Europa reacciona y decide responder a EE UU con un castigo de 2.800 millones de euros

Bruselas aumentará los aranceles a productos siderúrgicos, industriales y agrícolas

Harley Davidson y Levi's, entre las marcas castigadas por la UE

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La intención de EE UU de castigar con nuevos aranceles las importaciones de acero y aluminio ha disparado las alarmas mundiales sobre el riesgo de una escalada proteccionista que perjudique gravemente la economía global. La Comisión Europea ultima ya las primeras represalias que, según fuentes del organismo, afectarán a exportaciones de productos estadounidenses hacia el mercado comunitario por valor de 2.800 millones de euros. El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, ha asegurado que entre los productos golpeados por los nuevos aranceles figurarán algunos tan emblemáticos como "las motos Harley Davidson, el bourbon o los tejanos Levi's".

Bruselas repartirá el castigo entre exportaciones siderúrgicas (un tercio), productos industriales (un tercio) y agrícolas (un tercio). El listado concreto de bienes afectados se hará público la semana, pero fuentes de la Comisión aseguran que se ha elaborado con cuidado para no dañar a la industria europea y, en todo caso, se someterá a consulta entre los Estados y los sectores potencialmente afectados. En paralelo, la Comisión denunciará ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) los aranceles estadounidenses.

La amenaza de una guerra comercial abierta hundió el viernes algunos índices bursátiles, como el de Alemania, hasta mínimos de seis meses. Y los preparativos de represalias contra EE UU en varias potencias mundiales, con la Unión Europea al frente, ha sembrado de incertidumbre el futuro de la mayoría de los sectores empresariales e industriales.

El Fondo Monetario Internacional ha alertado del daño que causarán las medidas anunciados por la Casa Blanca no solo a la economía de los socios castigados sino también a la de EE UU. El FMI teme, además, que la invocación de "razones de seguridad" aducida por EE UU para imponer aranceles siente un precedente que sea utilizado por otros países en una carrera proteccionista perjudicial para el comercio mundial.

El presidente estadounidense, Donald Trump, lejos de arredrarse ante el panorama en ciernes ha redoblado los tambores de guerra a golpe de tuit. "Cuando un país (EE UU) pierde miles de millones de euros en el comercio con casi cualquier otro país, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar", tuiteó Trump el viernes, solo unas horas después de sacudir los mercados con su anuncio de imponer aranceles del 25% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio.

Bruselas tiene previsto responder de manera rápida tan pronto como se confirmen los nuevos aranceles. "Hace tiempo que nos veníamos preparando para esta situación y por eso estamos listos para actuar", respondía el mismo viernes un portavoz oficial de la Comisión Europea. El organismo europeo ha reaccionado con una inusitada rapidez y dureza a las medidas anunciadas por Trump

Las represalias europeas, según la CE, se acogen a la normativa de la OMC que permiten adoptar "medidas reequilibradoras" cuando un país miembro adopta medidas proteccionistas injustificadas. La CE está convencida de que los argumentos de Washington, que ha invocado la seguridad nacional para castigar las importaciones de acero y aluminio, están completamente injustificados.

La CE reconoce que los aranceles europeos podrían provocar una respuesta estadounidense. "Pero hace falta una respuesta porque si no, ahora es el acero y luego podrían ser otros productos", señalan fuentes europeas. Las mismas fuentes añaden que las represalias comunitarias son "mesuradas". Y recuerdan que los aranceles anunciados por la administración estadounidense van a afectar a exportaciones europeas por valor de 5.300 millones de euros en el caso del acero y de 1.111 en el del aluminio.

"No nos quedaremos de manos cruzadas mientras se golpea a nuestra industria con medidas injustas que ponen en peligro el puesto de trabajo de miles de europeos", advertía Juncker nada más conocerse el jueves las intenciones de Trump.

La primera compañía europea en reaccionar ha sido la sueca Electrolux de Suecia, el mayor fabricante europeo de electrodoméstico. A través de una nota de prensa ha comunicado al mercado su decisión de paralizar sus inversiones en Estados Unidos. Detalló que pondría en espera un plan de 250 millones de dólares de inversión en los Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump anunciase que impondría aranceles al aluminio y al acero importados."Hemos congelado la decisión dado que creemos que los nuevos aranceles podrían causar un aumento bastante significativo en el precio del acero en el mercado de EEUU, aseguró el portavoz de Daniel Frykholm dijo

La patronal europea, BusinessEurope, considera imprescindible que Europa se blinde ante una posible avalancha de exportaciones. Pero teme que se desencadene una secuencia de castigos arancelarios y represalias "que distorsione el mercado mundial con importantes consecuencias para empresas y consumidores".

"En las guerras comerciales no hay ganadores, una escalada golpeará a todo el mundo", advierte Markus Bayer, director general de BusinessEurope. El presidente de EE UU ha replicado a las alarmas con un nuevo tuit. "Nuestra industria siderúrgica está maltrecha. Y si no tienes acero, no tienes país", ha asegurado Trump en su red social predilecta.

La Comisión asegura que vigilará la evolución de los flujos del mercado y que adoptará medidas de salvaguarda si detecta una desviación exagerada de las exportaciones de acero hacia el mercado europeo. El plan europeo contempla medidas de protección inmediatas "para estabilizar el mercado", ante el riesgo de que el proteccionismo estadounidense inunde el mercado europeo siderúrgico, ya saturado por la mastodóntica producción de China. Bruselas cifra la sobre capacidad de producción siderúrgica china en 350 millones de toneladas anuales, el doble del consumo anual de toda la UE. 

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