Jerome Powell, un abogado millonario para el banco de EE UU

El próximo presidente de la Fed ha combinado el sector público con el privado

Juega al golf y toca la guitarra; sabe repetir frases de sus interlocutores al revés

Jerome Powell, nuevo presidente de la Fed.
Jerome Powell, nuevo presidente de la Fed.

Lleva siempre grandes carpetas a las reuniones, llenas del material que ha preparado. Juega al golf y toca la guitarra, y suele recorrer en bicicleta los 13 kilómetros que separan su casa de Chevy Chase (Maryland) de la Reserva Federal, en Washington DC, su ciudad natal. Jerome Powell (4 de febrero de 1953) será el nuevo presidente del banco central estadounidense, a cuyo consejo de gobierno ya pertenecía desde 2012, cuando lo designó el entonces presidente Barack Obama (era la primera vez que un presidente nominaba a un candidato del partido rival desde 1988).

Ahora ha sido el republicano Donald Trump el que lo ha elegido para el puesto principal. El Senado tendrá que aprobarlo, pero parece que será fácil: fue elegido para el consejo de la Fed por 74 votos a favor y 21 en contra en 2012 y por 67 a 24 en 2014. Aunque es republicano declarado, Powell es una elección de consenso. Ha trabajado codo con codo con su predecesora, Janet Yellen, y comparte con ella su visión de la política monetaria. Precisamente, Trump lo ha elegido para que no suba demasiado los tipos de interés, como quieren otros compañeros de partido.

En el comunicado oficial de agradecimiento por la nominación, el nuevo presidente de la Fed se acuerda de su esposa Elissa Ann Leonard, productora y escritora de televisión, con la que se casó en 1985. Leonard trabajó en la serie de programas divulgativos y documentales Innovation, emitida en la televisión pública durante 20 años. Juntos tienen tres hijos: Sam, Lucy y Susie.

También ha recordado a sus cinco hermanos y a sus padres, Patricia Hayden y Jerome Powell, abogado en el sector privado. Su abuelo materno, James J. Hayden, fue decano de la Escuela de Derecho de Columbus, de Washington DC.

Según los datos que él mismo ha hecho públicos, tiene una fortuna de entre 19,7 y 55 millones de dólares, lo que le convierte en el presidente de la Fed más rico desde el banquero Marriner Eccles, que lo fue entre 1934 y 1948. Powell hizo su fortuna en la banca de inversión, en la que entró tras varios años dedicado a la abogacía.

A pesar de su riqueza, sus amigos y excolegas lo describen en The Washington Post como “irritantemente normal”. No bebe mucho, y tiene la curiosa habilidad de repetir las frases de las personas hacia atrás.

En la última década, se ha involucrado en varias organizaciones benéficas y educativas, como la medioambiental The Nature Conservancy; una cadena de escuelas concertadas de Washington DC; y el Centro Bendheim de Finanzas de la Universidad de Princeton. También fundó un grupo de 16 escuelas parroquiales en las zonas más pobres de la capital de EE UU.

Asimismo, colaboró con el think tank Centro de Política Bipartidista entre 2010 y 2012, por 1 dólar al año. Allí hizo lobby para que el Congreso elevara el techo de deuda, mientras Donald Trump tuiteaba en contra. En el think tank recuerdan que le dieron un pequeño despacho, y que lo único que pidió en los tres años que estuvo fueron carpetas más grandes.

Powell ha hecho múltiples viajes de ida y vuelta entre el sector privado y el público. Se licenció en Políticas en Princeton en 1975, con una tesis sobre el cambio político en Sudáfrica, y trabajó un año como asesor legislativo del senador Richard Schweiker, que compitió sin éxito por el cargo de vicepresidente acompañando a Ronald Reagan en 1976. El nuevo presidente de la Fed donó 30.800 dólares a la campaña presidencial de John McCain en 2008.

Después se doctoró en Derecho, y tras trabajar en el Tribunal de Apelación y en despachos de abogados, entró en el banco de inversión Dillon, Read & Co., donde trabajó en finanzas, banca comercial, y fusiones y adquisiciones, hasta llegar a ser vicepresidente. Entre 1990 y 1993 trabajó en el Departamento del Tesoro, donde ocupó el puesto de subsecretario de Finanzas Nacionales.

De ahí volvió a la banca de inversión, y entre 1997 y 2005, fue socio de The Carlyle Group. Después, fundó Severn Capital Partners, una firma de inversión privada enfocada en finanzas especializadas e inversiones oportunistas en el sector industrial. En 2008, Powell se convirtió en socio administrador del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, una empresa de capital privado y capital de riesgo que invierte en energía sostenible.

Janet Yellen ha felicitado a Powell por su designación: “La larga y distinguida carrera de Jay ha estado marcada por el servicio público y la seriedad. Confío en su profundo compromiso para llevar a cabo la vital misión pública de la Reserva Federal”. Jerome Powell, por su parte, agradece haber tenido “el gran privilegio” de trabajar con los presidentes Ben Bernanke y Yellen. Un año después de ser elegido presidente prometiendo la revolución, Donald Trump ha optado por el cambio más pacífico posible.

Su experiencia con asuntos polémicos

Durante su etapa en el Tesoro de EE UU, supervisó una investigación de Salomon Brothers, después de que uno de sus traders hiciera pujas falsas por deuda soberana. También participó en las negociaciones que convirtieron a Warren Buffett en presidente de Salomon.

En 1993, Jerome Powell empezó a trabajar como director general de Bankers Trust, pero se marchó en 1995 después de que el banco tuviera problemas por las grandes pérdidas de sus clientes con los derivados.

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