Cuatro hechos que explican por qué el autónomo cobra tan poca pensión

El sistema actual favorece que las aportaciones al sistema de pensiones en autónomos sean considerablemente más bajas que las que realizan los asalariados. En consecuencia, los primeros cobran hasta 500 euros menos, de media, al mes.

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La pensión media de jubilación de un trabajador autónomo en el mes de abril de este año se situaba en los 708 euros mensuales, según cálculos realizados en su momento por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos. En ese mismo periodo, la pensión media de un asalariado se situaba en los 1.205 euros al mes. Casi 500 euros de diferencia entre uno y otro colectivo.

Las previsiones no son halagüeñas para el colectivo. Según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, dentro de cinco años los trabajadores autónomos alcanzarán los 725 euros al mes, de media. Un crecimiento inferior al índice de inflación actual, con lo que se prevé una pérdida de poder adquisitivo para el colectivo.

El problema no tiene visos de solución, porque requeriría de una completa reforma del actual sistema de cotizaciones en el RETA, el Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos. Cuestión que no se contempla a corto plazo. De hecho, en la Comisión de Empleo que se celebra esta misma semana en el Congreso, se solicitará al Gobierno una serie de reformas para asegurar el sostenimiento de las pensiones en autónomos.

Porque, en la actualidad, dicho sistema permite que se den datos como los que analizamos a continuación. Hechos que generan que los autónomos cobren tan poca pensión:

  • Los autónomos cotizan menos años que los asalariados. En primer lugar, porque debido a la inestabilidad y estacionalidad de algunos negocios, resulta complicado estar dado de alta y aportar de igual manera durante toda la vida profesional. De hecho, sólo el 43% de los pensionistas autónomos han cotizado más de 35 años o más. La cifra asciende al 68% en el caso de los asalariados, por lo que aquí tenemos la primera razón para que estos últimos tengan una pensión mayor.
  • En segundo lugar, el 85% de los autónomos cotizan por la base mínima. En los asalariados, la empresa paga su cotización en función de la nómina asignada al trabajador. Sin embargo, el autónomo puede ingresar 2.000 euros un mes, pero aportar a la Seguridad Social como si ingresara 910 euros, la actual base mínima. Como las aportaciones son menores, las pensiones también lo son.
  • El dato anterior, nos lleva a un tercer hecho que ahonda en las causas de las bajas pensiones. El esfuerzo contributivo es un 39% menor que en el Régimen General. Esa aportación menor, unido al hecho de que se cotiza durante menos tiempo, genera pensiones más bajas para los autónomos.
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