España nunca había cobrado más por vender letras a seis y doce meses

Por primera vez coloca deuda a un año por debajo del -0,4% que cobra el BCE

Los inversores asiáticos concentran la demanda tras la mejora de rating

España nunca había cobrado más por vender letras a seis y doce meses

El Tesoro sigue batiendo récords en el abaratamiento de su coste de financiación y hoy ha revalidado los mínimos a los que ha colocado letras a seis y doce meses. En un momento en que el conjunto de rentabilidades de la deuda soberana europea repunta, contagiada por la subida de la deuda estadounidense, la deuda española se desmarca. De hecho, el Tesoro ha marcado hoy un hito al adjudicar por primera vez las letras a doce meses a un interés incluso inferior al de la facilidad de depósito del BCE, en el -0,4%, el interés que cobra la institución a la banca por aparcar su exceso de liquidez.

En concreto, el Tesoro ha colocado 575,04 millones de euros en la subasta de letras a seis meses, que ha recibido peticiones por más de 2.500 millones de euros. El tipo marginal se ha situado en el -0,470%, más negativo que el -0,454% ofrecido en la emisión anterior. Y en las letras a doce meses, ha adjudicado entre los inversores 3.430,51 millones de euros, tras recibir peticiones por más de 6.000 millones de euros. La rentabilidad marginal también ha sido más negativa, desde el -0,396% de la subasta anterior al -0,415% actual.

El hecho de que en las letras a doce meses la rentabilidad sea más negativa que en la facilidad de depósito del BCE implica que hay inversores dispuestos a pagar más por la deuda española de lo que el propio BCE les cobraría por tener a resguardo su dinero. Se trataría sin embargo especialmente de inversores asiáticos, que no pueden acudir a la facilidad de depósito del BCE del mismo modo que los europeos.

Fuentes del Tesoro reconocen que la mejora de rating decidida por Fitch está siendo determinante para el éxito de las últimas subastas y es la principal causa que explica los nuevos mínimos de rentabilidad alcanzados hoy. “Es un salto cualitativo. España ya es considerado un país semicore y para los inversores institucionales asiáticos la deuda española ya es un activo elegible”, explican desde el Tesoro.

La próxima gran cita con las agencias de rating será el próximo 23 de marzo, cuando Standard & Poor's se pronunciará en su revisión del riesgo soberano español. En el Tesoro prevén que una nueva mejora del rating por parte de S&P permita la entrada de nuevos inversores, en especial asiáticos, más conservadores y para los que un rating A sí es sinómino de luz verde para invertir. Así, la previsión del Tesoro es que su coste de financiación se pueda seguir abaratando y que la caída de la prima de riesgo sirva para compensar el efecto generalizado de alzas de rentabilidades de la deuda en un horizonte de subidas de tipos. 

 

 

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