Arrecian las denuncias sindicales contra UberEats, Glovo y Deliveroo

UGT presenta ante la Dirección General de Trabajo una denuncia contra estas empresas por la situación laboral de sus repartidores

La Intersindical Valenciana llevará su demanda a más empresas

Concentración de repartidores de Deliveroo y otras plataformas de reparto como UberEats.
Concentración de repartidores de Deliveroo y otras plataformas de reparto como UberEats.

Arrecian las denuncias sindicales contra los modelos laborales de UberEat, Deliveroo y Glovo. Si hace unas semanas fue la Intersindical Valenciana quien denunció a Deliveroo por considerar que esta empresa utiliza modelos de trabajo “fraudulentos” y “contrarios” a la legislación laboral española, ahora es UGT quien ha registrado una denuncia en la Dirección General de Trabajo. En su caso, contra Deliveroo, Glovo, UberEats y Stuart.

El sindicato ha justificado su denuncia a estas empresas “por su relación fraudulenta de falsos autónomos con los riders [repartidores en bici o en moto] y demás mensajeros que distribuyen comidas y paquetes en las principales ciudades de España”. UGT ha resaltado que estas firmas trabajan con un mismo modelo económico basado en una aplicación informática con la que pueden saber en todo momento la geolocalización del trabajador e impartir órdenes, ofertas y sanciones.

UGT resalta múltiples elementos que, asegura, constituyen indicios que demuestran una relación laboral. Es decir, que estas personas son realmente trabajadores asalariados por cuenta propia, aunque estas empresas contraten sus servicios como autónomos para evitar darles de alta en la seguridad y pagar las cotizaciones correspondientes. “Las empresas hacen recaer sobre los trabajadores toda la responsabilidad de la relación laboral, ya que tienen que cargar con el IVA, IRPF, seguridad social de autónomos, mantenimiento del vehículo, seguros, etcétera, ‘mientras que las empresas ingresan las ganancias por las dos vías: por el consumidor y por el trabajador’.

El sindicato denuncia que los trabajadores de estas plataformas están “atrapados en un sistema impuesto en el que las condiciones vienen dadas". “La aplicación organiza horarios y distribuye, según una evaluación personal, las franjas en las que el trabajador podrá recibir pedidos. Sin realizar pedidos no se ganará dinero, aunque el trabajador o la trabajadora esté en la calle”, subraya. Además, continúa, aquellos que no cumplen con los criterios impuestos por estas empresas “son desconectados, despedidos, cesan su actividad, sin explicaciones ni indemnizaciones”.

En la denuncia de UGT se defiende que estos trabajadores dependen de la empresa con la que prestan servicios para poder trabajar. “Les dan la infraestructura necesaria para poder hacer el trabajo, les imparten formación antes de empezar a trabajar, llevan la imagen de la empresa por toda la ciudad, les prohiben hablar con los proveedores”.

Según la Comisión Europea, el número de trabajadores sin contrato normalizado (entre los que están los de las empresas uberizadas) se ha disparado en una década y hay 5,5 millones más. El contrato no estándar ya es el mayoritario (63%) entre los menores de 24 años.

El sindicato ha puesto a disposición del colectivo la plataforma Turespuestasindical.es, donde se atienden denuncias de riders y motoristas y han requerido a la Dirección General que, con carácter de urgencia, resuelva esta situación.

También la Intersindical Valenciana ha anunciado que va a ampliar la denuncia que interpuso contra Deliveroo a otras empresas de reparto que operan en la Comunidad Valenciana. Después de que la Inspección de Trabajo en Valencia determinase hace unos días que los repartidores de comida de Deliveroo deberían ser asalariados y no autónomos, esta organización cree que dicha resolución “es un precedente importante” que se debe aprovechar para acabar con unas prácticas “censurables” de compañías “que explotan a mucha gente, especialmente joven”, con un modelo laboral que, insisten, “es ilegal”.

Deliveroo, cuyos repartidores convocaron la primera huelga en España en una empresa de la nueva economía, ya anunció que recurrirá en los tribunales el acta de la Inspección, y dijo que esta no tiene efectos jurídicos. “La competencia para declarar la existencia o no de relación laboral corresponde a los tribunales de justicia”, afirma.

La sentencia de Uber, clave

Pactar condiciones. La sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre Uber, que clasifica a la firma como empresa de transporte y no como plataforma de sociedad de la información, puede resultar trascendente en este contexto de conflicto actual. Aunque la sentencia no habla de relaciones laborales, la Confederación Europea de Sindicatos aprovechó la sentencia para exigir a Uber que respete toda la normativa laboral del sector de transportes y la invitó a entablar una negociación. “La compañía debe sentarse a la mesa con los sindicatos del sector de transportes para pactar salarios justos y condiciones de sus conductores”, dijo.

Empleo precario. La Comisaria de Empleo, Marianne Thyssen, reconocía esta semana que el auge del empleo precario no remite en Europa. Y, admitió, que aunque hace falta flexibilidad para impulsar la ocupación (la que puede aporta la llamada gig economy o economía de los pequeños encargos), quieren dar más protección a los trabajadores de estas nuevas plataformas digitales.

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