Repsol mejora su beneficio un 22%, la mayor subida en seis años

Ganó 2.121 millones en 2027 por la mejora de los precios internacionales

Presentará su nuevo plan estratégico el 7 de junio

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Antonio Brufau, presidente de Repsol.

 Repsol presentará su nuevo plan estratégico 2018- 2020 el próximo 7 de junio. Así lo anunció ayer el consejero delegado, Josu Jon Imaz, en una conferencia con analistas para presentar el balance de 2017, que se saldó con un beneficio neto de 2.121 millones de euros, un 22% más que en el año anterior y el mayor de los últimos seis años. Según informó la compañía a la CNMV, el beneficio neto ajustado ascendió a 2.405 millones, un 25% más.

La nueva estrategia de la petrolera se dará a conocer tras el acuerdo alcanzado para la venta de su 20% en Gas Natural Fenosa a Rioja Bidco Shareholdings (sociedad controlada por CVC y participada por Corporación Financiera Alba) por 3.816 millones de euros. La operación le reportará unas plusvalías de 400 millones.

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Imaz señaló que la salida de Gas Natural, después de 30 años en su capital, se ha decidido para sortear las limitaciones que representaba estar presente en su capital a la hora de abordar inversiones en el sector gasista, así como a la falta de expectativas de obtener grandes retornos en los próximos ejercicios.

La mayor parte de la reinversión tendrá como objetivo “el crecimiento orgánico”, avanzó. Repsol buscará oportunidades en los negocios de gas y electricidad, pero con alta rentabilidad, aunque destacó que no se ha fijado una partida concreta para abordar adquisiciones ni hay ninguna operación definida. No obstante, precisó que las inversiones no serán en sectores regulados, ya que “ese no es nuestro negocio”, añadió al respecto.

El ejecutivo precisó que Repsol “no tiene prisa” para afrontar compras y que está cómodo “con el dinero en la caja”. Además, afirmó que cualquier operación que se pueda abordar estará marcada por la prudencia y flexibilidad financier para lograr rentabilidades superiores a las que la compañía tenía con su participación en Gas Natural Fenosa, que se situaban en torno al 5%.

Por actividades

Por áreas de negocio, la de upstream (exploración y producción) logró un resultado neto de 632 millones de euros, 12 veces el obtenido en el ejercicio anterior. Un dato al que contribuyeron la mejora de los precios del crudo y el gas, especialmente en la segunda mitad del año; el plan de sinergias y eficiencias y el reinicio de la actividad en Libia.

En cuanto al downstream (comercialización y refino), el resultado alcanzó los 1.877 millones de euros, en línea con los de ejercicios anteriores, lo que convierte a esta división en “una gran generadora de caja de la compañía”, indica Repsol en una nota de prensa, donde subraya, asimismo, “la robustez de los dos últimos años”.

El ebitda aumentó un 29% en 2017, hasta los 6.723 millones, el mejor dato del último quinquenio. Paralelamente, la compañía redujo su deuda un 23%, hasta 6.267 millones de euros. La ejecución del programa de eficiencias generó 2.400 millones de ahorro, con lo que Repsol batió las expectativas y superó un año antes de lo previsto el objetivo para 2018, que era de 2.100 millones de euros.

“La gestión de la compañía y el cumplimiento y superación de los objetivos anunciados al mercado” han llevado a las agencias de rating a “una mejora unánime sus calificaciones”, subraya Repsol. La acción experimentó una revalorización anual del 10%, que se eleva hasta el 46% en los dos últimos ejercicios. En mayo la compañía emitió un bono verde certificado, con el que se convirtió en la primera empresa de su sector en el mundo en utilizar este tipo de activo, para financiar más de 300 iniciativas encaminadas a mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de CO2.

En un contexto alcista (el barril se situó ya en 66 dólares a finales del año), Repsol aumentó su producción hasta una media de 695 mil barriles equivalentes de petróleo diarios (bep/día), gracias, en parte, a la puesta en marcha de nuevos proyectos, como Juniper (Trinidad y Tobago), Lapa y Sapinhoa (Brasil) y Shaw, Cayley y Flyndre (Reino Unido). De esta manera, superó el objetivo de 680 mil bep/díaque se había marcado para 2017, a la vez que renovó sus reservas, con una tasa de reemplazo orgánica del 93%.

Por otra parte, el grupo prevé unas inversiones por 3.400 millones en 2018, de las que la mayor parte, unos 2.400 millones de euros, se destinarán al área de exploración y producción), mientras que las de downstream aumentará un 10%.

La petrolera ha aprovechado el buen ejercicio 2017 para reducir en el último trimestre su riesgo en Venezuela, cuya exposición financiera era de unos 1.635 millones de euros y ha quedado en 1.063. No obstante, Imaz indicó que la posición de la compañía en Venezuela, uno de los tres países con mayores reservas de crudo del planeta, es “sólida” y que Repsol seguirá involucrada en el país ya que “ve oportunidades en el futuro”.

Repsol propondrá a su junta general de accionistas elevar el pago del dividendo total correspondiente al ejercicio 2017 a 0,9 euros por título, así como la aprobación de una recompra del 100% de la parte distribuida en acciones para compensar el efecto dilutivo del scrip dividend.

El dividendo se descongela

Repsol propondrá a su junta general de accionistas elevar el pago del dividendo correspondiente a 2017 a 0,9 euros por título, así como la aprobación de una recompra del 100% de la parte distribuida en acciones para compensar el efecto dilutivo del scrip dividend.

La compañía realiza este anuncio, que supone elevar un 12,5% la actual retribución a sus accionistas de 0,8 euros. La petrolera abonó el pasado mes de enero ya un pago a cuenta de 017 de casi 0,4 euros, por lo que propondrá a sus accionistas una retribución complementaria del ejercicio de 0,5 euros. En los dos últimos años el dividendo había permanecido congelado en los 0,8 euros.

Esta decisión de mejorar el dividendo se produce después de que el pasado noviembre la agencia S&P elevara la calificación crediticia de Repsol a BBB, con perspectiva estable, uno de los requisitos que había sido considerado como básico por la compañía para abordar cualquier tipo de cambio en su política de retribución a los accionistas.

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