Metamorfosis del parqué: de los corros a los brokers online

La ley del mercado de valores de 1988 transformó el sistema de contratación

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Parqué de la Bolsa de Madrid en la década 70.

Hace 40 años, en marzo de 1978 cuando salieron a la calle los primeros ejemplares de Cinco Dias, el panorama para el inversor en Bolsa era muy diferente al que hay hoy. La actividad empresarial era muy intensa ya que había 527 empresas en el mercado, una cifra muy superior a la de 122 que componen hoy el mismo índice, el Indice General de la Bolsa de Madrid (IGBM). Pasarían varios años hasta que naciera el selectivo Ibex 35, hasta 1990. Nombres como Galerías Preciados, Simago, Seat, Rumasina, Xaroa, Campsa, Unión Cervecera o Banca López Quesada, empresas desaparecidas hace años cotizaban en la Bolsa española en el IGBM junto con otros valores que hoy continúan formando parte del parqué español como Telefónica, Santander, BBVA, Zardoya Otis o Urbis. Las fusiones, opas, privatizaciones y adquisiciones cambiarían el mapa empresarial años más tarde.

En 1978, el parqué del Palacio de la Bolsa era un hervidero de gente entre las 10 y las 11 y cuarto de la mañana. En ese corto espacio de tiempo, se negociaban los valores admitidos a cotización. En el centro del parqué se colocaban los agentes de cambio y Bolsa, figura que desapareció en 1988 con la Ley del Mercado de Valores que sentaría las bases de lo que sería la modernización del sistema.

Los agentes eran los encargados de vender y comprar los títulos, también conocidos como papel usando las palabras tomo y doy. Una vez terminada la sesión, estos intermediarios se reunían en el salón de cotizaciones para rectificar los cambios que se habían efectuado. Cuando los cambios eran corroborados, se redactaba el acta de cotización que se publicada posteriormente en el boletín de la Bolsa. Hace 40 años, los títulos físicos incluían cupones que iban recortándose con el pago de dividendos o con las ampliaciones. La unidad de contratación era los enteros, una centésima parte del nominal, que en la mayoría de los casos era de tres euros.

La época que va desde el intento de Golpe de Estado en 1982, pasando por la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea (CEE), hasta el años 1987 se salda con fuertes revalorizaciones en las cotizaciones y supone el período de su larga historia de mayor y más rápido ascenso.

"Un punto de inflexión para la Bolsa española fue la entrada de en la Comunidad Europea en 1986. Aquel año la Bolsa contrató alrededor de 16.000 millones de euros en acciones, multiplicando por 66 la contratación en 1980", explica Victoria Torre, jefa de análisis y producto de Self Bank.

En 1985, la inversión de los accionistas extranjeros en acciones de la Bolsa española fue de 537 millones de euros, solo veinte años más tarde la cifra ascendió a los 485.500 millones de euros. Para los que vivieron la era primitiva de la Bolsa hay una fecha que señalan como el gran paso a la modernización: julio de 1988, mes en el que se aprobó la Ley del Mercado de Valores, que daría paso a la negociación electrónica y la creación de la CNMV. Con ello, se consiguió además animar a los inversores extranjeros, que actualmente suponen 43% de la inversión total.

En 1989 comenzó a funcionar el mercado continuo para acciones. Se empiezan negociando siete valores, alcanzando la cifra de 51 al final de ese año. La contratación electrónica empieza a ganar terreno frente a la de viva voz, los corros.

El Ibex se creó en 1989 y por aquel entonces la mayor empresa cotizada tenía un valor de 4.680 millones de euros. "Una curiosidad a destacar es que el mejor bienio de la historia fue el desde mediados de 1985 y 1987, cuando el índice se revalorizó un 288%, siendo los diez años más rentables de 1982 a 1987, con un aumento del 644%", añade Torre, de Self Bank.

En 1995 nace el SIBE, el sistema de interconexión bursátil español. Los volúmenes de contratación y capitalización suben de manera espectacular, apoyados en las mejoras técnicas del mercado , en la fuerte rebaja de los tipos de interés, el auge de la inversión colectiva, la innovación financiera y en el intenso proceso de privatización de las grandes empresas públicas españolas. En 1998, la Bolsa se ha convertido en un fenómeno social, con cerca de ocho millones de españoles invirtiendo.

Es precisamente en la década de los 90 cuando se produce el mayor desembarco del pequeño inversor en la Bolsa debido a las grandes privatizaciones de diferentes empresas públicas como Telefónica, Repsol, Endesa o Argentaria.

En estos 40 años, el panorama para el inversor ha cambiado radicalmente. Hoy tiene a su disposición, y sin salir de casa, acciones, fondos de todo tipo, opciones, futuros, contratos por diferencias, fondos cotizados, warrants y productos garantizados.

Cifras

Los dividendos pagados durante 1978 ascendieron a 172.566 millones de pesetas que equivaldría a 1.037,1 millones de euros frente a los 28.225 millones de euros en dividendos, devolución de aportaciones por primas de emisión y reducciones de nominal que las cotizadas repartieron a sus accionistas en 2017, según datos de BME.

El Índice General de la Bolsa de Madrid bajó un 10,6% en 1978 y la capitalización bursátil era de 1,25 billones de pesetas (7.568,8 millones de euros).

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