Sincrolab lleva al móvil las terapias para niños con déficit de atención

Las sesiones de videojuegos son prescritas y supervisadas por especialistas

La inteligencia artificial gradúa la dificultad según los progresos del paciente

Ignacio de Ramón
Ignacio de Ramón, cofundador y principal ejecutivo de Sincrolab. Cinco Días

Existe un amplio consenso científico en que los videojuegos o pasatiempos que ejercitan la concentración y la memoria ayudan a mejorar el rendimiento cognitivo de niños –y adultos– con déficit de atención, hiperactividad y dificultades de aprendizaje. Pero la clave para que la terapia lúdica consiga buenos resultados, aparte de que se realice bajo supervisión médica, es la frecuencia.

El problema es que la mayoría de padres no tiene tiempo para llevar a sus hijos a la sesión con el especialista más de una o dos veces por semana, además de que la consulta es cara (se paga por horas).

Los neuropsicólogos Ignacio de Ramón y María Laorden constataron este inconveniente durante la práctica clínica diaria y se preguntaron cómo las nuevas tecnologías podrían ayudarlos a aumentar el número de sesiones de estimulación cognitiva, llevándolas fuera del consultorio.

Contactaron con el ingeniero informático Daniel Garrido y, tras un año de conversaciones y pruebas, desarrollaron Sincrolab, una plataforma web en la que cualquier neuropsicólogo puede dar de alta a sus pacientes y diseñar entrenamientos personalizados a partir del perfil cognitivo de cada uno.

La plataforma ha sido acelerada por Wayra y recibido financiación del CDTI, Enisa y cuatro inversores ángel

Los pacientes acceden a los videojuegos a través de una aplicación móvil que, gracias a un motor de inteligencia artificial, va adaptando de manera automática la dificultad de las partidas conforme a la evolución del usuario.

El profesional puede seguir los progresos del paciente a través de la plataforma, que va modificando el nivel de complejidad de los ejercicios, de modo que este siempre tenga una experiencia de éxito, “lo cual es muy importante”, indica De Ramón, quien recomienda una sesión diaria de entre 10 y 15 minutos.

“Más tiempo sobrepasa a los niños, los deja muy cansados”, precisa. De hecho, aunque la app permite lances de entre 5 y 30 minutos diarios, pasado ese límite se bloquea de manera automática.

Sincrolab se constituyó en noviembre de 2013 como una empresa de base tecnológica. A lo largo de 2014 crearon un piloto que les permitió acceder a un préstamo blando de 230.000 euros del programa Neotec del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial).

Entre 2015 y 2016 fueron seleccionados por Wayra, la incubadora de startups de Telefónica, para formar parte de su programa de aceleración; consiguieron un préstamo de 50.000 euros de Enisa y recaudaron alrededor de 100.000 euros entre cuatro inversores ángel.

Con todo ese respaldo, en marzo de este año lanzaron Sincrolab Kids, la app para niños de 6 a 11 años, y en la primavera pasada Sincrolab Adultos, para mayores de 12. Entre ambas versiones disponen de 30 juegos.

La compañía gana dinero cobrando una mensualidad por las licencias de uso a los neuropsicólogos. Para ello, disponen de hasta tres planes tarifarios, que varían de acuerdo con el número de licencias a las que dan acceso. “A partir de enero vamos a modificar algunas de las características de estos planes para adecuarnos a la heterogeneidad de nuestros clientes”, adelanta De Ramón.

La mayoría de sus usuarios son clínicas de tamaño mediano en la cual trabajan equipos multidisciplinares de neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, logopedas o psicopedagogos, entre otros profesionales. Este año se han dado de alta en la web 242 especialistas que han supervisado el entrenamiento de 1.578 pacientes. Estos han jugado 43.435 partidas.

La plataforma es utilizada por centros de España y México y está siendo probada en Paraguay, Chile y Colombia. Hace poco han firmado un acuerdo con DKV para que las familias aseguradas por este grupo que tengan algún miembro con déficit de atención puedan acceder a ella.

El modelo de negocio

Acceso restringido. La app de Sincrolab puede descargarse para Android o iOS, pero no es accesible para todo el mundo. Para ello se requiere ingresar un nombre de usuario y una contraseña que los terapeutas proporcionan a sus pacientes. Aunque De Ramón reconoce que un acceso universal sería económicamente más rentable, descarta ese modelo por cuanto está reñido con su filosofía.

“El trabajo de Sincrolab tiene que estar supervisado por un profesional, es él quien prescribe el tratamiento e interpreta los datos. Eso es lo que aporta valor a los pacientes”, explica.

Crowdfunding. La firma prevé lanzar en enero próximo una ronda de financiación a través de una plataforma de crowdfunding para recaudar otros 100.000 euros. El dinero se invertirá en nuevos ensayos científicos, “ya que nos interesa que la aplicación tenga la mayor cantidad de validaciones clínicas posible”, afirma De Ramón.

El verano pasado se terminó la primera de ellas en el Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Computacional del Centro de Tecnología Biomédica de Madrid. Según ese estudio, el 75% de los niños que sufren trastorno por déficit de atención e hiperactividad experimentan una mejora en los síntomas después de 30 sesiones de 15 minutos repartidas en tres meses. Ahora, Sincrolab quiere ampliar la muestra del ensayo para medir su efectividad en otras patologías.

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