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El presidente del BCE Mario Draghi REUTERS

El BCE estudia una rebaja de las compras de deuda a la mitad

Las adquisiciones podrían prolongarse hasta septiembre de 2018

Esta prolongación impulsa las compras en el mercado y supone un alivio para la deuda española

El BCE anunciará en su próxima reunión del 26 de octubre los términos en que reducirá a partir de 2018 su programa de compras de deuda, ahora en los 60.000 millones de euros al mes. Y fuentes próximas a la institución que hoy citan las agencias Reuters y Bloomberg señalan que prolongará las adquisiciones durante nueve meses más, reduciendo su cuantía en al menos la mitad.

El BCE ya había insistido en que el ritmo actual de compras de deuda por 60.000 millones de euros se extenderá hasta finales de este año, a pesar de la presión de Alemania en favor de una retirada más acelerada de los estímulos. Las actas de la última reunión celebrada en septiembre revelan que el debate sobre cómo recortar la cuantía de las compras estaba ese mes sobre la mesa con dos opciones. O bien extenderlas en el tiempo en una cuantía reducida o mantener los volúmenes de compras en un nivel más elevado pero durante menos tiempo.

Según fuentes próximas a la institución que cita Bloomberg, el BCE está estudiando un recorte en la cuantía mensual a 30.000 millones de euros. Reuters apunta a un rango de compras mensuales de entre 25.000 y 40.000 millones de euros y añade que la opinión mayoritaria en el seno del BCE es aplicar un recorte importante.

En cuanto a la duración, el gran debate está en si mandar el mensaje de que el programa seguirá abierto mientras sea necesario, sin dar una señal concreta sobre su finalización efectiva para tener margen para una aplicación más prolongada en caso de que la economía empeorase, o dar en cambio una fecha de término. Así, la idea sería extenderlo hasta septiembre de 2018, con lo que se enviaría un mensaje más comprometido con la retirada de estímulos y una fecha a partir de la que ir pensando en un alza de tipos de interés.

El BCE de hecho no tiene intención de subir los tipos de interés de la zona euro, ahora en el cero, mientras esté vigente el plan de compras de deuda. Otro de los estímulos que deberá ir retirando es el tipo negativo de la facilidad de depósito, ahora en el -0,4% y que deberá volver a terreno positivo dentro del proceso de normalización de la política monetaria.

Alivio en el mercado de deuda soberana

Los nuevos detalles sobre cómo será el recorte de compras de deuda que se anunciará en octubre están provocando esta mañana la caída generalizada en la rentabilidad de la deuda soberana de la zona euro. Lejos de provocar un repunte ante la perspectiva de un endurecimiento de la política monetaria, la expectativa de que las compras se extiendan durante nueve meses más anima a los inversores a realizar nuevas compras. 

Además, la prolongación de las compras sí requerirá abandonar los límites actuales de deuda de cada miembro de la zona euro que adquiere el BCE. Ante la creciente escasez de bonos alemanes disponibles para la compra -y la restricción actual de no comprar más de un tercio de una referencia-, el BCE deberá desviarse y adquirir más deuda de otros países, por encima de las cuotas que les corresponden en el capital de la institución.

El rendimiento del bono español a 10 años desciende al 1,58%, desde el 1,642% de ayer; el del bono alemán, al 0,425% desde el 0,44% y el del bono francés, al 0,842% desde el 0,865%. Para la deuda soberana española, la prolongación de las compras, pese a su reducción, es una buena noticia en el momento de actual incertidumbre por la crisis institucional en Cataluña. La prima de riesgo y el rendimiento del bono a diez años han logrado ya regresar al nivel previo al 1 de octubre, la jornada del referéndum, en buena parte gracias a la convicción de que el BCE contiene la presión vendedora sobre la deuda de la cuarta mayor economía de la zona euro.  

Las reacciones

El presidente del Bundesbank alemán, Jens Weidman, no dudó el viernes en mostrar su frontal oposición a la prolongación de las compras de deuda del BCE, hacia las que siempre ha mostrado fuertes reticencias.”No veo necesidad de continuar dándole a la rueda de la política monetaria y eso haremos si se continúa con las compras mensuales”, declaró el viernes desde Washington.

Las divisiones en el seno del BCE quedaron claras el viernes. Frente a las críticas de Weidman al programa de compras, el vicepresidente de la institución, Vitor Constancio, defendió que el programa de compras ha sido “muy importante” para estimular la economía de la zona euro.

El recorte que estudia el BCE para sus compras de deuda –a 30.000 millones de euros al mes durante nueve meses más según Bloomberg– tendría un efecto neutral sobre el mercado, según estimaciones de Citi. Por el contrario, una rebaja a 20.000 millones mensuales durante solo seis meses elevaría el rendimiento del bono alemán en 24 puntos básicos.

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