Bruselas propone que el periodo de transición del 'brexit' acabe a finales de 2020

May había pedido que se extendiera hasta marzo de 2021

Barnier justifica que es entonces cuando finaliza el actual marco financiero plurianual

El negociador jefe de la UE para el brexit, Michel Barnier.
El negociador jefe de la UE para el brexit, Michel Barnier. AP

La Unión Europea ha propuesto que el periodo de transición del brexit termine a finales de 2020, tres meses antes del plazo que había solicitado la primera ministra británica, Theresa May. El negociador jefe de la Unión, Michel Barnier, justificó ayer su propuesta para coincidir en el tiempo con el actual marco financiero plurianual del club comunitario. “Desde nuestro punto de vista, y es el punto de vista de la Comisión Europea, el término lógico de este periodo debería ser el 31 de diciembre de 2020, que es cuando termina el marco financiero plurianual”, aseguró.

El pasado mes de septiembre, May propuso en Florencia un periodo de transición de dos años, a contar desde marzo de 2019 en virtud del artículo 50 del Tratado de Lisboa. En ese momento, sugirió un periodo de “alrededor de dos años” para que las personas y empresas puedan “adaptarse de manera suave y ordenada”. Un tiempo en el que además Londres está dispuesto a cumplir con sus pagos comprometidos al presupuesto de la UE.

Barnier presentó este miércoles las nuevas directrices que guiarán la segunda fase de las negociaciones con Reino Unido, que según avanzó arrancarán el próximo mes. En este periodo se deberá acordar la gestión de la fase de transición de la salida de Reino Unido de la Unión, en la que Londres deberá respetar todas las normas comunitarias en vigor e incluso las que se adopten durante dicho periodo transitorio. Además, se empezará a esbozar la futura relación comercial.

El impacto de esas futuras relaciones comerciales tendrá un gran efecto en la City. Ayer, el Banco de Inglaterra avanzó que espera que los bancos europeos sigan operando en el país con normalidad tras el brexit, evitando así que las entidades tengan que crear nuevas filiales ad hoc.“Mantener el sistema financiero británico abierto a las instituciones extranjeras redunda en los mejores intereses del Reino Unido, de la UE y de las economías globales”, señaló la institución.

La suavidad del mensaje del supervisor británico contrastó con las nuevas normas propuestas por la Comisión Europea sobre el mercado de capitales común. Bruselas propuso ayer la supervisión por parte del BCE de las empresas de servicios de inversión sistémicas, al igual que con la banca.

La propuesta presentada por el vicepresidente económico de la CE, Valdis Dombrovskis, fija requisitos de capital distintos en función del tamaño y riesgo de las empresas de servicios de inversión y califica de sistémicas a aquellas que, realizando tareas de aseguramiento y negociación por cuenta propia, tengan activos de más de 30.000 millones de euros.
Tras este primer tramo, distingue entre las firmas con activos totales bajo gestión de más de 1.200 millones y unos ingresos brutos totales de más de 30 millones y otro grupo formado por las entidades más pequeñas. En ambos casos, Bruselas propone aplicarles nuevas normas prudenciales, más simples y menos estrictas.

Bruselas reconoció ayer que las firmas que se verán afectadas por esta nueva regulación son, fundamentalmente, empresas de inversión de Reino Unido. Si bien, apunta que muchas de ellas analizan reubicar parte de sus operaciones en la UE por el brexit.

La salida podría retrasarse por “circunstancias excepcionales”

Dilatación del proceso. Theresa May reconoció ayer que el brexit podría retrasarse “en circunstancias excepcionales”, pero “durante un tiempo lo más corto posible”. La primera ministra británica no precisó bajo qué situación se llevaría a cabo ese retraso. La pasada semana ya sufrió un batacazo tras la aprobación de una enmienda a la ley que regulará la salida de la UE para supeditar la conclusión del proceso a una votación en el Parlamento.

Gibraltar. La CE indicó ayer que Gibraltar solo podrá acogerse a esa fase transitoria del brexit con el beneplácito de España. May respondió que “no va a excluir a Gibraltar de las negociaciones para el conjunto de Reino Unido, ni las del periodo de implementación, ni las del futuro pacto”.

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