Buenos tiempos para los mercados asiáticos

La dinámica comercial de Asia ha funcionado bien pese a la apreciación de sus monedas

Bolsa Tokio
Panel con los valores de la Bolsa de Tokio.

La presidenta de la Fed, Janet Yellen, cumplió su promesa de comenzar a reducir el balance del banco central de Estados Unidos a partir de este mes pese a las preocupaciones por la persistencia de los bajos niveles de inflación. Citando el continuo crecimiento en el empleo y las subsiguientes disminuciones en la tasa de desempleo, Yellen sugirió que la fuerza subyacente en la economía de Estados Unidos y la mejora de la productividad conducirían a un aumento de los salarios y de los precios al consumo. El anuncio de la presidencia de la Fed también reforzó la idea de que cualquier alza de los tipos de interés seguiría siendo gradual, asegurando así una liquidez adecuada para la economía.

Las opiniones esbozadas por Yellen respaldan el panorama inversor para los mercados emergentes, especialmente para las acciones asiáticas, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo. La presidenta de la Fed ha propuesto poner fin a la reinversión de activos que comienzan a superar una tasa inicial de alrededor de 10.000 millones de dólares mensuales. Hipotéticamente, en una tasa de 50.000 millones de dólares al mes, algo que según los estándares de la Fed sería demasiado agresivo y por delante de la curva, se necesitarían unos seis años para devolver el balance central de Estados Unidos al nivel previo a la crisis financiera.

Sin embargo, por ahora la liquidez global permanecerá en modo expansivo. El Banco Central Europeo ha desacelerado su programa mensual de compra de bonos a 80.000 millones de euros al mes (50.000 millones de dólares), lo que implica que cualquier ajuste coordinado de los bancos centrales todavía no ha comenzado. De momento, el BCE está solo en su empeño por contrarrestar los movimientos de la Fed. Desde el punto de vista fiscal, la respuesta muda del índice del dólar estadounidense al anuncio de Yellen sugiere que la fluctuación del dólar está más alineada con las políticas administrativas del presidente Trump, como la reforma tributaria, que con la política monetaria del banco central estadounidense. Con el dolar perdiendo más de un 10% en lo que va de año, esto equivale a un recorte aproximado de 50 puntos básicos a los tipos de interés, si lo comparamos con los dos recortes de 25 puntos básicos de Yellen este año. Así, se crea un impacto similar al del BCE para compensar los movimientos de la Fed.

Cualitativamente, esto apoya la visión de que Yellen no está detrás de la curva, una preocupación que han tenido muchos este año. Se trata del mayor riesgo que gira en torno al BCE, ya que Yellen termina su mandato en febrero del próximo año. Una rápida renovación de su mandato impulsaría la confianza del mercado, disminuyendo las posibilidades de un cambio de política aunque más allá de la estrategia de Yellen de ejecutar una subida de tipos en diciembre y tres más durante 2018, persisten las dudas sobre la madurez de la composición de activos de la FED.

A pesar de un índice dólar más débil y una subsecuente apreciación de las monedas asiáticas, la dinámica comercial de Asia ha funcionado relativamente bien los últimos meses, reflejando una integración más estricta de la cadena de suministro y un aumento de la demanda de China. Si el dólar subiera impulsado por las políticas de Trump, los mercados probablemente cuestionarían si las monedas asiáticas más débiles darían una advertencia de futuras cifras negativos. Sin embargo, el declive del dólar en lo que va de año ha beneficiado poco a las economías del sudeste asiático y a la India.

Hay razones para mantener una perspectiva positiva para las economías asiáticas ya que las políticas que soportan el crecimiento de la zona continúan en la misma posición. De este modo, siguen manteniendo programas que buscan dar apoyo a las reformas económicas, como la deslocalización del crédito en China, la reforma del carbón en Corea del Sur o la legislación fiscal y de bancarrota en la India. A pesar de contar con la mayoría en el partido, no parece que la incapacidad de Trump de sacar adelante proyectos legislativos vaya a variar, especialmente por la alta rotación entre los miembros de su gabinete. Esto debería proporcionar un telón de fondo atractivo para los valores asiáticos, sobre todo porque las reservas de divisas y los coeficientes de adecuación de capital se mantienen en niveles saludables y proporcionan suficiente liquidez.

Christopher Chu es analista de mercados asiáticos de Union Bancaire Privée (UBP).

Normas