La banca pide garantías para la gestión del nuevo fondo social de viviendas

Fomento quiere que los bancos cedan sus casas para crear un gran parque de alquiler

El Ejecutivo asegura que el nuevo plan de vivienda contará con financiación suficiente

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El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante una reciente sesión de control al Gobierno en el Senado. EFE

El Ministerio de Fomento acaba de anunciar que el próximo Plan de Vivienda 2018-2021 será aprobado en Consejo de Ministros el próximo viernes 9 de marzo. Explica que el retraso que acumula, ya que la previsión era que hubiese entrado en vigor el pasado 1 de enero, se debe a que será un documento que incluirá numerosas propuestas de todos los agentes del sector, así como de comunidades autónomas y ayuntamientos.

Pero lo cierto es que entre la banca no dejan de sorprender estas previsiones tan optimistas cuando una de las medidas estrellas que contendrá dicho plan, la cesión de viviendas vacías por parte de las entidades para alquilar a familias que hayan sido desahuciadas o se encuentren en riesgo de exclusión social, sigue sin concretar.

Fuentes financieras explican que el Gobierno no les ha detallado todavía cómo se va a articular esta medida. “Desconocemos algunos aspectos clave de cómo se va a llevar a cabo. Por ejemplo, no sabemos si la cesión de esas viviendas deberá ser obligatoria o no, a quién corresponderá la gestión de los arrendamientos, una cuestión capital teniendo en cuenta que las competencias en materia de vivienda están transferidas a las comunidades autónomas y, en caso de impago, qué garantías ofrecerá a la banca el Ejecutivo”, señalan.

Las mismas fuentes llaman la atención sobre el hecho de que este proyecto entra en clara contradicción con los llamamientos que se han producido en las últimas semanas tanto por parte de la autoridad monetaria europea como por instituciones privadas para que la banca española acelere el proceso para sacar de sus balances los activos procedentes del sector inmobiliario que aún mantiene (fundamentalmente suelos y viviendas).

Créditos híbridos

Desde el Ministerio, por su parte, solo avanzan dos ideas. La primera es que habrá financiación suficiente para poner en marcha todas las líneas de ayudas que contendrá el plan y la segunda es que el proyecto para crear un gran fondo social de viviendas en alquiler a precios asequibles también verá la luz dentro del programa cuatrienal.

La idea de ese fondo social no es nueva. Durante los peores años de la crisis (2012 y 2013) y pilotada por el Ministerio de Economía, se puso en marcha una iniciativa por la que la banca cedía sus casas en cartera y con ello se daba una solución de alojamiento a las familias con menores ingresos. A comienzos de este ejercicio el fondo cumplió su primer lustro y el Gobierno anunció una nueva prórroga hasta enero del año que viene. Los últimos datos disponibles constatan que gracias a esta medida se ha podido realojar a unas 9.500 familias mediante contratos de alquiler social de entre 150 y 400 euros al mes.

La banca intuye que el Ministerio de Fomento pretende recuperar la iniciativa en esta materia, y de acuerdo con las comunidades autónomas pasar a gestionar la creación de un gran fondo social de vivienda a imagen y semejanza de lo que ocurre en otros países europeos. “Nosotros estamos dispuestos a participar siempre y cuando esté muy claro quién asume el riesgo y cuál es el coste de este proyecto, sin dejar de recordar que nuestro negocio no es arrendar vivienda, sino dar créditos”, explican desde una entidad financiera.

Otro de los proyectos que debe consensuar el Ejecutivo es el anunciado pacto (el ministro De la Serna lo avanzó en mayo de 2017) con la banca y el BEI para poner en marcha nuevos créditos blandos que fomenten las obras de rehabilitación.

Se trataría de una suerte de préstamos híbridos entre la hipoteca y el crédito personal que con plazos más largos que estos últimos y tipos más próximos a los hipotecarios buscarían que más hogares contraten esta clase de instrumentos para acometer obras de reforma o rehabilitación de sus casas.

El proyecto no se incluirá dentro del plan de vivienda, pero el objetivo es que esté aprobado en cuanto el plan entre en vigor. Fuentes del Ministerio sostienen que los trabajos avanzan a buen ritmo si bien están siendo muy complicados porque quieren contar con fondos europeos suficientes que actúen de aval y las entidades piden garantías adicionales ante los riesgos de impago.

Las ayudas que vienen

Alquiler. Pese a haber sido muy criticada cuando se instauró por primera vez en tiempos de Zapatero, el nuevo plan seguirá contemplando una ayuda directa para el pago de los alquileres tanto a jóvenes como a mayores de 65 años. El principal requisito será no sobrepasar ciertos umbrales de renta.

Compra. Después de que el plan 2013-2016, prorrogado en 2017, desterrara las ayudas para la compra de vivienda, el nuevo programa plurianual rescata la famosa ayuda a la entrada. Los menores de 35 años podrán obtener hasta 10.800 euros o el 20% del precio de adquisición de la casa que deseen, aunque el piso no sea de protección oficial. Los ingresos serán, de nuevo, determinantes.

Nuevos desarrollos. El director general de Arquitectura, Vivienda y Suelo, Antonio Aguilar, anunció recientemente que el nuevo plan incluirá ayudas a los promotores que desarrollen nuevos alojamientos como complejos de viviendas para mayores de 65 años con servicios sanitarios y deportivos comunes e instalaciones como lavanderías.

Rehabilitación. La recuperación de los centros urbanos y la mejora de la eficiencia energética de las casas mediante reformas y rehabilitación serán otros de los pilares del plan.

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