Airbnb se arregla antes de que lleguen los invitados

La compañía nombra a una nueva jefa de operaciones para lidiar con las trabas regulatorias

Sede alemana de Airbnb en Berlín.
Sede alemana de Airbnb en Berlín. EFE

La hora de hacer el check-in en Airbnb se acaba de posponer. La aplicación de alquiler de casas ha descartado salir a Bolsa este año después de que su director financiero renunciara repentinamente. Con un flujo de caja positivo, el jefe Brian Chesky no necesita apresurarse. Y el hecho de nombrar a una jefa de operaciones demuestra que Airbnb ha aprendido de algunos de los errores de sus compañeros de Silicon Valley.

Chesky parece haber chocado con su ex director financiero, Laurence Tosi. Según The Information, al exejecutivo de Blackstone le habían molestado las palabras de Chesky sobre el lanzamiento de una aerolínea, y quería el puesto de jefe de operaciones para él. Al no estar cotizada, Airbnb no lo cuenta ni tiene por qué hacerlo. Es mejor resolver las disputas ahora que silenciarlas hasta después de que la compañía haya atraído inversores en Bolsa.

La compañía ha pospuesto su salida a Bolsa, tras la renuncia repentina de su director financiero

Mientras, la nueva jefa de operaciones, Belinda Johnson, da un paso adelante en un buen momento. Su rol es crucial para las empresas que tienen que lidiar con reguladores y Gobiernos. Tras demandar en un primer momento a las autoridades de San Francisco y Nueva York, la compañía ha abandonado su enfoque belicoso y ha comenzado a trabajar con los ayuntamientos para asegurarse de que sus inquilinos no agravan la escasez de viviendas ni infringen las leyes.

Airbnb está creciendo con cuidado. Por el contrario, Uber acaba de contratar a su primer jefe de operaciones, y lo ha hecho después de enfrentarse a numerosos problemas legales y culturales. El CEO de Twitter, Jack Dorsey, perdió al suyo la semana pasada y por ahora ha repartido el papel entre otros ejecutivos.

En marzo de 2017, Airbnb hizo una ampliación de capital con una valoración de la empresa de 30.000 millones de dólares. Entre sus inversores se encuentran prácticamente todas las principales firmas de capital riesgo de Sand Hill Road, institucionales como Wellington Management, y el fondo soberano de Singapur, Temasek. Así que Chesky puede permitirse esperar. Al arreglar las cosas ahora, aumenta las probabilidades de éxito cuando por fin invite a los inversores a quedarse a dormir.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Elisa Castillo Nieto, es responsabilidad de CincoDías.

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