográfica, rating, etc. Para esto, la mejor solución es el fondo de inversión.

Los inversores pueden tomar posición en este activo a través de diferentes fondos que, a su vez, tienen perfiles de riesgo algo diferentes. Dentro de las opciones más conservadoras con menor riesgo y, por lo tanto, una rentabilidad esperada menor, se encontrarían Amundi ABS y GAM Multibond ABS. Para obtener una rentabilidad algo superior, asumiendo a su vez algo más de riesgo, tendríamos Aegon European ABS Fund y Vontobel TwentyFour Monument European Asset Back Securities.

En aquellas carteras con un perfil conservador y excesiva concentración en crédito de corto plazo, nos parece que los bonos de titulización de activos (ABS) son una solución interesante. ¡Aprovechémonos de la buena salud que goza la vieja Europa!

César Ozaeta es gestor de fondos de Abante

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